miércoles, 7 de octubre de 2026

Funambulismo

 

 

Deporte de riesgo, mucho riesgo, para no iniciados. Eso de caminar por un alambre bajos tus pies, guardando un equilibrio extremadamente precario, del que lo más juicioso sería salirse, solo le puede traer cuenta a los más osados, a los que saben lo que vale jugársela, teniendo bajo sus pies la indefinición del miedo absoluto a las alturas, cuando la perspectiva es un tanto fantasmagórica.

 

La preparación ha de ser muy calmosa, estoy seguro de que quienes la practican han adquirido previamente cierto control cerebral, además de aplomo, sobre la forma de colocar los pies y también intentar formar un núcleo combinado, entre lo que te rodea y lo que sabes forma parte de tu propia integridad física, lo demás da igual. Aquí lo que piense el vecino, lo que tengas pendiente de pago, o lo que te depare aquella fiesta a la que estés invitado y suponga una función libertaria en tus ratos de ocio, puede importarte lo más mínimo, por encima del riesgo que tienes sobre tus espaldas, al más mínimo descuido.

Claro que no es lo mismo que seas tú el que, a lo Brad Pitt, te veas obligado a cruzar un caudaloso río que lo que pueda estar pensando ahora mismo Lula Da Silva, viendo lo que a izquierda o derecha tiene sobre sí, de no estar plenamente convencido de lo que hace o persigue. Pero dejemos a un lado el protagonismo de los grandes protagonistas, para tratar de involucrarnos en lo que debería significar para nosotros la inconsciencia de querer cruzar alegremente cualquier situación, sin pensar antes las consecuencias de poder caer al vacío.

Imaginando, en el contexto geopolítico al que hemos llegado, las causas que derivarían de una caída popular, como la que se está operando en Sudamérica, volcándose a Trump, sin medir las consecuencias, la podemos a empezar a buscarnos una buena "palanca" que nos equilibre, para el tránsito que iniciaremos e breve. Esa palanca que arbitra una respuesta hacia el lado más oportuno que consiga neutralizar cualquier desvarío, salvo el que propiciaría cualquier ataque al corazón o la completa falta de salud mental en momentos en que serían catastróficamente recibidos.

Un buen "artista" en la materia sabe lo que se juega y cómo se juega, independientemente de quien acompañe y la fama que haya ido adquiriendo en el transcurso de los años a tu lado. No se trata de olvidarla, sino de asumir lo que te pueda llevar por delante desoír lo que te dicte tu conciencia, sin tener en cuenta los ruidos ni las canciones que te susurren al oído, que te confunden más que ayudarte.     

martes, 6 de octubre de 2026

Contrastes

 

 

Primordiales para la imagen, sucintos cuando se trata de hacer comparaciones, sobre asuntos en los que creemos estar previamente convencidos de que la verdad reside en nuestra opinión y no en la de los demás, que se rigen por aquello que consideramos invalido. No nos vemos en la obligación de contrastar, para poner en riesgo unas creencias que sustentan nuestras bases.

 

Pero creo que se imponen hoy, más que nunca, los contrastes sobre las distintas influencias que proponen desafíos formales, cuando ni siquiera estamos verdaderamente seguros de que nuestros credos ofrezcan dudas razonables. Parece que nuestra sinceridad, para con nosotros mismos, le cede el puesto a la pasión y omite los pormenores relativos a lo que conviene en cada viraje que le demos a nuestros días. 

 

Todo sucede según lo dispuesto por otros, lo que aviva el interés por estar al día de los acontecimientos, por lo que nos convertimos en sujetos pacientes, y pocas veces agentes, en los que poder influir a conveniencia, sin que los datos terminen de instalarse en el cerebro y solo, en ocasiones, utilizarlos para rebatir la pesadez del debate.

Las mayorías se forman por compulsión y se alejan a menudo de la reflexión sosegada, pero sin convencerse del todo de que vaya a servir de interés general, sino más bien del particular de aquellos grupos de poder que dominan los entornos.

Lo que resulte de unas próximas elecciones no va a ser definitivo, lo sabemos y por eso habría que restarle un poco de interés a la ofensiva de unos cambios radicales que algunos proponen y que, sin duda, serán siempre mediatizados. Por eso, el que se esté preparando una huelga general, introduce cambios de contexto que podrían influir en lo que se espera. Ahí lo dejo...  

lunes, 5 de octubre de 2026

Escrito en prosa

 

 

¿Qué tenemos delante? Una buena gente, importante, poderosa, que en su día tuvo principios pero que mutó en beneficios, a la que ahora le apremia reconsiderar, al completo, aquello que ya le estaba pareciendo demasiado ingrato, después de todo lo que había hecho por la sociedad y no le había sido reconocido. Bien al contrario se le estaba echando en cara.

 

No conoce bien el porqué, pero intuye que hay quienes quieren arrebatarle todo lo conseguido, aunque no sepamos bien ni el cómo ni el cuando lo hizo, más allá del haber estado espabilado y no ser descubierto con la antelación suficiente. El caso es que parece que vienen curvas, así que hay que darle el giro benefactor que coloque las cosas realmente donde siempre debieron estar, haciendo caso omiso de una regulación que no cesa y una manía persecutoria que las leyes tratan de ceñir a la vida normal de la gente.

 

Siempre fuimos, los emprendedores, los mayores artífices del buen arte de crear negocio, y sobre todo en el de tratar de duplicar las inversiones realizadas que, incluso a crédito, resultan siempre gratificantes, por eso nos dedicamos a comprar casas, siendo la oferta tan ampulosa, que solo hacía falta ponerte en contacto con buenos administradores de lo ajeno, que saben bien de precios y de rentabilidades, así que manos a la obra y que salga el sol por donde tenga que salir, pero siempre por Oriente, como corresponde de natural procedencia.

Ahora se nos mira mal (nunca se nos miró bien) pero seguro que es por la envidia de vernos triunfar, en asuntos que no están hechos para ser ejercidos por cualquiera que entienda de ética y pretenda resolverlos de manera distinta a la nuestra al ejecutar, aunque sea desahuciando a la gente.

La ocasión la pintan calva y este es el tiempo de poner las cosas en su sitio, para no vernos nunca sorprendidos y poder seguir atendiendo los negocios como siempre lo hicimos, sin intervenciones molestas. Claro que siempre habrá "perroflautas" intentando poner piedras en nuestro camino. No van a conseguirlo, pero por si acaso, estemos preparados para lo que venga...  

miércoles, 2 de septiembre de 2026

Troya y su caballo

 

 

Lo embrollado de esta historia que viene ocupando ya demasiado tiempo, guarda similitud, a mi parecer, con aquella que ocurrió hace siglos y que tanta algarabía, causara entre los participantes de entonces. Lo significativo de ahora son esas víctimas inocentes de las que ya nadie se acuerda y constituyen asunto clave de responsabilidad criminal y no precisamente de España.

 

Las imágenes vistas ayer, de ser reales, no manipuladas, y pertenecer a los hechos citados, bajando de camiones a los jóvenes, bajo la atenta mirada de un uniformado, son prueba eficiente de que, lo ocurrido, pudiera estar planeado. Falta averiguar ahora por quienes, aunque no nos resulta demasiado difícil conociendo cómo está organizada la política en Marruecos y en qué pilares se sustenta.

 

El caballo introducido en Ceuta, para sembrar la enorme discordia, está teniendo unas repercusiones que, si no medidas al detalle, si calculadas con algún detenimiento, pero para la UE, al parecer, no han tenido demasiada relevancia, solo lo han considerado asunto menor al que Sánchez no ha sabido adoptar la solución adecuada. Así hemos sido tratados los españoles del Sur, considerados todavía miembros de segunda categoría, detrás de los drones rusos perdidos en el Este.

No nos merecemos el trato y mucho menos un presidente díscolo que parece tener todas las bazas perdidas, en un Continente escorado a la derecha o más aún, a su extremo, cada día más potente.

La realidad supera la ficción, está claro, y está siendo, la contaminación, tan corrosiva, que beneficia claramente a los ultras, más invisibles de lo que constituyen el puñado de jóvenes exaltados que se hacen ver en las calles. No es tiempo de pasar por alto toda esa propensión a manifestarse en las calles, aunque algunos la prefieran por su facilidad de expansión, ante los grupos más débiles de las sociedades en crisis continuada.

Las consecuencias no han terminado del todo, pero veremos de qué lado inclinan la balanza... 

lunes, 6 de julio de 2026

El puto amo

 

 

No es ninguna adivinanza, es la constatación de todo lo que va a ser capaz de hacer, ante el mundo, para significarse. Lo último ya lo hemos visto, tocar la pieza clave que se rinda a sus pies, para conseguir incluso aquello que nadie osaría, saltándose la norma impuesta. Todo con tal de hacer de su país, o mejor dicho de su hacienda, lo que a nadie le está permitido. Para eso bastaría una llamada de teléfono que movilice a la marioneta puesta a su exclusivo servicio.

 

Claro que hay pocos que se resistan y entre ellos estaría Sánchez, el político que asombra en la parcela insumisa que los demás prefieren evitar. La estanqueidad del resto, agazapada por miedo a quedar a la intemperie, evidencia su escasa valía en cuanto se les pide que afronten la mínima resistencia.

 

En esa escena que se compone cada cuatro años, reflejo de lo que puede servir de apoyo al sustancioso nacionalismo, todo el mundo presume de interés por lograr, con la periodicidad marcada, el beneficio económico capaz de superar cualquier barrera medioambiental que se le presente. Un cuadro perfecto donde se ven reflejados cientos de actores al albur de un balón que rueda todos los días, entusiasmando a millones de forofos.

Cuanta idiotez, cuanta majadería, para mover en poco más de un mes toda esa suerte de datos económicos, de la que se nutren las firmas de moda y en la que empeñan sus ahorros, o su crédito, millones de incautos.

Dentro de unos pocos días se despejará la incógnita de la que se verán ensalzados un puñado de jóvenes agraciados, ya millonarios, a los que la ruleta de la fortuna les emplazará a ocupar el lugar de las estrellas. Todo por meter la bola en el lugar que marca el reglamento, creado para el disfrute, pero administrado para el negocio pleno. Así lo vemos y así lo han convertido, en la historia de las vanidades. Mientras, el puto amo se enseñorea, al tiempo que consigue lo que se le place...    

jueves, 11 de junio de 2026

Pretensiones espirituales

 

 

Imagínense un mundo sin pertenencias, sin élites que no se cansen de apropiaciones indebidas, de fronteras que cierren el paso y de sectas ideológicas que eviten la insumisión de las personas. ¿Nos quedaría espacio para poder retozar con el espíritu? Desde luego que sí, que seríamos más libres de poder alcanzar algunas de las aspiraciones con las que contamos algunos, pero sabemos que no hay nada gratis, que todo tiene al menos el precio de tenerlo que conseguir con mucho esfuerzo y sin descanso a lo que parece que no estemos dispuestos de raíz.  

 

Y si hablamos de espíritu, muchos se confunden con la explicación, se evaden por las ramas del materialismo impuesto que nos hace estar más pendientes de lo último que podamos comprar que de lo que flota en el ambiente para hacerlo desechar de inmediato. Y es el espíritu el que primero se desecha, como intrigante más que como poseedor, de una serie de razones más sublimes que la materia.

 

La propaganda nos bombardea con bombas de racimo, esparcidas por terreno muy abonado para la compra. Me hace mucha gracia cómo se nos sugestiona con la idea de que haya buena y mala propaganda, cuando toda ella adolece del recurso a la reflexión sosegada, que dejamos convenientemente aparcada para que no se interponga al deseo. Sí, así tenemos establecido nuestro comportamiento social, más enfocado al tráfico de cosas que se compran con dinero, más que a lo que pueda conseguirse con la idea razonada de progreso del espíritu, sin duda más acorde con sensibilidad humana que sabe distinguir entre ambas posibilidades.

El consumismo es un cáncer que no distingue entre razas ni credos, solo persigue la creación de más desigualdad entre otras tantas percepciones más sutiles.

La materia gana sobre el espíritu y eso es bien sabido, por eso sería bueno que aprendiéramos a combatir, con más esfuerzo, esas tendencias nuestras a poseer el bien fabricado para nuestro deleite posesivo, bien sea en forma de último modelo de coche o de vestido, que suscite la envidia de nuestro vecino.       

domingo, 19 de octubre de 2025

Personajes clave

 

 

En la política, en la economía, en el pensar o en el proyectar, parecen quedar al margen, aparte del significado que para la historia tengan, aunque se van distribuyendo por ella para insuflarle a nuestros cuerpos, los de aquellos que vivimos casi a sus expensas, el vigor de las causas que previamente ellos han puesto de moda, atendiendo generalmente a sus propios intereses.

 

Y hoy los banqueros han puesto de moda erigirse en concentradores de poder como demostrándole al mundo que se bastan ellos solos para hacerlo. En el caso del BBVA queriéndose engullir al Sabadell, reluce la figura de un tal Sr.Torres, como artífice de la operación orquestada con mucha soberbia, pensando que sería cosa de coser y cantar, hasta el punto de darlo casi por descontado.

 

Y todo viene a cuento del papel que juegan con respecto de la Sociedad a la que dicen servir, pero que la realidad demuestra en buena parte lo contrario, a tenor de los incesantes aumentos de beneficios que al final de cada semestre nos ponen de manifiesto y que apenas suelen revertir en cuestión de zarandajas.

 

Ahora se nos enfrentar en los periódicos a quienes dicen ganan o pierden, pero con la salvedad de ganar en todos los casos más que perder, aunque en esta ocasión no se haya dado el refrán de que el pez chico siempre se come a grande. También se habla de la incidencia que hayan podido tener los políticos en el resultado, pero prima sobre todo la actitud individual de los accionistas de ambas entidades a la hora de sopesar sus propios intereses.

Ocasión propicia, para resaltar el poder que les es conferido a los banqueros frente a la nada indulgente inclinación de prodigar a los clientes más y más comisiones, en cada relación siempre necesaria, que haya de mantenerse con las agencias de servicio público diseminadas (cada vez menos) por el territorio, con enfoque preferente hacia lugares donde el capital se hace más visible y no donde sería más necesario, allí en los territorios donde brillan por su ausencia.  

La imagen de prepotencia que se nos ha mostrado, deja bien a las claras esa intención egocéntrica de quienes se creen sobrados y por encima de todo aquél que a sus pies deba rendirse. Prácticamente el mundo entero. Personajes clave que pintan mucho también en política.