jueves, 28 de mayo de 2026

Asimetrías

 

 

Cuando al doblar la hoja no coinciden los gráficos es que el dibujo no está bien diseñado o figura distorsionado desde un principio. En el PSOE están tocando arrebato, seguramente se hayan desenvainado los sables y esté cada cual por su lado, esperando recibir noticias. Es hora de que las afinidades se pongan de manifiesto y lo hagan cuanto antes, no vaya a ser que aparezcan nuevas figuras que acaparen el vacío que puedan dejar otras.

 

Todos los partidos políticos sienten la necesidad de renovarse o morir en el intento, aunque en el caso español cualquier renovación pase por la asunción de criterios fósiles. Las intromisiones de González o de Page solo pueden ser vistas como demostración de un ego supino, que en su propio ambiente necesita ser cultivado. Sobretodo en el caso de Page con el respaldo de la derecha más viva de su Comunidad, con la que se lleva a las mil maravillas. El nunca fue de izquierdas y Felipe lleva años que tampoco.

 

La realidad de Zapatero, por lo que sea, ha dejado de ser lo que era, afincado en un buenismo que, como se está viendo, no era tan bueno, y eso con presunción de inocencia y todo. Claro que pensar que los próximos al poder puedan llegar a ser ángeles, es de un infantilismo preocupante a según qué años. Lo de que el poder corrompe, frase acuñada a finales del siglo XIX, no tiene vuelta de hoja y esa sí con asimetría, donde casan izquierda y derecha milimétricamente.

La historia seguirá sus pasos, orientada quizá a diferentes cauces, pero siempre con esa sensación lacrada bajo el fuego de la llama, que induce a pensar que estamos y estaremos en manos de quienes puedan hacer de nosotros cuanto deseen y sin que seamos capaces de desasirnos del todo.

¿Vendrá la alternancia indeseada? ¿Sobrevivirán los retazos de aquella izquierda ilusa? No es cuestión de hacer acertijos, será lo que tenga que ser y vendrá de la mano de los más interesados en que exista algún cambio...      

Cuadratura del círculo

 

 

Era una expresión muy manida en tiempos del colegio, por parte del profesor de matemáticas, asemejando lo irresoluble, si bien quedara al final resuelto por Lindemann, haciendo multitud de combinaciones. Lo que no quita para que el problema siguieran siendo harto complicado de resolver.

 

En nuestros días estamos asistiendo en política a una especie de jeroglífico, por el que trasciende deducir más que afirmar, sin pruebas, lo que simplemente parece pero todavía no es, mientras se suceden acontecimientos que solo se prestigian mediante aseveraciones hechas por quienes antes tenían peso mediático pero hoy les ha sido sustituido por el peso formal que hay detrás de firmas importantes de la comunicación, emperradas en llevar a término, antes de cualquier pronunciamiento jurídico, lo que quisieran que fuese.

El machaqueo constante desde algunas páginas de periódicos, de cadenas de televisión que se prestan al juego iniciado, relumbra más si cabe que los hechos mismos que durante años han tenido lugar, con vectores distintos iniciados en direcciones opuestas. Insistir para percutir en las mentes poco preparadas, es tarea llevada a cabo desde hace mucho tiempo y tienen sus efectos notables, como también los tienen las imágenes proyectadas como virales.

No hay tiempo de esperas, hay que concluir cuanto antes y no dar tregua a la recomposición de cualquier iniciativa que sea capaz de eludir la ofensiva. Hay mucho en juego y hay que procurar dar muerte a la bestia, antes de que nos cornee y nos lleve al lugar al que no querríamos ir de ninguna manera. Además, si se van sumando garantías de éxito, aunque sean pírricas, ni los más doctos del lugar se atreverán a poner de manifiesto lo que ya ha sido convenientemente juzgado por la calle y para los restos.

Así que se puede llegar a predecir que la derecha terminará cuadrando un círculo que quizás no les termine de interesar del todo, habida cuenta los procesos que aún mantiene pendientes y les desequilibra en cuestión de bondades. Si ya tienen las Comunidades ganadas, sigan desde ellas apremiando al gobierno, les traerá más cuenta que ganarle al fin La Moncloa.   

Actores a escena

 

 

En el teatro se dan múltiples ocasiones de aparición en el escenario. El drama o la comedia se brindan para el lucimiento de cada uno de ellos y, es por orden de aparición, como los espectadores vamos asistiendo a su desarrollo, cada cual con su desparpajo para la ficción, haciéndonos cómplices de sus actos. La realidad no es que sea distinta, es si cabe lo suficientemente esperpéntica como para situarnos ante aquello que puede o no ser real, pero que aparece con un velo que nos hace pensar sobre el desenlace final que pueda merecer nuestro aplauso.

 

Hoy no hay ningún aplauso merecido, todo son reproches y no solo para los malos, también para los buenos que han tardado mucho en aparecer en escena, sin que pudiéramos saber de qué iba la función que nos esperaba, cuando creíamos que no tendría el carácter que está asomando en la última escena. Así buenos y malos se ven mezclados, con sus ropajes rasgados por la incomparecencia que tuvieron de haber antes de preparar su entrada, situándoles demasiado alejados de un texto que se adivina improvisado. Y ya sabemos que la improvisación es solo cosa de unos pocos experimentados, que saben salir al paso de cualquier situación que no estuviera programada.

Los programas estaban escritos pero, eso sí, no eran concordantes con una realidad bastante distante, a la que nunca logran acomodarse. Están logrando una desafección definitiva que veremos si van a lograr superar algún día. Las instituciones no se merecen tanto castigo, pero en la parte en que han sido conquistadas por los políticos, hasta el límite de lo imposible, no nos ofrecen resultados apetecibles en esa gestión que tenían encomendada.

En esta sección, dedicada como Vds. saben a la búsqueda del buen gobierno no nos cansaremos de repetir que es precisa una acción en la línea que marca Aznar pero, eso sí, en el sentido opuesto que indica, donde prima lo ultra-liberal sobre lo social y más progresista.

El nuevo cinema nos da hoy ideas muy claras sobre los buenos actores que aún están por llegar y que aseguran unas escenas de contenido muy diferente... 

domingo, 19 de octubre de 2025

Personajes clave

 

 

En la política, en la economía, en el pensar o en el proyectar, parecen quedar al margen, aparte del significado que para la historia tengan, aunque se van distribuyendo por ella para insuflarle a nuestros cuerpos, los de aquellos que vivimos casi a sus expensas, el vigor de las causas que previamente ellos han puesto de moda, atendiendo generalmente a sus propios intereses.

 

Y hoy los banqueros han puesto de moda erigirse en concentradores de poder como demostrándole al mundo que se bastan ellos solos para hacerlo. En el caso del BBVA queriéndose engullir al Sabadell, reluce la figura de un tal Sr.Torres, como artífice de la operación orquestada con mucha soberbia, pensando que sería cosa de coser y cantar, hasta el punto de darlo casi por descontado.

 

Y todo viene a cuento del papel que juegan con respecto de la Sociedad a la que dicen servir, pero que la realidad demuestra en buena parte lo contrario, a tenor de los incesantes aumentos de beneficios que al final de cada semestre nos ponen de manifiesto y que apenas suelen revertir en cuestión de zarandajas.

 

Ahora se nos enfrentar en los periódicos a quienes dicen ganan o pierden, pero con la salvedad de ganar en todos los casos más que perder, aunque en esta ocasión no se haya dado el refrán de que el pez chico siempre se come a grande. También se habla de la incidencia que hayan podido tener los políticos en el resultado, pero prima sobre todo la actitud individual de los accionistas de ambas entidades a la hora de sopesar sus propios intereses.

Ocasión propicia, para resaltar el poder que les es conferido a los banqueros frente a la nada indulgente inclinación de prodigar a los clientes más y más comisiones, en cada relación siempre necesaria, que haya de mantenerse con las agencias de servicio público diseminadas (cada vez menos) por el territorio, con enfoque preferente hacia lugares donde el capital se hace más visible y no donde sería más necesario, allí en los territorios donde brillan por su ausencia.  

La imagen de prepotencia que se nos ha mostrado, deja bien a las claras esa intención egocéntrica de quienes se creen sobrados y por encima de todo aquél que a sus pies deba rendirse. Prácticamente el mundo entero. Personajes clave que pintan mucho también en política. 

viernes, 22 de agosto de 2025

Mio, tuyo, nuestro...

 

 

Pronombres posesivos que todo lo alcanzan, que todo lo apropian, incluso cuando haría más falta ponerse a compartir cuando escasea. Nos hemos adentrado en tiempos en los que miramos mucho más por lo nuestro que por lo que necesitamos todos y no solo de lo material, que tanto abunda y a veces se desperdicia, sino por lo que nos abundaría más al espíritu.

 

Parece que de lo del espíritu, de lo que no se ve pero se siente, la gente se acuerda poco y reside en la soledad, que inunda de carestía el alma. Tantos, tantos habrá en estos días, lamentándose de lo que hayan perdido, que posiblemente se olviden de los buenos tiempos en los que apenas carecían de algo y vivían felices pensando en lo que habría de ser su futuro, todavía más prometedor y plácido. 

 

Solo cuando volvemos a ser dependientes, cuando todo parece nublarse por el humo, desafiante y negro, adelantado a la voracidad del fuego, nos damos cuenta de esa fragilidad que siempre nos estuvo acechando y no nos hacía verdaderamente conscientes de lo que podría acabar devorándonos. 

Ahora lo mío ha perdido carácter, lo tuyo se desvanece y lo nuestro no forma ya parte del universo fácilmente asimilable, ahora habrá que volver a empezar y lo habremos de hacer todos juntos, hombro con hombro, codo con codo, voluntad con voluntad, cosidos a mano y con fuerza para que no se nos olvide que estamos hechos de barro, pobre pero moldeable que, unido al querer hacer, vaya dejando atrás todo lo malo que fue pensar solo en ti mismo, utilizando los posesivos como única tabla de salvación, en momentos en los que no sirve de nada insuflarlos de materia vana. 

viernes, 18 de julio de 2025

Ejemplaridad

 

 

Los abuelos hemos de tener presente hoy el siguiente dilema: cómo enfrentarse a la obligación de hacer partícipes a nuestros nietos, la idea necesaria de tener que ser honestos, cuando en nuestra contra todos son casos de corrupción y, lo que es peor aún, la asunción de que quizás sea un mal necesario, en este mundo tan competitivo y dedicado a medrar a toda costa.

 

Particularmente mi tesis ya la conocen, estriba en una voluntariedad que tiene que ser indiscutible, incluso a pesar de los riesgos que (estamos viendo) sufren quienes están dispuestos a todo para aferrarse a la ética, en lugar de seguir el curso que marcan todos esos "masters" que inculcan la necesidad de prevalecer como piezas fundamentales de ese capitalismo, tan agresivo, que distingue muy bien entre cualificados y no aptos, a la hora de poner en marcha las prácticas. Precisamente ahora, cuando están proliferando aperturas de escuelas de "negocios", deberíamos interesarnos más por la forma de instruir a nuestros jóvenes en línea con el ultraliberalismo tan de moda.

Si nos decantamos por la idea de que la honestidad no vende, y sirve solo para románticos, nos espera un futuro en el que la depredación va a estar en la cúspide de la comportabilidad humana, dejando a los más débiles al borde de la extinción, como especie rara a eliminar y a la que hacer "bullying" hasta el punto de apartarlos del ámbito.

Aún conservo esperanzas de orientar a mi nieto, por un camino de verdad y de justicia, a los que solo él podrá acceder con sus propios principios...  No sé si voy a poder convencerlo, en esta Sociedad nuestra tan bochornosamente inclinada, de que siga siendo, pese a sus dudas, tan honesto como lo ha sido hasta ahora.