lunes, 5 de enero de 2026

Contraste de pareceres

 

 

Es decir, aprender a saber diferenciar entre lo que nos ofrece la vista y el acercamiento a la realidad que se nos quiera imponer por distintos motivos. Es verdad que esta última se nos suele presentar con carácter indefinido, con recovecos que se nos ocultan por distintas razones, también las propias, que se ven influenciadas por esos aspectos más favorables, de las opiniones más ajustadas a nuestra razón, en el momento determinado en que acontecen los actos en discusión. Si esa razón varía, si permitimos que nos conquisten aquellas tendencias de moda que se anteponen al raciocinio, no vamos a poder ser justos con la integridad con la que debamos juzgar.

 

Los juicios paralelos se forman a base de opiniones y tantas veces sin contrastar por medios a nuestro alcance, solo por impresiones relativas a lo que nos marca un subconsciente demasiado embebido, no liberado de ataduras que ideológicamente pueden marcar el parecer.

 

La confrontación de dictaduras a la que asistimos, de corte radicalmente opuesto, debería ser vista con la necesaria imparcialidad que marcan los hechos, sin actuar de parte hasta que las comprobaciones resulten operativas, si es que dejan de funcionar las influencias de los encargados de emborronar noticias y nos sumen en ese limbo en el que es fácil perder el norte. Ya hasta el torero señorito, harto de producir sangre de toro, se muestra en sintonía con una de ellas y le recomienda a su jefe que nos asista, a los españoles, en la situación, para él similar, que ofrece el Gobierno de España.

Las sintonías no han tardado en aparece por ambos lados, aquí por parte de exiliados con dinero suficiente, allí por parte de otros que, con apenas unos pocos euros, tienen que sobrevivir como pueden. En el contraste que ofrecen, me da por pensar en los perjuicios que nos acarrean quienes pretender movilizar a unos contra otros y sin hacer disquisiciones, solo mediando exabruptos para tratar de inclinar la balanza.

Yo de momento me quedo con el hecho de que se han provocado, entre ambas, incautaciones de derechos fundamentales que han supuesto el sufrimiento y hasta la muerte de personas inocentes, a las que habría que reparar de algún modo y no solo robando también su impreciso futuro. Vaciar las cárceles de Venezuela es la primera urgencia, pararle los pies a Trump, la segunda. Pero ocurre que el poder se decanta por este último y hasta sus últimas consecuencias. 

Materiales untuosos

 

 

A los que no gusta acercarse físicamente, sino a una distancia suficientemente alejada, aunque sin perder de vista. El petróleo, la droga, los aranceles incluso, son materiales que no son apreciados in situ por su poder de enfangamiento, ya que, inevitablemente pueden manchar a quien los maneje sin considerar los perjuicios, que no prejuicios, como suelen equivocar algunos comentaristas que manejan la palabra en las televisiones.

 

Pero resulta que hay momentos en los que es útil hacerlo, si es que tus posibilidades te lo permiten o te son prácticamente ofrecidos desde las instancias más altas. Estoy pensando en todas las multinacionales del petróleo, a las que se les han abierto puertas que antes hubieran parecido cerradas, sobretodo en momentos en los que estaban siendo pregonadas por su falta de respeto a esa Economía Verde que puso su horizonte en el 2030 y que ahora muchos estamos viendo lejano.

 

Beneficiarios que surgen como por encanto, amparados en la comisión de delitos que, ni de broma, van a poder ser juzgados por ninguna audiencia internacional a cuyas obligaciones debería rendirse un imperio como el de los EE.UU. cuando quiere ser (de hecho lo está siendo) el faro universal al que seguir para no tropezarse en las rocas.

 

Claro que habrá quien diga que no está solo en el juego, que hay más actores, con mucha fuerza también, con los que habrán de contar, pasando de enemigos a cómplices. Seguramente Putin estará observando la concurrencia, que para él, le advierte de posibles maniobras comparativas a las que, quien sabe, no se le prohibirá ejercer en los nuevos tiempos. Tampoco al presidente chino Xi Jinping quien no quiere perder ripio, con tal de hacerse hueco.

Todos los demás, ausentes y omisos de cualquier ayuda que habrían de proporcionar, como ya hemos visto en Gaza, se declararán en huelga de brazos caídos, hasta que pase esta tormenta que afecta incluso a los particulares que van a acabar pagando los costes, sin contar con las muertes ocasionadas en el infortunio que para Maduro le supondrá el mayor descalabro que pudiera imaginar hace tan solo unos meses.

Mr. Trump estará dispuesto a apoyar, donde sea y como sea, a todos los que puedan suponer ganancias que, cada vez con más fuerza, encontrarán en un gran número de actividades que profesan. Después, en cascada, se originarán (siempre supuestamente) incidencias que serán resueltas quizás sin la aplicación de justicias determinadas, reservadas para cuando hacen falta realmente aplicarlas.

¿Seguirán los líderes políticos al aire fresco de las ventanas abiertas por Sánchez frente al colonialismo ahora impuesto? Veremos a ver si lo hacen, o no le darán todavía más vuelos, a quien se ha propuesto, definitivamente, hacer a su país Primero, pero empezando por él mismo, claro...  

 

 

domingo, 4 de enero de 2026

Desde mi otero

 

 

Desde donde domino el llano, no quiero pasar por alto lo que estoy viendo. Una perspectiva particular, desde luego, pero con la subjetividad de quien observa mejor lo ajeno que lo propio, cuando de lo que se trata es de ponerle faltas, empieza el año, además de con nieve, con medidas que lejos de apaciguar nuestras mentes nos invocan perfiles raros de gentes con poder, obsesionadas con el cumplimiento de unos objetivos en los que solo participan los pudientes, ayudados por una colosal maquinaria que, aunque no sea suya, les sirve para adueñarse del mundo.

 

Los que vivimos lejos de la situación, pero queremos estar informados de lo que esté pasando, carecemos ya de palabras para un análisis de lo que nos llega de cara, sin disimulos, por parte de instituciones que perece que están narcotizadas también por toda esa gran cantidad de "polvo" esparcido por los cuatro costados que ahora se ve imputado por su expansión, con pruebas todavía por conocer, sabemos de las maldades de Maduro, eso por los represaliados que aún pueblan las cárceles venezolanas, pero no quita que dudemos y de qué manera, de los resultados prácticos de una invasión que nos ha cogido por sorpresa, aunque algunos ya la pronosticaran.

 

¿Qué será lo siguiente, Cuba, Irán, Groenlandia...? No lo sabemos, pero ahora no dejaremos nunca de mirar para atrás, por si se nos acerca alguien por la espalda y nos consigue alienar hasta la palabra. Cuesta creer que los propios norteamericanos asistan, casi impasibles, a todo lo que les está ofreciendo un presidente que solo ve, en el dinero, una promoción especial de sus negocios y los de sus amigos, que es capaz de adueñarse de lo que no les es propio.

¿Tenemos que ir acostumbrándonos al poder del dinero, mucho más allá de su noble significado? Lo ultraliberal impera y de qué manera. Ya hasta en los pensamientos infantiles, según comprobé recientemente, en persona, una madre le instaba a su hija de corta edad a subir el precio de sus menudas pertenencias, puestas a la venta sin el perjuicio de su pérdida. En la mente de su progenitora seguramente estaba incrustada ya la idea de hacer, de su pequeña hija, una futura mercader con estilo propio. 

Los ingenuos todavía no salimos de nuestro asombro... 

domingo, 19 de octubre de 2025

Personajes clave

 

 

En la política, en la economía, en el pensar o en el proyectar, parecen quedar al margen, aparte del significado que para la historia tengan, aunque se van distribuyendo por ella para insuflarle a nuestros cuerpos, los de aquellos que vivimos casi a sus expensas, el vigor de las causas que previamente ellos han puesto de moda, atendiendo generalmente a sus propios intereses.

 

Y hoy los banqueros han puesto de moda erigirse en concentradores de poder como demostrándole al mundo que se bastan ellos solos para hacerlo. En el caso del BBVA queriéndose engullir al Sabadell, reluce la figura de un tal Sr.Torres, como artífice de la operación orquestada con mucha soberbia, pensando que sería cosa de coser y cantar, hasta el punto de darlo casi por descontado.

 

Y todo viene a cuento del papel que juegan con respecto de la Sociedad a la que dicen servir, pero que la realidad demuestra en buena parte lo contrario, a tenor de los incesantes aumentos de beneficios que al final de cada semestre nos ponen de manifiesto y que apenas suelen revertir en cuestión de zarandajas.

 

Ahora se nos enfrentar en los periódicos a quienes dicen ganan o pierden, pero con la salvedad de ganar en todos los casos más que perder, aunque en esta ocasión no se haya dado el refrán de que el pez chico siempre se come a grande. También se habla de la incidencia que hayan podido tener los políticos en el resultado, pero prima sobre todo la actitud individual de los accionistas de ambas entidades a la hora de sopesar sus propios intereses.

Ocasión propicia, para resaltar el poder que les es conferido a los banqueros frente a la nada indulgente inclinación de prodigar a los clientes más y más comisiones, en cada relación siempre necesaria, que haya de mantenerse con las agencias de servicio público diseminadas (cada vez menos) por el territorio, con enfoque preferente hacia lugares donde el capital se hace más visible y no donde sería más necesario, allí en los territorios donde brillan por su ausencia.  

La imagen de prepotencia que se nos ha mostrado, deja bien a las claras esa intención egocéntrica de quienes se creen sobrados y por encima de todo aquél que a sus pies deba rendirse. Prácticamente el mundo entero. Personajes clave que pintan mucho también en política. 

viernes, 22 de agosto de 2025

Mio, tuyo, nuestro...

 

 

Pronombres posesivos que todo lo alcanzan, que todo lo apropian, incluso cuando haría más falta ponerse a compartir cuando escasea. Nos hemos adentrado en tiempos en los que miramos mucho más por lo nuestro que por lo que necesitamos todos y no solo de lo material, que tanto abunda y a veces se desperdicia, sino por lo que nos abundaría más al espíritu.

 

Parece que de lo del espíritu, de lo que no se ve pero se siente, la gente se acuerda poco y reside en la soledad, que inunda de carestía el alma. Tantos, tantos habrá en estos días, lamentándose de lo que hayan perdido, que posiblemente se olviden de los buenos tiempos en los que apenas carecían de algo y vivían felices pensando en lo que habría de ser su futuro, todavía más prometedor y plácido. 

 

Solo cuando volvemos a ser dependientes, cuando todo parece nublarse por el humo, desafiante y negro, adelantado a la voracidad del fuego, nos damos cuenta de esa fragilidad que siempre nos estuvo acechando y no nos hacía verdaderamente conscientes de lo que podría acabar devorándonos. 

Ahora lo mío ha perdido carácter, lo tuyo se desvanece y lo nuestro no forma ya parte del universo fácilmente asimilable, ahora habrá que volver a empezar y lo habremos de hacer todos juntos, hombro con hombro, codo con codo, voluntad con voluntad, cosidos a mano y con fuerza para que no se nos olvide que estamos hechos de barro, pobre pero moldeable que, unido al querer hacer, vaya dejando atrás todo lo malo que fue pensar solo en ti mismo, utilizando los posesivos como única tabla de salvación, en momentos en los que no sirve de nada insuflarlos de materia vana. 

viernes, 18 de julio de 2025

Ejemplaridad

 

 

Los abuelos hemos de tener presente hoy el siguiente dilema: cómo enfrentarse a la obligación de hacer partícipes a nuestros nietos, la idea necesaria de tener que ser honestos, cuando en nuestra contra todos son casos de corrupción y, lo que es peor aún, la asunción de que quizás sea un mal necesario, en este mundo tan competitivo y dedicado a medrar a toda costa.

 

Particularmente mi tesis ya la conocen, estriba en una voluntariedad que tiene que ser indiscutible, incluso a pesar de los riesgos que (estamos viendo) sufren quienes están dispuestos a todo para aferrarse a la ética, en lugar de seguir el curso que marcan todos esos "masters" que inculcan la necesidad de prevalecer como piezas fundamentales de ese capitalismo, tan agresivo, que distingue muy bien entre cualificados y no aptos, a la hora de poner en marcha las prácticas. Precisamente ahora, cuando están proliferando aperturas de escuelas de "negocios", deberíamos interesarnos más por la forma de instruir a nuestros jóvenes en línea con el ultraliberalismo tan de moda.

Si nos decantamos por la idea de que la honestidad no vende, y sirve solo para románticos, nos espera un futuro en el que la depredación va a estar en la cúspide de la comportabilidad humana, dejando a los más débiles al borde de la extinción, como especie rara a eliminar y a la que hacer "bullying" hasta el punto de apartarlos del ámbito.

Aún conservo esperanzas de orientar a mi nieto, por un camino de verdad y de justicia, a los que solo él podrá acceder con sus propios principios...  No sé si voy a poder convencerlo, en esta Sociedad nuestra tan bochornosamente inclinada, de que siga siendo, pese a sus dudas, tan honesto como lo ha sido hasta ahora.