Así nos deja, el príncipe de las mareas del socialismo democrático español, que en sus mejores tiempos se convirtiera en el gran pastor de unas ovejas que vivían descarriadas, sin encontrar solución a sus desvaríos, tras años de sombra continuada. El hombre que con su traje de pana nos hacía creer en que un nuevo mundo era posible, bajo el manto de su socialismo pragmático, nos quiere descubrir ahora la poca verdad y el engaño que participaban sus discursos, ratificados con deméritos sonados.
No me quiero perder los episodios cómicos de Aznarito y Felipón con los que nos obsequia Wyoming de vez en cuando en el Intermedio: historias que bien podrían hacernos llorar, más que reír, si no fuera porque las penas que encierran ambos, tras sus periplos respectivos, nos dejan sentimientos encontrados hasta el punto de haber sido gurús e indecentes al propio tiempo.
Estos hombres, que seguramente dispongan de una muy relevante información "confidencial" de lo ocurrido en este país en muchos años, se resisten a abandonar el curso de nuestra historia reciente, ofreciéndonos la pobreza de unos discursos de hoy que ya no tienen cabida en las generaciones futuras, claro que son éstas también ovejas descarriadas a las que hay que encontrar acomodo, al no saber por donde se andan y a quienes seguir en sus días venideros. Es la sensación que nos dan, al ver cómo recuerdan a una Dictadura que no vivieron aunque parece que les conforte, a base de rectitud y estrecheces.
Me cuesta creer, de verdad, que sean así las cosas de hoy y no sea, más bien, lo que nos quieran hacer llegar por conductos de gran vileza. Nuestros jóvenes, capacitados y muy dispuestos para ejercer sus cargos venideros, saben muy bien cómo actuar ante esos cantos de sirena varada y no se dejarán influir por ellas, cuando llegue el momento de tomar decisiones importantes. Y el momento está llegando ya, no caben moratorias, cuando se empieza a poner feo el panorama y hay que demostrar que lo que nos costó llegar hasta aquí, tiene que haber servido de mucho y no puede ser depauperado.