lunes, 23 de febrero de 2026

El pasado reclama

 

 

Y hace muy bien, en reclamar que se haga la luz sobre lo ocurrido y se obtengan consecuencias fiables sobre responsabilidades que quedaron sin asumirse, por parte de intervinientes que en aquél momento las llevaban encima y salieron indemnes, con apariencia de victoria en un acontecimiento que todavía no se sabe si se había preparado, con astucia, para auto-dirigir el camino a seguir con la mayor delicadeza y menor repercusión pública.

 

Que en aquél momento podrían haberse señalado ganadores o perdedores, es de una obviedad palpable, pero de su imputación podría depender un cambio fundamental a futuro, que habría de ser tamizado por la ciudadanía, que asistía absorta, sin comprender de qué lado situarse.

 

Como siempre, la ciudadanía queda entre estos últimos, apartados de lo que interesa a quienes estaban en el meollo desde el principio, cuando se debatía un futuro todavía por aclarar y por decidir.

 

Los secretos oficiales ya se sabe, están para algo que conviene y el hecho de que se descubran, o mejor, se rebelen de la manera que interesa, tras carecer de lozanía y contar con personajes que ya no pueden aclararnos nada, por haber fallecido, no nos promete grandes sorpresas. Son las consecuencias de querer aparcar para el futuro lo que el presente no quiere desvelar de inmediato.

Llenarán páginas de los periódicos y nos harán, ahora sí, merecedores de noticias que se nos ocultaron con demasiada alevosía. Solo resta saber cómo nos van a ser presentadas ahora.  

Ayudantías

 

 

Las supuestamente ofrecidas por VOX en el seno de una derecha obsesionada con el gobierno, allá donde se encuentre, están llegando a un punto en el que habrá que determinar primero si le ha de merece la pena al PP contar con ellas, aunque le impongan esa clase de ayuda que apenas sirve para sumar escaños, restando merecimientos propios, tras unas concesiones que, como ya se ha visto en CyL y ha reconocido Mañueco, apenas han servido de algo.

 

La carencia de compromiso o, más aún, la ausencia de facultades en VOX a la hora de ponerse a la faena política, dejan en evidencia a todo ese plantel de falsos políticos que van solamente en busca de cargos con su correspondiente asignación práctica, convertida hoy en asunto de primer orden entre los primeros espadas de la formación, a la greña por diferencias sustanciales entre ellos.

 

No sé si los habitantes de la sede de Génova han llegado a poner en cada balanza la suma de pros y contras que consigan equilibrar el fiel, pero desde fuera no se vislumbra su positivismo sino más bien su naufragio en la desembocadura donde confluyan los votos obtenidos en las urnas. Extremadura y Aragón, por ese orden, ofrecen limitaciones que no saben adonde puedan llevar las cosas del hacer, sin causarles más estropicios.

Obviamente en los extremos solo hay discursos y mala praxis, frente a una acción pragmática que les falta a todas luces, creando una sensación de nulidad que desarma, casi por completo, aquello que pudiera construirse con dedicación y entusiasmo, apoyados en ideas de valor tangible.

¿No hay nadie en la derecha que se esté dando cuenta quienes y adonde les llevan, la una y el otro, por esa senda irreconocible en la que se han metido?. Cuando los líderes escasean, puede pasar de todo...          

domingo, 22 de febrero de 2026

Usar y tirar

 

 

Esa fórmula invariable que puede llevarnos al completo desastre, parece que no agotará nunca el ciclo de temporadas consumistas. La Mid Season será la encargada de enlazar el invierno con la primavera y así sucesivamente. Todo convenientemente dispuesto y sin cadencias; las señoras que no quieren parar de asistir a los procesos y gastan porque pueden, o si no se empeñan tirando de tarjeta, contribuyen sin descanso, al modo insostenible e inapropiado para muchos, se olvidan del largo plazo o simplemente obvian lo que habría que dejarse atrás, de ser más conscientes del sentido común mayoritario.

 

Sí, digo mayoritario porque creo sinceramente que lo es, a la vista de evidencias claras de lo que están demandando los sectores más progresistas. Y nos consta que los hay, incluso dentro de sectores productores, atentos a lo que en tal sentido se les viene solicitando a medida de que las materias primas escasean y evolucionan los gustos. Hay presión, exigencia formal, medidas racionales y métodos inspirados en el control de lo realmente sostenible.   

 

Todo lo anterior, entroncado con lo que nos marcan las élites, haciendo de las suyas a cada momento, nos ponen en la tesitura simple de reclamarlos la decencia que le corresponde a cualquier humano que vive en sociedad y está integrado, por ello, en las normas y en el espíritu marcado que tienen que observarse y a los que, en su condición de poderosos, no se les exime en absoluto sino que, mas bien, deberían dar ejemplo de unidad y concordia.

La singularidad abierta con el Caso Epstein les pone en total evidencia y les sume en la mayor indecencia que haya sido registrada en tiempos. 

Las personas no somos tampoco de usar y tirar, merecemos el respeto debido y, precisamente, eso es algo que no se puede comprar ni con todo el oro del mundo... 

domingo, 19 de octubre de 2025

Personajes clave

 

 

En la política, en la economía, en el pensar o en el proyectar, parecen quedar al margen, aparte del significado que para la historia tengan, aunque se van distribuyendo por ella para insuflarle a nuestros cuerpos, los de aquellos que vivimos casi a sus expensas, el vigor de las causas que previamente ellos han puesto de moda, atendiendo generalmente a sus propios intereses.

 

Y hoy los banqueros han puesto de moda erigirse en concentradores de poder como demostrándole al mundo que se bastan ellos solos para hacerlo. En el caso del BBVA queriéndose engullir al Sabadell, reluce la figura de un tal Sr.Torres, como artífice de la operación orquestada con mucha soberbia, pensando que sería cosa de coser y cantar, hasta el punto de darlo casi por descontado.

 

Y todo viene a cuento del papel que juegan con respecto de la Sociedad a la que dicen servir, pero que la realidad demuestra en buena parte lo contrario, a tenor de los incesantes aumentos de beneficios que al final de cada semestre nos ponen de manifiesto y que apenas suelen revertir en cuestión de zarandajas.

 

Ahora se nos enfrentar en los periódicos a quienes dicen ganan o pierden, pero con la salvedad de ganar en todos los casos más que perder, aunque en esta ocasión no se haya dado el refrán de que el pez chico siempre se come a grande. También se habla de la incidencia que hayan podido tener los políticos en el resultado, pero prima sobre todo la actitud individual de los accionistas de ambas entidades a la hora de sopesar sus propios intereses.

Ocasión propicia, para resaltar el poder que les es conferido a los banqueros frente a la nada indulgente inclinación de prodigar a los clientes más y más comisiones, en cada relación siempre necesaria, que haya de mantenerse con las agencias de servicio público diseminadas (cada vez menos) por el territorio, con enfoque preferente hacia lugares donde el capital se hace más visible y no donde sería más necesario, allí en los territorios donde brillan por su ausencia.  

La imagen de prepotencia que se nos ha mostrado, deja bien a las claras esa intención egocéntrica de quienes se creen sobrados y por encima de todo aquél que a sus pies deba rendirse. Prácticamente el mundo entero. Personajes clave que pintan mucho también en política. 

viernes, 22 de agosto de 2025

Mio, tuyo, nuestro...

 

 

Pronombres posesivos que todo lo alcanzan, que todo lo apropian, incluso cuando haría más falta ponerse a compartir cuando escasea. Nos hemos adentrado en tiempos en los que miramos mucho más por lo nuestro que por lo que necesitamos todos y no solo de lo material, que tanto abunda y a veces se desperdicia, sino por lo que nos abundaría más al espíritu.

 

Parece que de lo del espíritu, de lo que no se ve pero se siente, la gente se acuerda poco y reside en la soledad, que inunda de carestía el alma. Tantos, tantos habrá en estos días, lamentándose de lo que hayan perdido, que posiblemente se olviden de los buenos tiempos en los que apenas carecían de algo y vivían felices pensando en lo que habría de ser su futuro, todavía más prometedor y plácido. 

 

Solo cuando volvemos a ser dependientes, cuando todo parece nublarse por el humo, desafiante y negro, adelantado a la voracidad del fuego, nos damos cuenta de esa fragilidad que siempre nos estuvo acechando y no nos hacía verdaderamente conscientes de lo que podría acabar devorándonos. 

Ahora lo mío ha perdido carácter, lo tuyo se desvanece y lo nuestro no forma ya parte del universo fácilmente asimilable, ahora habrá que volver a empezar y lo habremos de hacer todos juntos, hombro con hombro, codo con codo, voluntad con voluntad, cosidos a mano y con fuerza para que no se nos olvide que estamos hechos de barro, pobre pero moldeable que, unido al querer hacer, vaya dejando atrás todo lo malo que fue pensar solo en ti mismo, utilizando los posesivos como única tabla de salvación, en momentos en los que no sirve de nada insuflarlos de materia vana. 

viernes, 18 de julio de 2025

Ejemplaridad

 

 

Los abuelos hemos de tener presente hoy el siguiente dilema: cómo enfrentarse a la obligación de hacer partícipes a nuestros nietos, la idea necesaria de tener que ser honestos, cuando en nuestra contra todos son casos de corrupción y, lo que es peor aún, la asunción de que quizás sea un mal necesario, en este mundo tan competitivo y dedicado a medrar a toda costa.

 

Particularmente mi tesis ya la conocen, estriba en una voluntariedad que tiene que ser indiscutible, incluso a pesar de los riesgos que (estamos viendo) sufren quienes están dispuestos a todo para aferrarse a la ética, en lugar de seguir el curso que marcan todos esos "masters" que inculcan la necesidad de prevalecer como piezas fundamentales de ese capitalismo, tan agresivo, que distingue muy bien entre cualificados y no aptos, a la hora de poner en marcha las prácticas. Precisamente ahora, cuando están proliferando aperturas de escuelas de "negocios", deberíamos interesarnos más por la forma de instruir a nuestros jóvenes en línea con el ultraliberalismo tan de moda.

Si nos decantamos por la idea de que la honestidad no vende, y sirve solo para románticos, nos espera un futuro en el que la depredación va a estar en la cúspide de la comportabilidad humana, dejando a los más débiles al borde de la extinción, como especie rara a eliminar y a la que hacer "bullying" hasta el punto de apartarlos del ámbito.

Aún conservo esperanzas de orientar a mi nieto, por un camino de verdad y de justicia, a los que solo él podrá acceder con sus propios principios...  No sé si voy a poder convencerlo, en esta Sociedad nuestra tan bochornosamente inclinada, de que siga siendo, pese a sus dudas, tan honesto como lo ha sido hasta ahora.