Por fin se van de vacaciones y nos proveerán de tranquilidad, sin sus continuas displicencias en el trato que nos dispensan. Desde luego, tienen todo el derecho a su disfrute, aunque alguno de Vds. las interprete "sobrevaloradas"
Podría ser que a su vuelta, al regreso a las puntillas, a los estamentos y estrados en que se hallan bien instalados, se les ocurriera ponerse a pensar bien en la gente ciudadana que tanto les ha llegado a odiar (o casi) por su incapacidad negociadora, excluidos intereses partidistas, que no de los nuestros. Quizás tengan entonces nuevas ocurrencias que consigan ganarnos, aunque solo sea en parte, .
Sabemos que se apoyan en la necesidad incondicional que tenemos de la política, pero no se confíen, que aún existe la posibilidad, aunque remota, de que, desde lugares insospechados, como ya ha ocurrido en otros lares, les aparezcan asquerosas "cucarachas" que les canten la gallina y les dispensen una acogida inesperada en su nueva etapa iniciática.
No estén desprevenidos, porque los jóvenes suelen ser muy eficaces, sobretodo cuando les surge la necesidad de remediar su futuro.
Se impone un PACTO antes de con antes. Un compromiso de todos para todos que nos aleje de la Era Arcaica en la que nos vemos instalados.