lunes, 21 de septiembre de 2026

crecimiento vs. progreso

 

 

¿A alguien capaz de renunciar a su crecimiento personal? Sería estúpido hacerlo, bajo la enorme querencia social por conseguirlo, aunque solo fuera por resistir en lugar de crecer. Pero aclaremos antes el supuesto enfrentamiento entre ambas tesis, cuando ambas son perfectamente compatibles con la voluntad del ser humano, abocado a crecer antes que a extinguirse.

 

Los grandes idearios que han venido funcionando en el mundo, hablan de un perdedor, en el lado soviético, de unas grandes dimensiones que se vinieron abajo desde que Stalin marcara el rumbo de una diatriba que hacía suponer a todos los que vivieran, su expansión a base de muerte y sumisión. Estaba escrito que no podría durar aquél café para todos, con un yugo puesto sobre sus hombros, con un Politburó gran hacedor (parecido al de ahora) y un férreo control por parte de la KGB.

Del ganador seguiremos hablando de una cómoda victoria, aunque va sembrando por doquier unas víctimas disfrazadas con el traje del perdedor, que no sabe cómo quitárselo si no es robando o parasitando las distintas maneras de hacerse con subvenciones desperdigadas. En definitiva, que el crecimiento no presupone ni mucho menos progreso, solo la adecuación a un sistema que falla estrepitosamente.

Si creyéramos que el progreso es otra cosa distinta, compatible con la mejor manera de aprovechar los recursos que ofrece el planeta, de servirse de las inventivas que generalizan y no son pasto del exclusivismo, o de hacerlo también de esa multiculturalidad expansiva que pone en manos de los médicos, de los ingenieros, de los técnicos que saben bien explotarlas, sin combinarlas con otras formas sensibles de ser utilizadas solo por unos pocos, ganaríamos, estoy seguro, en ese otro crecimiento general que apunta al más útil de los humanismos posibles, el que nos hace sentir que solo somos uno y no estamos ganados por la creencia de tener que ser superior, sin compartir ni el conocimiento ni la fortuna que se ha podido obtener por distintos cauces y no todos incólumes e invulnerables a las leyes que nos hemos dado, fácilmente olvidadas o incluso retorcidas.

Bueno, dejémoslo en ideas sobrevenidas entre tanta miseria circulante, ya que la dificultad de estilo sobre cómo conseguir progreso, no consigue que nos aclaremos del todo sobre lo que en verdad nos conviene. Mientras seguiremos haciendo agua por nuestra línea de flotación, con la bodega ya inundada.  

domingo, 20 de septiembre de 2026

Autocritica

 

 

Algo que se está perdiendo en los caminos de unas reflexión profunda a la que no queremos acostumbrarnos de ningún modo, para no tener que sufrir en carne propia, lo que otros ni siquiera se plantean, puede que nos esté ocurriendo sin remedio. ¿Qué ganaríamos al aplicarla? Posiblemente nada mientras los demás estiran como chicle los días de asueto para que nunca acaben.

 

Si en el transcurso de los días, esperando que en algún momento llegue la calma, no hacemos más que comprobar que todo sigue igual y que nadie tiene la osadía de poner blanco sobre negro, empezando desde lo más simple a lo más grave, no hacemos más que prolongar la decadencia que le sobreviene a esta generación perdida, en tanto se elevan exponencialmente las crisis de la energía, de los excesos, de la economía circular detenida, de la vivienda... y de otras tantas que me sería imposible resumir.

 

Por lo que se ve, nadie está dispuesto a hacer autocrítica ya que estaría sujeta a la expansión de las ideas, ni siquiera de generación espontánea, que parece que hoy tengan solo un camino: engrandar el poder omnímodo de quien puede y quiere, haciendo caso omiso de lo que debe.

La presión demográfica está alcanzando límites insostenibles y, al contrario de lo que piensa Feijóo, no todos los que vienen son delincuentes, sino agobiados por los tremendos problemas que sufren en sus países, empezando por el Marruecos que solo encuentra la placidez en quienes dominan la situación desde Rabat y aprietan sin descanso y con desdén la vida de los suyos, permanentemente expuestos a las dificultades.

Si no hay autocrítica y los problemas no cesan de aumentar en nichos de población distantes de alcanzar unos mínimos de seguridad permisibles, la bomba de relojería que sigue haciendo tic-tac sin que nadie la pare, acabará estallando como ya lo hace en la Rusia de Putin, sumisa y permisiva, en la que los cinturones ya impiden cualquier gordura. 

Allí celebrarán hoy la enhorabuena de un presidente que renueva (sin autocrítica) una función de la que no se apartará nunca... mientras viva.     

 

 

sábado, 19 de septiembre de 2026

Amigos para siempre

 

 

La entelequia que exprime el significado, en la medida en que pueda o no ser factible para quienes anteponen beneficios a derechos, aunque sean solo políticos, da una idea de lo que manda el devenir de un futuro marcado por las necesidades de cubrir objetivos. La amistad quedaría por tanto relegada al sentir tradicional de algo que no puede mantenerse en el tiempo.

 

Canadá será bienvenida en la Europa de los triunfos democráticos, pero ojo con eso, cuando la democracia se está viendo atacada desde distintos lugares y está siendo difícil mantenerla solo a base de discursos grandilocuentes, aunque poco prácticos. La geopolítica está haciendo de las suyas y lo hace a marchas forzadas, para no dar lugar a que la ciudadanía acabe rebelándose sobre todo por factores eminentemente económicos que no se pueden resolver de la noche a la mañana.     

La UE resiste como puede a los embates que se le están haciendo desde esos mismos lugares en que los plutócratas deciden el cómo y el cuando, sin que el porqué, más allá del gobierno del mundo económico precisamente, con todos los medios disponibles, que son muchos, muestren la debilidad que para los multimillonarios piensan puede ser el castigo de subirles los impuestos, cuando no entienden otra cosa que seguir controlando su poder, sin que se le pongan trabas a unos méritos que carecen de humanismo.

No hay duda de que hay filántropos entre tanto capital diseminado y que algunos de ellos propugnan en privado un mejor reparto, pero está claro que son los demás los que intentan castigar a los "zurdos" allá donde se encuentren, persiguiéndoles para no darles respiro.

La ofensiva está iniciada y Putin es una pieza clave del proceso, del que también Trump forma parte, aunque con menos inteligencia, dedicándose a prestar su figura para todo, como el amo de un Imperio en decadencia moral y democrática del que participan unos cuantos de la periferia.

Los navegantes deberían estar avisados para no acabar siendo cómplices de la decadencia general que nos acecha. El rumbo se está perdiendo a causa de una niebla que cada vez está siendo más densa...     

miércoles, 2 de septiembre de 2026

Troya y su caballo

 

 

Lo embrollado de esta historia que viene ocupando ya demasiado tiempo, guarda similitud, a mi parecer, con aquella que ocurrió hace siglos y que tanta algarabía, causara entre los participantes de entonces. Lo significativo de ahora son esas víctimas inocentes de las que ya nadie se acuerda y constituyen asunto clave de responsabilidad criminal y no precisamente de España.

 

Las imágenes vistas ayer, de ser reales, no manipuladas, y pertenecer a los hechos citados, bajando de camiones a los jóvenes, bajo la atenta mirada de un uniformado, son prueba eficiente de que, lo ocurrido, pudiera estar planeado. Falta averiguar ahora por quienes, aunque no nos resulta demasiado difícil conociendo cómo está organizada la política en Marruecos y en qué pilares se sustenta.

 

El caballo introducido en Ceuta, para sembrar la enorme discordia, está teniendo unas repercusiones que, si no medidas al detalle, si calculadas con algún detenimiento, pero para la UE, al parecer, no han tenido demasiada relevancia, solo lo han considerado asunto menor al que Sánchez no ha sabido adoptar la solución adecuada. Así hemos sido tratados los españoles del Sur, considerados todavía miembros de segunda categoría, detrás de los drones rusos perdidos en el Este.

No nos merecemos el trato y mucho menos un presidente díscolo que parece tener todas las bazas perdidas, en un Continente escorado a la derecha o más aún, a su extremo, cada día más potente.

La realidad supera la ficción, está claro, y está siendo, la contaminación, tan corrosiva, que beneficia claramente a los ultras, más invisibles de lo que constituyen el puñado de jóvenes exaltados que se hacen ver en las calles. No es tiempo de pasar por alto toda esa propensión a manifestarse en las calles, aunque algunos la prefieran por su facilidad de expansión, ante los grupos más débiles de las sociedades en crisis continuada.

Las consecuencias no han terminado del todo, pero veremos de qué lado inclinan la balanza... 

lunes, 6 de julio de 2026

El puto amo

 

 

No es ninguna adivinanza, es la constatación de todo lo que va a ser capaz de hacer, ante el mundo, para significarse. Lo último ya lo hemos visto, tocar la pieza clave que se rinda a sus pies, para conseguir incluso aquello que nadie osaría, saltándose la norma impuesta. Todo con tal de hacer de su país, o mejor dicho de su hacienda, lo que a nadie le está permitido. Para eso bastaría una llamada de teléfono que movilice a la marioneta puesta a su exclusivo servicio.

 

Claro que hay pocos que se resistan y entre ellos estaría Sánchez, el político que asombra en la parcela insumisa que los demás prefieren evitar. La estanqueidad del resto, agazapada por miedo a quedar a la intemperie, evidencia su escasa valía en cuanto se les pide que afronten la mínima resistencia.

 

En esa escena que se compone cada cuatro años, reflejo de lo que puede servir de apoyo al sustancioso nacionalismo, todo el mundo presume de interés por lograr, con la periodicidad marcada, el beneficio económico capaz de superar cualquier barrera medioambiental que se le presente. Un cuadro perfecto donde se ven reflejados cientos de actores al albur de un balón que rueda todos los días, entusiasmando a millones de forofos.

Cuanta idiotez, cuanta majadería, para mover en poco más de un mes toda esa suerte de datos económicos, de la que se nutren las firmas de moda y en la que empeñan sus ahorros, o su crédito, millones de incautos.

Dentro de unos pocos días se despejará la incógnita de la que se verán ensalzados un puñado de jóvenes agraciados, ya millonarios, a los que la ruleta de la fortuna les emplazará a ocupar el lugar de las estrellas. Todo por meter la bola en el lugar que marca el reglamento, creado para el disfrute, pero administrado para el negocio pleno. Así lo vemos y así lo han convertido, en la historia de las vanidades. Mientras, el puto amo se enseñorea, al tiempo que consigue lo que se le place...    

jueves, 11 de junio de 2026

Pretensiones espirituales

 

 

Imagínense un mundo sin pertenencias, sin élites que no se cansen de apropiaciones indebidas, de fronteras que cierren el paso y de sectas ideológicas que eviten la insumisión de las personas. ¿Nos quedaría espacio para poder retozar con el espíritu? Desde luego que sí, que seríamos más libres de poder alcanzar algunas de las aspiraciones con las que contamos algunos, pero sabemos que no hay nada gratis, que todo tiene al menos el precio de tenerlo que conseguir con mucho esfuerzo y sin descanso a lo que parece que no estemos dispuestos de raíz.  

 

Y si hablamos de espíritu, muchos se confunden con la explicación, se evaden por las ramas del materialismo impuesto que nos hace estar más pendientes de lo último que podamos comprar que de lo que flota en el ambiente para hacerlo desechar de inmediato. Y es el espíritu el que primero se desecha, como intrigante más que como poseedor, de una serie de razones más sublimes que la materia.

 

La propaganda nos bombardea con bombas de racimo, esparcidas por terreno muy abonado para la compra. Me hace mucha gracia cómo se nos sugestiona con la idea de que haya buena y mala propaganda, cuando toda ella adolece del recurso a la reflexión sosegada, que dejamos convenientemente aparcada para que no se interponga al deseo. Sí, así tenemos establecido nuestro comportamiento social, más enfocado al tráfico de cosas que se compran con dinero, más que a lo que pueda conseguirse con la idea razonada de progreso del espíritu, sin duda más acorde con sensibilidad humana que sabe distinguir entre ambas posibilidades.

El consumismo es un cáncer que no distingue entre razas ni credos, solo persigue la creación de más desigualdad entre otras tantas percepciones más sutiles.

La materia gana sobre el espíritu y eso es bien sabido, por eso sería bueno que aprendiéramos a combatir, con más esfuerzo, esas tendencias nuestras a poseer el bien fabricado para nuestro deleite posesivo, bien sea en forma de último modelo de coche o de vestido, que suscite la envidia de nuestro vecino.       

domingo, 19 de octubre de 2025

Personajes clave

 

 

En la política, en la economía, en el pensar o en el proyectar, parecen quedar al margen, aparte del significado que para la historia tengan, aunque se van distribuyendo por ella para insuflarle a nuestros cuerpos, los de aquellos que vivimos casi a sus expensas, el vigor de las causas que previamente ellos han puesto de moda, atendiendo generalmente a sus propios intereses.

 

Y hoy los banqueros han puesto de moda erigirse en concentradores de poder como demostrándole al mundo que se bastan ellos solos para hacerlo. En el caso del BBVA queriéndose engullir al Sabadell, reluce la figura de un tal Sr.Torres, como artífice de la operación orquestada con mucha soberbia, pensando que sería cosa de coser y cantar, hasta el punto de darlo casi por descontado.

 

Y todo viene a cuento del papel que juegan con respecto de la Sociedad a la que dicen servir, pero que la realidad demuestra en buena parte lo contrario, a tenor de los incesantes aumentos de beneficios que al final de cada semestre nos ponen de manifiesto y que apenas suelen revertir en cuestión de zarandajas.

 

Ahora se nos enfrentar en los periódicos a quienes dicen ganan o pierden, pero con la salvedad de ganar en todos los casos más que perder, aunque en esta ocasión no se haya dado el refrán de que el pez chico siempre se come a grande. También se habla de la incidencia que hayan podido tener los políticos en el resultado, pero prima sobre todo la actitud individual de los accionistas de ambas entidades a la hora de sopesar sus propios intereses.

Ocasión propicia, para resaltar el poder que les es conferido a los banqueros frente a la nada indulgente inclinación de prodigar a los clientes más y más comisiones, en cada relación siempre necesaria, que haya de mantenerse con las agencias de servicio público diseminadas (cada vez menos) por el territorio, con enfoque preferente hacia lugares donde el capital se hace más visible y no donde sería más necesario, allí en los territorios donde brillan por su ausencia.  

La imagen de prepotencia que se nos ha mostrado, deja bien a las claras esa intención egocéntrica de quienes se creen sobrados y por encima de todo aquél que a sus pies deba rendirse. Prácticamente el mundo entero. Personajes clave que pintan mucho también en política.