miércoles, 21 de octubre de 2026

La ronda

 

 

No hay nada casual en la visita de Milei a Ayuso en Madrid, por mucho que se diga que tanto Abascal como el PP se inhiben en la foto. Decir que el mandatario argentino actúa por su cuenta, es como negar la trama internacional que le asiste y jalea sus proclamas. Seguro que forma parte de esa polarización que no deja de crecer para terminar de hacer esa labor de zapa que nos tiene a todos pendientes de las últimas noticias. Concentrar la fuerza, aunque solo sea a base de palabrería, nos debería tener avisados de los distintos procederes en esas pirámides opacas que no dejan de crecer y que ganan en información deficiente.

 

Que por el otro lado suceda lo mismo, o parecido, no abandona la ruta del intento de hacer crecer los bandos a costa de casi todo, bulos y mensajes directos desde cadenas de televisión cuyos presentadores se muestran, sin tapujos, al lado de su candidatos.

 

El caso de Milei es paradigmático. Que se atreva a insultar al presidente del gobierno de España, desde la posición que ocupa, no se había visto nunca, al aplicarse en un foro público difundido abiertamente. Claro que de su perfil podrían destacarse valores, aunque poco positivos, partiendo de su propio entorno en el que solo merece críticas y con esa conducción económica que deja tras sí una inflación galopante que reduce a la miseria a muchos argentinos.

Va a resultar, de una parte, como se tienen ya identificados los distintos modelos y cómo se nos quieren implantar a base de artilugios que solo sirven para cortar, a rajatabla, cualquier pieza que moleste, incluido el estado del bienestar logrado con tanto esfuerzo y no solo por gobiernos progresistas, remisos a veces, sino por los propios científicos, ingenieros, trabajadores de cualquier sector, e incluso estudiantes deseosos de poder participar, ellos también, en la construcción social a la que asisten.

Que en el modelo ultra-liberal que se aconseja haya muchas cosas francamente sustituibles, no por la tremenda, sino por el acierto de querer introducir modificaciones que lleguen más allá de Adam Smith, el gran economista pero del siglo XVIII cuyos efectos, es de suponer, puede que hayan quebrado a estas alturas para dar paso a nuevas mejoras filosóficas, habrá quien tenga la osadía de proponer alguna rebaja de límites que impida la recreación de aquellos tiempos, al considerarles retrógrados.      

Milei, váyase por donde ha venido, que aquí, en Europa, no nos hace ninguna falta... 

martes, 20 de octubre de 2026

Simbología

 

 

Ciertamente supeditados a ella en la mayoría de los casos, no pasa desapercibida en el conjunto de las sociedades que se mueven entre ideas que merecen ser tenidas en cuenta, sobre todo para quienes militan en grupos organizados, clases, equipos, fundaciones... y toda esa clase de elementos que cohesionan por encima de cualquier otro motivo.   

 

El valor intrínseco del símbolo es importante y por eso tratarán de encontrar en él lo que a muchos les falta, apego, así que ciñéndose una camiseta, portando una bandera, ya estaría todo dicho, tanto en cuanto su significado sea grato mientras no entrañe conflicto, en cuyo caso habrá que defenderlo como sea. 

 

Pronto tendremos una huelga general y se ondearán banderas y se vestirán camisetas de colores para distinguirse frente al "pasotismo" que suele cambiar de acera para no acabar siendo señalado. Con ocasión de la que se está llevando a cabo por la Educación Pública, el sentimiento que se observa entre sus profesionales es dispar. Como ocurre siempre, buen número de ellos no la sigue por distintos motivos, y a veces no declarados, lo que causa un desánimo grande en quienes entienden el valor del corporativismo que, en esta ocasión, sí que es plausible. 

Pero acaso le estemos dando demasiada importancia al símbolo, mientras se la restamos al centro de la cuestión, que no es otro que hallar soluciones. Lo que sí rechina es el hecho de que las autoridades que han sido elegidas para ofrecerlas, no quieran reunirse con los reclamantes, pretendiendo quizás que se ahoguen solas en el mar de las indiferencias, que no se corresponden nunca con la necesidad de establecer acuerdos.      

Mal, muy mal, para los servidores públicos, que siguen sin estar a la altura de lo que se les exige, así que ese símbolo Verde tendrá que volver a llenar las calles hasta que el cuerpo aguante... 

El ecocentro

 

 

Puestos a registrar categorías, a señalar los distintos grados de aceptación que ha de tener la política desde la base, y sobretodo teniendo en cuenta esa desafección que persigue a los políticos hoy, no estaría de más que se empezara a hablar del ecocentro, como la línea equidistante que consiga ganar adeptos, tanto en cuanto se siga manifestando, como lo hace, ese Cambio Climático que nos trae de cabeza, empezando por los Verdes y acabando por los insumisos.

 

Y hablando de registros, habrá que ir tomando en consideración, quien no lo haya hecho todavía, todos los acontecimientos catastróficos que se vienen sumando y que van dejando víctimas allá donde suceden, desde las estribaciones del Himalaya, a la costa mediterránea, desde el derretido de los polos a la sequía pertinaz, que termina agostándolo todo aún siendo octubre, para identificar a los partidos que se declaran abiertamente negacionistas, por ser también abiertamente fundamentalistas en contra de nuestra especie.

La denostada Agenda 2030, cada vez más próxima, nos va advirtiendo lo poco que nos queda para llegar a ella y en el afán de algunos por ganar la globalización del más ambicioso de los planes energéticos, que incluyen las masas forestales de la Amazonia, con la familia Bolsonaro al frente, todo estriba en acallar cualquier voz que represente una pérdida de negocio que sobretodo les afecte y pueda reducir los beneficios, sin tener en cuenta el interés general y el condominio que debiera ser regulado, para que la mayoría no se quede al margen.

La iniciativa de Trump no deja de sorprendernos, iniciándose en la titulación de grandes escenarios geográficos, con el fin de apropiárselos con nombres propios. Así que nos está faltando tiempo para oponernos, si es preciso radicalmente, como con tantos otros asuntos que nos incumben, en ese esfera global que se ha expandido hasta el punto de dejar casi inservibles los puntos locales, raquíticos ya a la hora de pronunciarse por ellos.

Solo hay que ver en qué lugar quedaron aquellos Verdes, en su euforia por mejorar el mundo. Ahora son reducto de melancólicos que se ven ampliamente superados, hasta que por fin nos convenzamos todos de lo mucho que dependemos de sus estrategias. Sólo que se sigan acumulando desastres y se tengan que asignar recursos económicos extraordinarios, que llevarán al límite al concurso de las aseguradoras.

Todo es cuestión de tiempo... y si no... al tiempo.      

miércoles, 2 de septiembre de 2026

Troya y su caballo

 

 

Lo embrollado de esta historia que viene ocupando ya demasiado tiempo, guarda similitud, a mi parecer, con aquella que ocurrió hace siglos y que tanta algarabía, causara entre los participantes de entonces. Lo significativo de ahora son esas víctimas inocentes de las que ya nadie se acuerda y constituyen asunto clave de responsabilidad criminal y no precisamente de España.

 

Las imágenes vistas ayer, de ser reales, no manipuladas, y pertenecer a los hechos citados, bajando de camiones a los jóvenes, bajo la atenta mirada de un uniformado, son prueba eficiente de que, lo ocurrido, pudiera estar planeado. Falta averiguar ahora por quienes, aunque no nos resulta demasiado difícil conociendo cómo está organizada la política en Marruecos y en qué pilares se sustenta.

 

El caballo introducido en Ceuta, para sembrar la enorme discordia, está teniendo unas repercusiones que, si no medidas al detalle, si calculadas con algún detenimiento, pero para la UE, al parecer, no han tenido demasiada relevancia, solo lo han considerado asunto menor al que Sánchez no ha sabido adoptar la solución adecuada. Así hemos sido tratados los españoles del Sur, considerados todavía miembros de segunda categoría, detrás de los drones rusos perdidos en el Este.

No nos merecemos el trato y mucho menos un presidente díscolo que parece tener todas las bazas perdidas, en un Continente escorado a la derecha o más aún, a su extremo, cada día más potente.

La realidad supera la ficción, está claro, y está siendo, la contaminación, tan corrosiva, que beneficia claramente a los ultras, más invisibles de lo que constituyen el puñado de jóvenes exaltados que se hacen ver en las calles. No es tiempo de pasar por alto toda esa propensión a manifestarse en las calles, aunque algunos la prefieran por su facilidad de expansión, ante los grupos más débiles de las sociedades en crisis continuada.

Las consecuencias no han terminado del todo, pero veremos de qué lado inclinan la balanza... 

lunes, 6 de julio de 2026

El puto amo

 

 

No es ninguna adivinanza, es la constatación de todo lo que va a ser capaz de hacer, ante el mundo, para significarse. Lo último ya lo hemos visto, tocar la pieza clave que se rinda a sus pies, para conseguir incluso aquello que nadie osaría, saltándose la norma impuesta. Todo con tal de hacer de su país, o mejor dicho de su hacienda, lo que a nadie le está permitido. Para eso bastaría una llamada de teléfono que movilice a la marioneta puesta a su exclusivo servicio.

 

Claro que hay pocos que se resistan y entre ellos estaría Sánchez, el político que asombra en la parcela insumisa que los demás prefieren evitar. La estanqueidad del resto, agazapada por miedo a quedar a la intemperie, evidencia su escasa valía en cuanto se les pide que afronten la mínima resistencia.

 

En esa escena que se compone cada cuatro años, reflejo de lo que puede servir de apoyo al sustancioso nacionalismo, todo el mundo presume de interés por lograr, con la periodicidad marcada, el beneficio económico capaz de superar cualquier barrera medioambiental que se le presente. Un cuadro perfecto donde se ven reflejados cientos de actores al albur de un balón que rueda todos los días, entusiasmando a millones de forofos.

Cuanta idiotez, cuanta majadería, para mover en poco más de un mes toda esa suerte de datos económicos, de la que se nutren las firmas de moda y en la que empeñan sus ahorros, o su crédito, millones de incautos.

Dentro de unos pocos días se despejará la incógnita de la que se verán ensalzados un puñado de jóvenes agraciados, ya millonarios, a los que la ruleta de la fortuna les emplazará a ocupar el lugar de las estrellas. Todo por meter la bola en el lugar que marca el reglamento, creado para el disfrute, pero administrado para el negocio pleno. Así lo vemos y así lo han convertido, en la historia de las vanidades. Mientras, el puto amo se enseñorea, al tiempo que consigue lo que se le place...    

jueves, 11 de junio de 2026

Pretensiones espirituales

 

 

Imagínense un mundo sin pertenencias, sin élites que no se cansen de apropiaciones indebidas, de fronteras que cierren el paso y de sectas ideológicas que eviten la insumisión de las personas. ¿Nos quedaría espacio para poder retozar con el espíritu? Desde luego que sí, que seríamos más libres de poder alcanzar algunas de las aspiraciones con las que contamos algunos, pero sabemos que no hay nada gratis, que todo tiene al menos el precio de tenerlo que conseguir con mucho esfuerzo y sin descanso a lo que parece que no estemos dispuestos de raíz.  

 

Y si hablamos de espíritu, muchos se confunden con la explicación, se evaden por las ramas del materialismo impuesto que nos hace estar más pendientes de lo último que podamos comprar que de lo que flota en el ambiente para hacerlo desechar de inmediato. Y es el espíritu el que primero se desecha, como intrigante más que como poseedor, de una serie de razones más sublimes que la materia.

 

La propaganda nos bombardea con bombas de racimo, esparcidas por terreno muy abonado para la compra. Me hace mucha gracia cómo se nos sugestiona con la idea de que haya buena y mala propaganda, cuando toda ella adolece del recurso a la reflexión sosegada, que dejamos convenientemente aparcada para que no se interponga al deseo. Sí, así tenemos establecido nuestro comportamiento social, más enfocado al tráfico de cosas que se compran con dinero, más que a lo que pueda conseguirse con la idea razonada de progreso del espíritu, sin duda más acorde con sensibilidad humana que sabe distinguir entre ambas posibilidades.

El consumismo es un cáncer que no distingue entre razas ni credos, solo persigue la creación de más desigualdad entre otras tantas percepciones más sutiles.

La materia gana sobre el espíritu y eso es bien sabido, por eso sería bueno que aprendiéramos a combatir, con más esfuerzo, esas tendencias nuestras a poseer el bien fabricado para nuestro deleite posesivo, bien sea en forma de último modelo de coche o de vestido, que suscite la envidia de nuestro vecino.       

domingo, 19 de octubre de 2025

Personajes clave

 

 

En la política, en la economía, en el pensar o en el proyectar, parecen quedar al margen, aparte del significado que para la historia tengan, aunque se van distribuyendo por ella para insuflarle a nuestros cuerpos, los de aquellos que vivimos casi a sus expensas, el vigor de las causas que previamente ellos han puesto de moda, atendiendo generalmente a sus propios intereses.

 

Y hoy los banqueros han puesto de moda erigirse en concentradores de poder como demostrándole al mundo que se bastan ellos solos para hacerlo. En el caso del BBVA queriéndose engullir al Sabadell, reluce la figura de un tal Sr.Torres, como artífice de la operación orquestada con mucha soberbia, pensando que sería cosa de coser y cantar, hasta el punto de darlo casi por descontado.

 

Y todo viene a cuento del papel que juegan con respecto de la Sociedad a la que dicen servir, pero que la realidad demuestra en buena parte lo contrario, a tenor de los incesantes aumentos de beneficios que al final de cada semestre nos ponen de manifiesto y que apenas suelen revertir en cuestión de zarandajas.

 

Ahora se nos enfrentar en los periódicos a quienes dicen ganan o pierden, pero con la salvedad de ganar en todos los casos más que perder, aunque en esta ocasión no se haya dado el refrán de que el pez chico siempre se come a grande. También se habla de la incidencia que hayan podido tener los políticos en el resultado, pero prima sobre todo la actitud individual de los accionistas de ambas entidades a la hora de sopesar sus propios intereses.

Ocasión propicia, para resaltar el poder que les es conferido a los banqueros frente a la nada indulgente inclinación de prodigar a los clientes más y más comisiones, en cada relación siempre necesaria, que haya de mantenerse con las agencias de servicio público diseminadas (cada vez menos) por el territorio, con enfoque preferente hacia lugares donde el capital se hace más visible y no donde sería más necesario, allí en los territorios donde brillan por su ausencia.  

La imagen de prepotencia que se nos ha mostrado, deja bien a las claras esa intención egocéntrica de quienes se creen sobrados y por encima de todo aquél que a sus pies deba rendirse. Prácticamente el mundo entero. Personajes clave que pintan mucho también en política.