La República francesa se debate hoy entre protestas y soluciones, siendo estas últimas las que no acaban de dar respuesta a las múltiples cuestiones que se demandan en las calles, con acciones realmente duras en un contexto difícil de diagnosticar, por las crisis de gobierno continuadas que padece. La pregunta que habría que hacerse es si esa extrema derecha que deambula, también allí, deseando ser protagonista, podría llegar a ser la salvación o, por el contrario, abundar en más destrozo todavía.
Toda la UE se agita y con ella los más jóvenes que están más por la recuperación que por el desgaste, aunque no ayuden, para nada, ni los ministrables ni la Asamblea parapetada en su recinto de París, pero igualmente en Bélgica, con el núcleo europeísta en su territorio. En tanto se debaten en su parlamento asuntos tan serios como la migración y los presupuestos, con signos de distinto calado enfrentados, puede que no terminen de alumbrarse resultados apetecibles para una mayoría, mientras siguen pendientes, sin rematar, los perjuicios originados por una energía desbocada, con el trasfondo de Ucrania obligada a fiarse más de la Unión que de Trump, en su momento amigable con Putin.
No hay remedios milagro, ni parece posible que Zelensky se rinda antes de causarle más estropicio a Rusia, pero cuando Putin se encuentre más agobiado aún, posiblemente trate de extender aún más el conflicto para implicar a la UE en sus horas más bajas y comprometidas ante la falta de cohesión de los gobiernos que la soportan, que solo quieren hacer valer antes sus propios intereses que los de la comunidad en crisis.
Si cae Sánchez y se consolidan las derechas, sería fácil observar cómo entre las expectativas de Trump se encuentren las de hacerse con el dominio comercial y posteriormente político, así que todo dependerá también de cómo le vaya en noviembre en su propia nación y cómo resuelva actuar en defensa de los norteamericanos, aunque hasta ahora solo ha defendido lo suyo.
Izquierdas y derechas tienen cegadas las puertas para una reconciliación, que sea capaz de poder organizar en el Continente un nuevo periplo de bonanza similar al anterior, antes de verlo definitivamente truncado.