jueves, 9 de abril de 2026

Fidelidad

 

 

Uno de los valores más reconocidos entre personas bien o mal nacidas, eso da igual, pero sensible a las recomendaciones que se aprecian desde lugares en los que suele fallar por principios. 

 

En el juicio mediático que estamos todos presenciando a través de los medios, se consignan fidelidades reconocidas de personas que se han terminando haciendo virales para la audiencia. Traidores y llevadores de bolsas de dinero con las que poder ultimar servicios prestados a quienes van a estar muy centrados en su defensa, al propio tiempo que les llevamos viendo a estos no demasiado alterados por las consecuencias, de unos actos delictivos en los que presuntamente incurrieron, hace ya bastantes años, pero juzgados ahora en la distancia, cuando muchos se han olvidado ya de lo ocurrido y puedan decirse cosas que no concuerden realmente con las que pasaron.

Después llegará el momento de satisfacer con premios y recompensas, si es que no se hizo antes, pero ahora es curioso observar cómo el perjurio pueda quedar al margen, en cuestiones que a nosotros nos parecen de una gravedad notable.

Entre la Camorra y sus medios afines, no hay nada mejor, para poder sobrevivir, que ajustar por completo la vida propia al ritmo que marcan las fidelidades al sistema empleado por quienes lo implantaron antes...   

miércoles, 8 de abril de 2026

Cristales empañados

 

 

Complicado conducir el vehículo cuando la humedad empaña sus cristales y no encuentras la manera de resolver la situación, mientras quienes te acompañan empiezan a dudar de tus habilidades para sobreponerte a ella. Quién no lo ha vivido, ni se ha sentido todavía más incómodo que el propio conductor, haciendo del viaje un tortuoso episodio.

 

La corrupción lo empaña todo, empezando por aquello que, a pesar de ir bien, impide el cálculo productivo que le sigue. Pero no es eso lo peor, sino que nos hemos venido acostumbrando a desconfiar, tanto que la humedad nos ha calado hasta los huesos, creando una sensación corporal que influye en el ambiente.

 

Uno siente a veces la idea, posiblemente errónea aunque razonablemente difundida, de que los políticos se sienten junto a ella como pez en el agua y, si no, aprecien la laxitud con la que se toman su trabajo de evitarla, mientras hacen de ella el arma arrojadiza con la que golpear al contrario. Por nuestra parte continuaremos negando que no pueda ser vencida, al tiempo que aseguramos que hay métodos para lograrlo, aunque no quieran ser empleados. Se ha conseguido incluso crear la sensación de que nunca será posible y solo por el hecho de que la transparencia, esa que debería acompañar todos nuestros actos, está ausente en la mayoría de ellos cuando, a propósito, se conculca prescindir de ella por las insidias que provoca su efecto.

Quizás nos hayamos autoconvencido de que, la propia conducción de nuestros propios vehículos, se pueda ver también cegada por ese instinto de querer aprovechar, en nuestro beneficio, cualquier ocasión en que las "humedades" nos provoquen el poder de utilizarlas...

Así, siendo permisivos, nunca encontraremos la forma de evitarlas.   

martes, 7 de abril de 2026

Convergencias

 

 

Para arreglar asuntos escabrosos, hay que buscar primero convergencias. Sobretodo de aquellas personas, entidades, miembros destacados de instituciones... que puedan prestarse a soluciones ambiguas que, tangencialmente, ayuden a ello. El rey emérito no es persona cualquiera, eso es bien sabido, y no solo aquí, también en medio mundo del que ha participado por su condición de monarca de un país Occidental, que ha sido principal para una dilatada membresía monárquica que tiene grandes ramificaciones.

 

Hasta ahí parece "natural" que se ensayen experimentos para intentar salvar su honor, por encima de veleidades cometidas, aunque estas hayan sido de grueso calibre, motivo por el cual tiene a sus antiguos súbditos muy cabreados. Lo que no parece, a todas luces, muy apropiado, es recurrir a la Asamblea Nacional francesa para tratar de enjugar unos méritos literarios de difícil encaje, entre otros finalistas a un Premio para el que no cuenta la adscripción a la nobleza, sobre todo tratándose de una institución republicana a la que le trae al pairo lo relativo a la realeza, cualquiera que sea su procedencia.

 

Que algunas fuerzas vivas se esfuercen en este país por blanquear, a cualquier precio, una corrupción que no ha podido someterse a juicio, no deja de causar cierto estupor en el resto, que sigue aspirando a que se consiga la corrección, o al menos el reconocimiento público, de lo que tan mal estuvo e incluso sigue provocando a su sucesión al trono. Una foto con toreros para la posteridad, no dice sino lo poco entroncado que pueda estar el señor, con quienes lo están viendo viajar de acá para allá asistiendo a eventos de alta alcurnia y gran importancia social, sobretodo para esa élite que pasa de hacer reconocimientos de cultura y ética de mayor enjundia.

Está visto que hay una confabulación no escrita, para que, en su final, se destaque el estilo soberbio al que nunca ha renunciado, e incluso se ofrezca un postureo que aún resulta más indecente.

Haría bien la Asamblea Nacional, de no brindarse a ese blanqueo...        

domingo, 19 de octubre de 2025

Personajes clave

 

 

En la política, en la economía, en el pensar o en el proyectar, parecen quedar al margen, aparte del significado que para la historia tengan, aunque se van distribuyendo por ella para insuflarle a nuestros cuerpos, los de aquellos que vivimos casi a sus expensas, el vigor de las causas que previamente ellos han puesto de moda, atendiendo generalmente a sus propios intereses.

 

Y hoy los banqueros han puesto de moda erigirse en concentradores de poder como demostrándole al mundo que se bastan ellos solos para hacerlo. En el caso del BBVA queriéndose engullir al Sabadell, reluce la figura de un tal Sr.Torres, como artífice de la operación orquestada con mucha soberbia, pensando que sería cosa de coser y cantar, hasta el punto de darlo casi por descontado.

 

Y todo viene a cuento del papel que juegan con respecto de la Sociedad a la que dicen servir, pero que la realidad demuestra en buena parte lo contrario, a tenor de los incesantes aumentos de beneficios que al final de cada semestre nos ponen de manifiesto y que apenas suelen revertir en cuestión de zarandajas.

 

Ahora se nos enfrentar en los periódicos a quienes dicen ganan o pierden, pero con la salvedad de ganar en todos los casos más que perder, aunque en esta ocasión no se haya dado el refrán de que el pez chico siempre se come a grande. También se habla de la incidencia que hayan podido tener los políticos en el resultado, pero prima sobre todo la actitud individual de los accionistas de ambas entidades a la hora de sopesar sus propios intereses.

Ocasión propicia, para resaltar el poder que les es conferido a los banqueros frente a la nada indulgente inclinación de prodigar a los clientes más y más comisiones, en cada relación siempre necesaria, que haya de mantenerse con las agencias de servicio público diseminadas (cada vez menos) por el territorio, con enfoque preferente hacia lugares donde el capital se hace más visible y no donde sería más necesario, allí en los territorios donde brillan por su ausencia.  

La imagen de prepotencia que se nos ha mostrado, deja bien a las claras esa intención egocéntrica de quienes se creen sobrados y por encima de todo aquél que a sus pies deba rendirse. Prácticamente el mundo entero. Personajes clave que pintan mucho también en política. 

viernes, 22 de agosto de 2025

Mio, tuyo, nuestro...

 

 

Pronombres posesivos que todo lo alcanzan, que todo lo apropian, incluso cuando haría más falta ponerse a compartir cuando escasea. Nos hemos adentrado en tiempos en los que miramos mucho más por lo nuestro que por lo que necesitamos todos y no solo de lo material, que tanto abunda y a veces se desperdicia, sino por lo que nos abundaría más al espíritu.

 

Parece que de lo del espíritu, de lo que no se ve pero se siente, la gente se acuerda poco y reside en la soledad, que inunda de carestía el alma. Tantos, tantos habrá en estos días, lamentándose de lo que hayan perdido, que posiblemente se olviden de los buenos tiempos en los que apenas carecían de algo y vivían felices pensando en lo que habría de ser su futuro, todavía más prometedor y plácido. 

 

Solo cuando volvemos a ser dependientes, cuando todo parece nublarse por el humo, desafiante y negro, adelantado a la voracidad del fuego, nos damos cuenta de esa fragilidad que siempre nos estuvo acechando y no nos hacía verdaderamente conscientes de lo que podría acabar devorándonos. 

Ahora lo mío ha perdido carácter, lo tuyo se desvanece y lo nuestro no forma ya parte del universo fácilmente asimilable, ahora habrá que volver a empezar y lo habremos de hacer todos juntos, hombro con hombro, codo con codo, voluntad con voluntad, cosidos a mano y con fuerza para que no se nos olvide que estamos hechos de barro, pobre pero moldeable que, unido al querer hacer, vaya dejando atrás todo lo malo que fue pensar solo en ti mismo, utilizando los posesivos como única tabla de salvación, en momentos en los que no sirve de nada insuflarlos de materia vana. 

viernes, 18 de julio de 2025

Ejemplaridad

 

 

Los abuelos hemos de tener presente hoy el siguiente dilema: cómo enfrentarse a la obligación de hacer partícipes a nuestros nietos, la idea necesaria de tener que ser honestos, cuando en nuestra contra todos son casos de corrupción y, lo que es peor aún, la asunción de que quizás sea un mal necesario, en este mundo tan competitivo y dedicado a medrar a toda costa.

 

Particularmente mi tesis ya la conocen, estriba en una voluntariedad que tiene que ser indiscutible, incluso a pesar de los riesgos que (estamos viendo) sufren quienes están dispuestos a todo para aferrarse a la ética, en lugar de seguir el curso que marcan todos esos "masters" que inculcan la necesidad de prevalecer como piezas fundamentales de ese capitalismo, tan agresivo, que distingue muy bien entre cualificados y no aptos, a la hora de poner en marcha las prácticas. Precisamente ahora, cuando están proliferando aperturas de escuelas de "negocios", deberíamos interesarnos más por la forma de instruir a nuestros jóvenes en línea con el ultraliberalismo tan de moda.

Si nos decantamos por la idea de que la honestidad no vende, y sirve solo para románticos, nos espera un futuro en el que la depredación va a estar en la cúspide de la comportabilidad humana, dejando a los más débiles al borde de la extinción, como especie rara a eliminar y a la que hacer "bullying" hasta el punto de apartarlos del ámbito.

Aún conservo esperanzas de orientar a mi nieto, por un camino de verdad y de justicia, a los que solo él podrá acceder con sus propios principios...  No sé si voy a poder convencerlo, en esta Sociedad nuestra tan bochornosamente inclinada, de que siga siendo, pese a sus dudas, tan honesto como lo ha sido hasta ahora.