sábado, 3 de octubre de 2026

Deudas de juego

 

 

Todos sabemos, por referencias, el riesgo que comporta el no devolver las deudas de juego. Hay infinidad de películas desarrollando el tema, que nos ponen sobre aviso de lo que podría pasar, cuando la ludopatía se interpone y hace fracasar la vida de muchos ludópatas, desesperados ante la extrema posibilidad de impago. Por eso están obligados a llevar bien las cuentas y anteponer prudencia a su malogrado vicio, pero la prudencia no es precisamente la dueña de quienes han llegado al punto de mayor efervescencia.

 

Lo anterior, traducido al otro gran juego, el de la política, podría tener también sus consecuencias, si acaba teniendo visos de ser cierta la información, que corre por las redes sobre deudas contraídas por los siervos del ¡NO! a los decretos del gobierno. Los nombres y apellidos que se dan, tienen al menos apariencia de veraces, sobre firmas que aparecen detalladas y que se vinculan a la concurrencia de países organizados para dar la batalla económica mundial.

 

Pone los pelos de punta, de ser cierto lo que se dice, pero habría que lamentarse del cómo se ha podido llegar a tal situación, sin el advenimiento de labores de policía que garanticen seguridad ciudadana, en lugar de los aporreos constantes, para querer defender otra seguridad que no ofrece tamaña agresión como la que se nos cuenta, a raíz de las deudas políticas pendientes de pago que cursan algunos partidos políticos.

Siempre nos acaban diciendo que algún día se sabrá lo sucedido, pero al ritmo que van las condiciones de levantamiento de secretos oficiales, quedaremos todos calvos, sin atisbo de pelo, y con las ganas de saber que hemos tenido siempre, cuando también sabemos (o intuimos) que se nos ocultan cosas, muchas cosas, permanentemente guardadas en lugares secretos. 

No obstante, seguiremos a lo nuestro, a pretender verificar las historias con dueño que, en el caso de la política, no dejan de preocuparnos. ¿Hasta donde pueden llegar los tentáculos del poder diseminado?

Mañana será otro día

 

 

El movimiento de rotación nos devolverá el sol que se fue por el oeste. El pasado quedó encerrado para volver a recordarlo algún día, cuando la nostalgia invada nuestros sueños de realidad transmutados, aquellos en los que nos creímos dueños de nuestro propio designio de clase social avanzada. Quizás fuera todo un espejismo, como los que dicen se aparecen en los interminables desiertos saudíes, pero no hay que desesperar, seguramente habrá milmillonarios que se compadezcan y nos abran la espita y con ello podamos beber cañas alegremente en el bar de la esquina; la aventura que a Ayuso, con la libertad absoluta que siempre persigue, pueda distraerla por un tiempo de los graves problemas que la acechan.

 

Sí, es verdad, seguiremos penando, pero al menos vivimos el momento de gloria que acortó, por horas, nuestra incapacidad de poder rebelarnos ante tanto despropósito, con discursos de chicas con peto naranja que nos hicieran soñar con que otro mundo, más natural, menos horrible, se imponga frente a todos esos indicios de clausura mundial, que avanzan sin cortarse un pelo. ¿Podrá detenerse a la bestia? Esa sería la propensión del caballero medieval que ya, por entonces, soñaba con vencerlo.

Por suerte o por desgracia, todavía seguiremos aquí, para intentar descubrir si alguna vez nos será posible hacerlo. No hay que perder la ilusión por conseguirlo, sobretodo tratándose de jóvenes con suficiente fuerza y formación para enfrentarse a ella...

Mover ficha

 

 

Se reveló la foto y a la vista está cómo aparecen sus señorías retratadas. No hay posibilidad de retoque alguno, y ni siquiera las sonrisas forzadas pueden sustituir al desencanto. Tampoco se han rasgado las vestiduras ni nadie se siente especialmente señalado, toda vez que se tenían preparadas ya las respuestas previamente al desenlace que muchos intuíamos.

 

El posicionamiento ahora de los partidos políticos debería resolver alguna incertidumbre, a la hora de adaptar el nuevo rol de cada uno a las circunstancias específicas que propugnan sus votantes. Se aproxima la convocatoria de elecciones y todo ha de estar a punto para poder justificar que no es camino de rosas saber acertar plenamente en el resultado. La derecha quizá esté más temerosa ante el curso de acontecimientos inesperados, aunque ya se sabe que en política todas las posibilidades están siempre abiertas.

 

Feijóo quiere aprovechar el momento para atacar la posición de Sánchez que podría verse influenciada desde una juventud movilizada, pero no lo es del todo así, pues habla públicamente de que ni el PSOE ni Sumar han estado a la altura que se esperaba, pero... ¿cuál sería la altura realmente disponible para acometer tamaña poblemática, si ninguno la tiene?. Sin embargo las propuestas que nos hace, en compañía de aquellos que nunca fueron bienvenidos (Vox) lejos de ofrecer expectativas creíbles, se alejan en profundidad de lo que buscan los electores mayoritariamente. Un bipartidismo fracasado que aún no ha encontrado la sustitución funcionalmente aceptable, solo puede aspirar a sucedáneos estériles. Mientras, la izquierda dispersa y sin rumbo, elude pronunciarse a favor y solo se queda en el discurso.

Así está el patio y así se presenta el futuro próximo con indecisiones que no ayudan y dudas que no son resueltas todavía...    

miércoles, 2 de septiembre de 2026

Troya y su caballo

 

 

Lo embrollado de esta historia que viene ocupando ya demasiado tiempo, guarda similitud, a mi parecer, con aquella que ocurrió hace siglos y que tanta algarabía, causara entre los participantes de entonces. Lo significativo de ahora son esas víctimas inocentes de las que ya nadie se acuerda y constituyen asunto clave de responsabilidad criminal y no precisamente de España.

 

Las imágenes vistas ayer, de ser reales, no manipuladas, y pertenecer a los hechos citados, bajando de camiones a los jóvenes, bajo la atenta mirada de un uniformado, son prueba eficiente de que, lo ocurrido, pudiera estar planeado. Falta averiguar ahora por quienes, aunque no nos resulta demasiado difícil conociendo cómo está organizada la política en Marruecos y en qué pilares se sustenta.

 

El caballo introducido en Ceuta, para sembrar la enorme discordia, está teniendo unas repercusiones que, si no medidas al detalle, si calculadas con algún detenimiento, pero para la UE, al parecer, no han tenido demasiada relevancia, solo lo han considerado asunto menor al que Sánchez no ha sabido adoptar la solución adecuada. Así hemos sido tratados los españoles del Sur, considerados todavía miembros de segunda categoría, detrás de los drones rusos perdidos en el Este.

No nos merecemos el trato y mucho menos un presidente díscolo que parece tener todas las bazas perdidas, en un Continente escorado a la derecha o más aún, a su extremo, cada día más potente.

La realidad supera la ficción, está claro, y está siendo, la contaminación, tan corrosiva, que beneficia claramente a los ultras, más invisibles de lo que constituyen el puñado de jóvenes exaltados que se hacen ver en las calles. No es tiempo de pasar por alto toda esa propensión a manifestarse en las calles, aunque algunos la prefieran por su facilidad de expansión, ante los grupos más débiles de las sociedades en crisis continuada.

Las consecuencias no han terminado del todo, pero veremos de qué lado inclinan la balanza... 

lunes, 6 de julio de 2026

El puto amo

 

 

No es ninguna adivinanza, es la constatación de todo lo que va a ser capaz de hacer, ante el mundo, para significarse. Lo último ya lo hemos visto, tocar la pieza clave que se rinda a sus pies, para conseguir incluso aquello que nadie osaría, saltándose la norma impuesta. Todo con tal de hacer de su país, o mejor dicho de su hacienda, lo que a nadie le está permitido. Para eso bastaría una llamada de teléfono que movilice a la marioneta puesta a su exclusivo servicio.

 

Claro que hay pocos que se resistan y entre ellos estaría Sánchez, el político que asombra en la parcela insumisa que los demás prefieren evitar. La estanqueidad del resto, agazapada por miedo a quedar a la intemperie, evidencia su escasa valía en cuanto se les pide que afronten la mínima resistencia.

 

En esa escena que se compone cada cuatro años, reflejo de lo que puede servir de apoyo al sustancioso nacionalismo, todo el mundo presume de interés por lograr, con la periodicidad marcada, el beneficio económico capaz de superar cualquier barrera medioambiental que se le presente. Un cuadro perfecto donde se ven reflejados cientos de actores al albur de un balón que rueda todos los días, entusiasmando a millones de forofos.

Cuanta idiotez, cuanta majadería, para mover en poco más de un mes toda esa suerte de datos económicos, de la que se nutren las firmas de moda y en la que empeñan sus ahorros, o su crédito, millones de incautos.

Dentro de unos pocos días se despejará la incógnita de la que se verán ensalzados un puñado de jóvenes agraciados, ya millonarios, a los que la ruleta de la fortuna les emplazará a ocupar el lugar de las estrellas. Todo por meter la bola en el lugar que marca el reglamento, creado para el disfrute, pero administrado para el negocio pleno. Así lo vemos y así lo han convertido, en la historia de las vanidades. Mientras, el puto amo se enseñorea, al tiempo que consigue lo que se le place...    

jueves, 11 de junio de 2026

Pretensiones espirituales

 

 

Imagínense un mundo sin pertenencias, sin élites que no se cansen de apropiaciones indebidas, de fronteras que cierren el paso y de sectas ideológicas que eviten la insumisión de las personas. ¿Nos quedaría espacio para poder retozar con el espíritu? Desde luego que sí, que seríamos más libres de poder alcanzar algunas de las aspiraciones con las que contamos algunos, pero sabemos que no hay nada gratis, que todo tiene al menos el precio de tenerlo que conseguir con mucho esfuerzo y sin descanso a lo que parece que no estemos dispuestos de raíz.  

 

Y si hablamos de espíritu, muchos se confunden con la explicación, se evaden por las ramas del materialismo impuesto que nos hace estar más pendientes de lo último que podamos comprar que de lo que flota en el ambiente para hacerlo desechar de inmediato. Y es el espíritu el que primero se desecha, como intrigante más que como poseedor, de una serie de razones más sublimes que la materia.

 

La propaganda nos bombardea con bombas de racimo, esparcidas por terreno muy abonado para la compra. Me hace mucha gracia cómo se nos sugestiona con la idea de que haya buena y mala propaganda, cuando toda ella adolece del recurso a la reflexión sosegada, que dejamos convenientemente aparcada para que no se interponga al deseo. Sí, así tenemos establecido nuestro comportamiento social, más enfocado al tráfico de cosas que se compran con dinero, más que a lo que pueda conseguirse con la idea razonada de progreso del espíritu, sin duda más acorde con sensibilidad humana que sabe distinguir entre ambas posibilidades.

El consumismo es un cáncer que no distingue entre razas ni credos, solo persigue la creación de más desigualdad entre otras tantas percepciones más sutiles.

La materia gana sobre el espíritu y eso es bien sabido, por eso sería bueno que aprendiéramos a combatir, con más esfuerzo, esas tendencias nuestras a poseer el bien fabricado para nuestro deleite posesivo, bien sea en forma de último modelo de coche o de vestido, que suscite la envidia de nuestro vecino.       

domingo, 19 de octubre de 2025

Personajes clave

 

 

En la política, en la economía, en el pensar o en el proyectar, parecen quedar al margen, aparte del significado que para la historia tengan, aunque se van distribuyendo por ella para insuflarle a nuestros cuerpos, los de aquellos que vivimos casi a sus expensas, el vigor de las causas que previamente ellos han puesto de moda, atendiendo generalmente a sus propios intereses.

 

Y hoy los banqueros han puesto de moda erigirse en concentradores de poder como demostrándole al mundo que se bastan ellos solos para hacerlo. En el caso del BBVA queriéndose engullir al Sabadell, reluce la figura de un tal Sr.Torres, como artífice de la operación orquestada con mucha soberbia, pensando que sería cosa de coser y cantar, hasta el punto de darlo casi por descontado.

 

Y todo viene a cuento del papel que juegan con respecto de la Sociedad a la que dicen servir, pero que la realidad demuestra en buena parte lo contrario, a tenor de los incesantes aumentos de beneficios que al final de cada semestre nos ponen de manifiesto y que apenas suelen revertir en cuestión de zarandajas.

 

Ahora se nos enfrentar en los periódicos a quienes dicen ganan o pierden, pero con la salvedad de ganar en todos los casos más que perder, aunque en esta ocasión no se haya dado el refrán de que el pez chico siempre se come a grande. También se habla de la incidencia que hayan podido tener los políticos en el resultado, pero prima sobre todo la actitud individual de los accionistas de ambas entidades a la hora de sopesar sus propios intereses.

Ocasión propicia, para resaltar el poder que les es conferido a los banqueros frente a la nada indulgente inclinación de prodigar a los clientes más y más comisiones, en cada relación siempre necesaria, que haya de mantenerse con las agencias de servicio público diseminadas (cada vez menos) por el territorio, con enfoque preferente hacia lugares donde el capital se hace más visible y no donde sería más necesario, allí en los territorios donde brillan por su ausencia.  

La imagen de prepotencia que se nos ha mostrado, deja bien a las claras esa intención egocéntrica de quienes se creen sobrados y por encima de todo aquél que a sus pies deba rendirse. Prácticamente el mundo entero. Personajes clave que pintan mucho también en política.