lunes, 26 de octubre de 2026

Cómo somos

 

 

Bandadas de pájaros, banco de peces, enjambres de insectos... podrían darnos idea sobre el cierto paralelismo existentes entre los seres vivos entre los que, porqué no, podríamos estar también nosotros. Quizá eso demuestre la facilidad con la que muchos jovencitos se vean animados a salir a las calles, con miras a imponer su ley, que no es ley sino gamberrismo elevado a mucha potencia.

 

Un espectáculo de masas que maldita la gracia que debe hacer en las instancias de quienes están para protegernos de bellaquerías, cuyo fin no es otro que forzar la máquina, pero no del descontento, sino de la más falsaria de las inclinaciones tremendistas: hacerse con un botín con el que dar alas a unos sueños acariciados durante bastante tiempo. Todas esas sensaciones que producen los mismos actos, son adrenalina para los amantes del riesgo, como si se tratara de experimentar la máxima velocidad encima de un patinete.

Pero lo que cuenta, además de los daños producidos, es saber quién o quienes están detrás y porqué se estima que puedan ser detonantes de algo, dando distintas señales de auditoría que inducen a pensar que todo haya sido planeado a conciencia y no precisamente por toda esa bandada que, en paralelo a la animal, se mueve de acá para allá, sin rumbo fijo, a sabiendas de que lo que hace está mal hecho.

Y aquí entran en juego los algoritmos, esos procesos o fórmulas que completan resoluciones a la manera que ya en Bagdad, hace siglos, puso en conocimiento del califa un tal Al-Kwarizmi, según cuentan los historiadores. Así que no hay nada nuevo bajo la capa del cielo, cuando se trata de poner en circulación diseños aparentemente sofisticados.

Las masas son fácilmente utilizables, cualquiera que sean los motivos que ocupan a quienes las movilizan...   

domingo, 25 de octubre de 2026

Factor humano

 

 

Qué decir de él y de sus circunstancias, cuando se da por hecho su contribución en muchos órdenes de la vida. Si en negativo o en positivo, de verdad influye, habría que tenerlo en cuenta siempre que, en su definición, tengan que sopesarse las muchas encuestas que se producen y creo (es mi opinión) que el factor humano ha contribuido, en este caso, en la victoria de Lula en su añorado Brasil. Que haya lógica interviniendo, es solo cuestión de amoldarla para justificar la respuesta.

 

Cuando uno se molesta en seguir la trayectoria de los aspirantes, se da cuenta de que virtudes y defectos cuentan casi por igual para los votantes, pero las primeras se toman como más productivas para el conjunto, mientras los segundos, si no participas de la red clientelar que los defiende, son tomados como causa a defender por quienes los sufren, y los sufridores se cuentan por mayoría.

 

En todas las causas globales intervienen factores humanos y así lo pueden justificar, en su favor, quienes, a pesar de hacerlo mal, confían en lo que dicen llamar progreso, cuando solo es imagen de bondad simplificada. Y en ello la corrupción sigue participando, como si tal cosa, pendiente de soluciones que nunca llegan, que se aplazan, para hacernos creer que es lo inevitable cuando no es cierto, si empezaran, ellos mismos, a creérselo. Lo malo es pasarlo siempre por alto.

Hoy Lula puede volver al inicio, pero necesitará más que buenas palabras, buenos principios, para remodelar el gran país que volverá a presidir, gracias a la fe que aún siente por él la ciudadanía que no se ve amenazada por las reformas anunciadas pero nunca practicadas, gracias sobretodo al poder que detentan, desde lo fáctico, quienes saben administrarlo.

La geopolítica avanza sin pararse ni un solo instante. Hay mucho tajo que cortar y muchas cabezas pensantes para poder considerar definitivo lo que solo sería circunstancial, en ocasiones en que pueda ponerse en marcha el factor humano para conseguir sus frutos...    

 

  

sábado, 24 de octubre de 2026

Pasos perdidos

 

 

En mi opinión, una simple opinión, el votante conservador debería desnudarse completamente de prejuicios, sobretodo si quiere sentirse satisfecho con el próximo voto que realice, antes de que acabe sintiéndose realmente utilizado. Y los prejuicios empiezan creyendo que el "sanchismo" puede terminar arrojándolo por la ventana, si no es capaz antes de ponerle rejas para evitar descuidos.

 

Al fin y al cabo la política es solo eso, crear la sensación antes que la solución, mientras todos ellos se dicen triunfadores de cada ciclo, sin que podamos sopesar, los verdaderos artífices de sus logros, de qué manera alcanzarán sus expectativas, si por las mentiras o por las realidades que pueden soportar sus programas editados, con la necesidad de creerse ellos mismos todo lo que dicen, sin pasarlo por el tamiz de la sinceridad.

La última revelación de Feijóo es la de que suprimirá el Mº de Igualdad, o mejor, lo acondicionará a lo que demande, en otro orden de cosas, los múltiples problemas que plantee nuestra convivencia, pero sin objetivar la lacra del "machismo" que tantas muertes causa entre mujeres.

Se dice que, hasta hoy, es un ministerio que ha hecho poco por erradicarla, pero reconozcamos al menos que frente a tanta barbarie de hombres enloquecidos, todo lo que no sea reducir drásticamente su locura, será prácticamente baldío. Son siglos de deformación mental que no cuadran con una mayor apertura al razonamiento, y para ello hacen falta muchas cosas más de las que se están aplicando.

Por eso no podemos volver la mirada sin reconocer lo que todos deberíamos hacer para remediarlo, sin tener que fiarnos de dogmatismos. Si el PP se deja llevar por su afán de reconquista, es muy posible que VOX ultime el suyo de arrinconar la lacra como si no existiera. Atentos pues a las decisiones que terminen adoptándose, no vaya a ser que sigamos perdidos por la vereda del triunfalismo machista.   

miércoles, 2 de septiembre de 2026

Troya y su caballo

 

 

Lo embrollado de esta historia que viene ocupando ya demasiado tiempo, guarda similitud, a mi parecer, con aquella que ocurrió hace siglos y que tanta algarabía, causara entre los participantes de entonces. Lo significativo de ahora son esas víctimas inocentes de las que ya nadie se acuerda y constituyen asunto clave de responsabilidad criminal y no precisamente de España.

 

Las imágenes vistas ayer, de ser reales, no manipuladas, y pertenecer a los hechos citados, bajando de camiones a los jóvenes, bajo la atenta mirada de un uniformado, son prueba eficiente de que, lo ocurrido, pudiera estar planeado. Falta averiguar ahora por quienes, aunque no nos resulta demasiado difícil conociendo cómo está organizada la política en Marruecos y en qué pilares se sustenta.

 

El caballo introducido en Ceuta, para sembrar la enorme discordia, está teniendo unas repercusiones que, si no medidas al detalle, si calculadas con algún detenimiento, pero para la UE, al parecer, no han tenido demasiada relevancia, solo lo han considerado asunto menor al que Sánchez no ha sabido adoptar la solución adecuada. Así hemos sido tratados los españoles del Sur, considerados todavía miembros de segunda categoría, detrás de los drones rusos perdidos en el Este.

No nos merecemos el trato y mucho menos un presidente díscolo que parece tener todas las bazas perdidas, en un Continente escorado a la derecha o más aún, a su extremo, cada día más potente.

La realidad supera la ficción, está claro, y está siendo, la contaminación, tan corrosiva, que beneficia claramente a los ultras, más invisibles de lo que constituyen el puñado de jóvenes exaltados que se hacen ver en las calles. No es tiempo de pasar por alto toda esa propensión a manifestarse en las calles, aunque algunos la prefieran por su facilidad de expansión, ante los grupos más débiles de las sociedades en crisis continuada.

Las consecuencias no han terminado del todo, pero veremos de qué lado inclinan la balanza... 

lunes, 6 de julio de 2026

El puto amo

 

 

No es ninguna adivinanza, es la constatación de todo lo que va a ser capaz de hacer, ante el mundo, para significarse. Lo último ya lo hemos visto, tocar la pieza clave que se rinda a sus pies, para conseguir incluso aquello que nadie osaría, saltándose la norma impuesta. Todo con tal de hacer de su país, o mejor dicho de su hacienda, lo que a nadie le está permitido. Para eso bastaría una llamada de teléfono que movilice a la marioneta puesta a su exclusivo servicio.

 

Claro que hay pocos que se resistan y entre ellos estaría Sánchez, el político que asombra en la parcela insumisa que los demás prefieren evitar. La estanqueidad del resto, agazapada por miedo a quedar a la intemperie, evidencia su escasa valía en cuanto se les pide que afronten la mínima resistencia.

 

En esa escena que se compone cada cuatro años, reflejo de lo que puede servir de apoyo al sustancioso nacionalismo, todo el mundo presume de interés por lograr, con la periodicidad marcada, el beneficio económico capaz de superar cualquier barrera medioambiental que se le presente. Un cuadro perfecto donde se ven reflejados cientos de actores al albur de un balón que rueda todos los días, entusiasmando a millones de forofos.

Cuanta idiotez, cuanta majadería, para mover en poco más de un mes toda esa suerte de datos económicos, de la que se nutren las firmas de moda y en la que empeñan sus ahorros, o su crédito, millones de incautos.

Dentro de unos pocos días se despejará la incógnita de la que se verán ensalzados un puñado de jóvenes agraciados, ya millonarios, a los que la ruleta de la fortuna les emplazará a ocupar el lugar de las estrellas. Todo por meter la bola en el lugar que marca el reglamento, creado para el disfrute, pero administrado para el negocio pleno. Así lo vemos y así lo han convertido, en la historia de las vanidades. Mientras, el puto amo se enseñorea, al tiempo que consigue lo que se le place...    

jueves, 11 de junio de 2026

Pretensiones espirituales

 

 

Imagínense un mundo sin pertenencias, sin élites que no se cansen de apropiaciones indebidas, de fronteras que cierren el paso y de sectas ideológicas que eviten la insumisión de las personas. ¿Nos quedaría espacio para poder retozar con el espíritu? Desde luego que sí, que seríamos más libres de poder alcanzar algunas de las aspiraciones con las que contamos algunos, pero sabemos que no hay nada gratis, que todo tiene al menos el precio de tenerlo que conseguir con mucho esfuerzo y sin descanso a lo que parece que no estemos dispuestos de raíz.  

 

Y si hablamos de espíritu, muchos se confunden con la explicación, se evaden por las ramas del materialismo impuesto que nos hace estar más pendientes de lo último que podamos comprar que de lo que flota en el ambiente para hacerlo desechar de inmediato. Y es el espíritu el que primero se desecha, como intrigante más que como poseedor, de una serie de razones más sublimes que la materia.

 

La propaganda nos bombardea con bombas de racimo, esparcidas por terreno muy abonado para la compra. Me hace mucha gracia cómo se nos sugestiona con la idea de que haya buena y mala propaganda, cuando toda ella adolece del recurso a la reflexión sosegada, que dejamos convenientemente aparcada para que no se interponga al deseo. Sí, así tenemos establecido nuestro comportamiento social, más enfocado al tráfico de cosas que se compran con dinero, más que a lo que pueda conseguirse con la idea razonada de progreso del espíritu, sin duda más acorde con sensibilidad humana que sabe distinguir entre ambas posibilidades.

El consumismo es un cáncer que no distingue entre razas ni credos, solo persigue la creación de más desigualdad entre otras tantas percepciones más sutiles.

La materia gana sobre el espíritu y eso es bien sabido, por eso sería bueno que aprendiéramos a combatir, con más esfuerzo, esas tendencias nuestras a poseer el bien fabricado para nuestro deleite posesivo, bien sea en forma de último modelo de coche o de vestido, que suscite la envidia de nuestro vecino.       

domingo, 19 de octubre de 2025

Personajes clave

 

 

En la política, en la economía, en el pensar o en el proyectar, parecen quedar al margen, aparte del significado que para la historia tengan, aunque se van distribuyendo por ella para insuflarle a nuestros cuerpos, los de aquellos que vivimos casi a sus expensas, el vigor de las causas que previamente ellos han puesto de moda, atendiendo generalmente a sus propios intereses.

 

Y hoy los banqueros han puesto de moda erigirse en concentradores de poder como demostrándole al mundo que se bastan ellos solos para hacerlo. En el caso del BBVA queriéndose engullir al Sabadell, reluce la figura de un tal Sr.Torres, como artífice de la operación orquestada con mucha soberbia, pensando que sería cosa de coser y cantar, hasta el punto de darlo casi por descontado.

 

Y todo viene a cuento del papel que juegan con respecto de la Sociedad a la que dicen servir, pero que la realidad demuestra en buena parte lo contrario, a tenor de los incesantes aumentos de beneficios que al final de cada semestre nos ponen de manifiesto y que apenas suelen revertir en cuestión de zarandajas.

 

Ahora se nos enfrentar en los periódicos a quienes dicen ganan o pierden, pero con la salvedad de ganar en todos los casos más que perder, aunque en esta ocasión no se haya dado el refrán de que el pez chico siempre se come a grande. También se habla de la incidencia que hayan podido tener los políticos en el resultado, pero prima sobre todo la actitud individual de los accionistas de ambas entidades a la hora de sopesar sus propios intereses.

Ocasión propicia, para resaltar el poder que les es conferido a los banqueros frente a la nada indulgente inclinación de prodigar a los clientes más y más comisiones, en cada relación siempre necesaria, que haya de mantenerse con las agencias de servicio público diseminadas (cada vez menos) por el territorio, con enfoque preferente hacia lugares donde el capital se hace más visible y no donde sería más necesario, allí en los territorios donde brillan por su ausencia.  

La imagen de prepotencia que se nos ha mostrado, deja bien a las claras esa intención egocéntrica de quienes se creen sobrados y por encima de todo aquél que a sus pies deba rendirse. Prácticamente el mundo entero. Personajes clave que pintan mucho también en política.