sábado, 31 de octubre de 2026

Interesados

 

 

No solo pesa Sánchez, también lo hacen otros y más pesados quizás, porque la realidad es que el PSOE no es que sea tampoco tan discordante con las grandes Cías. sin que es incapaz de neutralizar por completo a sus socios, como bien quisieran éstas, a la hora de exigir más por menos tránsito, sin dejarles hacer como ellas quisieran.

 

Lo que hay en juego es mucho y muy variado, pero tampoco es que interese VOX más allá de sembrar mala hierba entre trigales prósperos, para que no den el fruto esperado, cuando brille la espiga. Las ocasiones se presentan no como se quiere, sino como se le brinda, a quien está esperando una cosecha tan largamente esperada, y eso a pesar de todo lo bien que han estado luciendo todos estos años, con ese desparramo escandaloso de millones llegados desde la UE para no parar de hacer obras allí donde incluso no hagan falta, adjetivando esa buena temporada de alza de contrataciones, pero sin poder dotarlas del suelo acompasado con el nivel de vida que se opera para quienes, en lugar de crecer, vegetan con lo que obtienen, dejándolo en habitación en comida donde apenas sobra para nada más.

Ya se encargarán, en algún momento, de deshacerse (como ya se hiciera en positivo) de aquella aparición prodigiosa de un Abascal montado a caballo, esperando poder llegar a la altura que convenía para terminar en otro momento olvidado y con menciones no demasiado provechosas para ese tipo de imagen desacompasada del tiempo y con menos lustre que cualquier zapato raído. Las coordenadas se orientan más a la izquierda, pero la figura de Sánchez se está acabando de deslumbrar por la oposición que ocupa hoy en el tablero. Sus socios dejan que desear para poder contar con ellos, conforme se orientan para el tiempo que se vive.

Las urnas todavía vacías, esperan a ser llenadas con la emoción de los principiantes, pero no todos alientan la fe que merecería poder creer en algo más que en lo que deparan hoy los oponentes...  

Mudar la cara

 

 

Se puede llegar a hacer con un buen fisonomista que fuera capaz de, conservando lo externo, rehacer lo mejor que fuera su interior, para no tener que depender de la imagen. Porque una imagen vale más que mil palabras, siendo bien dichas además, sí es posible que la de Sánchez haya terminado por fenecer, aunque lo malo es que se vaya a llevar por delante tanto de lo que quizás nos hiciera sobrevivir a peores tiempos.

 

Todavía no nos ocuparemos de hacerle una sinopsis de toda su obra de estos años atrás, pero no me negarán que el dilema que nos encontraremos a las puertas del próximo año, nos hace tener que empezar a padecer por aquello que nos llega, al parecer sin remisión, para acabar aguándonos más de una fiesta, puestos a recopilar mandatos que se están poniendo sobre una mesa, resueltos a ponerle fin, al aspecto más social de un gobierno prometedor de la derecha recalcitrante.

Quizás le venga mucho mejor a la izquierda quedarse en su margen y ejercer de Oposición, como lo hizo siempre, pero con sentido mucho más cooperativo que le ha sido hasta ahora, sentada en esa parte de la poltrona que le aventuró un horizonte tan prometedor, que se lo acabó creyendo, pero sin querer afectarle por entero a un PSOE ganado en parte por la burguesía.

Quizás lo mejor sea saber por donde nos llega el nuevo estrés y por donde habremos de atacarlo, dejándola manga ancha para hacer y deshacer como ya hiciera antes, pero con la salud espiritual de los grandes, plácidamente descansada, en reposo. Otra cosa será si alcanzase, en definitiva, esa mayoría terrorífica que no propone nada nuevo, sino lo anterior ya conocido.

Con la mochila que propone VOX se será difícil que pueda algún día desasirse, como ya estaría ocurriendo en lugares donde se traspone lo que no les conviene para hacerlo mucho más dúctil y maleable. Desde luego no ganaremos en mejor educación ni en menos odio, tampoco en satisfacción, viendo por donde nos irán llevando, pero sí que será posible que se logre un conjunción en contra que nos permita observar de qué manera se les complicará el gobierno, cuando se sienten en las poltronas y decidan el cómo abordar esa corrupción, hasta el punto de dilatarla, como siempre hicieron hasta hoy y cómo seguirán haciéndolo sin pausas. 

Sánchez podrá disfrutar de un buen descanso, pasando a engrosar esa lista de ex-presidentes a cada cuál más desordenada... 

viernes, 30 de octubre de 2026

Enemigo que huye

 

 

Si nos acostumbramos del todo a que exista la posibilidad de huir de la Justicia y, en mayor medida, siendo un líder político, estaríamos empezando a asumir, para siempre, que la desigualdad se asienta definitivamente y sin que pueda haber nadie, ni siquiera un Tribunal Supremo, que pueda ser capaz de deshacerla, convirtiendo cada caso en posibilidad, en lugar de mantenerla (la justicia) con el respeto que merece. 

 

Seguramente, para los bolsonaristas, como para los seguidores del bueno de Natanyahu, todo se ve normal, nada tiene por qué entrar de lleno en consideraciones absurdas (para ellos) con lo cual a ellos también se les podría empezar a distinguir de la misma calaña, cuando a los demás nos parecería que quedaría, por encima de todo, tener la obligación de perseguir a criminales, ladrones y mafiosos hasta detenerles. Pero se ve que no, que los propios seguidores no solo no se avergüenzan sino que hacen lo necesario para apoyarles allá donde se encuentren y también los gobernantes de otros países a los que ya estamos viendo cómo se están produciendo sobre sus centros de poder.

La deslegitimación queda en opacidad total y hasta podríamos verle de nuevo, enseñoreándose por las nuevas cancillerías que ocupen. El mundo no se acabará nunca para ellos, por mucho que cometan delitos, hasta de los más gordos, sin que nadie se atreva a ponerles las cadenas como lo hicieran con Maduro en sus horas bajas del desprestigio. Quizás podamos acabar viendo también preso al mismísimo Papa, donde pueda llegar a no ser bienvenido por el supuesto trastorno de querer calificar todo de inmoral y de inhumano.

La teoría está quedando empantanada y a ella se le superponen virtudes traducidas en capital, a las que nadie va a poder juzgar sin el consentimiento de quienes lo tienen, que para eso se está manifestando, con la amplitud que nadie desmiente, por quienes teniéndolo, con apariencia bondadosa, no se quieren aventurar en disposiciones que quizás terminen afectándoles. A ellos que no les toque nadie, que son amantes de su propia justicia...   

miércoles, 2 de septiembre de 2026

Troya y su caballo

 

 

Lo embrollado de esta historia que viene ocupando ya demasiado tiempo, guarda similitud, a mi parecer, con aquella que ocurrió hace siglos y que tanta algarabía, causara entre los participantes de entonces. Lo significativo de ahora son esas víctimas inocentes de las que ya nadie se acuerda y constituyen asunto clave de responsabilidad criminal y no precisamente de España.

 

Las imágenes vistas ayer, de ser reales, no manipuladas, y pertenecer a los hechos citados, bajando de camiones a los jóvenes, bajo la atenta mirada de un uniformado, son prueba eficiente de que, lo ocurrido, pudiera estar planeado. Falta averiguar ahora por quienes, aunque no nos resulta demasiado difícil conociendo cómo está organizada la política en Marruecos y en qué pilares se sustenta.

 

El caballo introducido en Ceuta, para sembrar la enorme discordia, está teniendo unas repercusiones que, si no medidas al detalle, si calculadas con algún detenimiento, pero para la UE, al parecer, no han tenido demasiada relevancia, solo lo han considerado asunto menor al que Sánchez no ha sabido adoptar la solución adecuada. Así hemos sido tratados los españoles del Sur, considerados todavía miembros de segunda categoría, detrás de los drones rusos perdidos en el Este.

No nos merecemos el trato y mucho menos un presidente díscolo que parece tener todas las bazas perdidas, en un Continente escorado a la derecha o más aún, a su extremo, cada día más potente.

La realidad supera la ficción, está claro, y está siendo, la contaminación, tan corrosiva, que beneficia claramente a los ultras, más invisibles de lo que constituyen el puñado de jóvenes exaltados que se hacen ver en las calles. No es tiempo de pasar por alto toda esa propensión a manifestarse en las calles, aunque algunos la prefieran por su facilidad de expansión, ante los grupos más débiles de las sociedades en crisis continuada.

Las consecuencias no han terminado del todo, pero veremos de qué lado inclinan la balanza... 

lunes, 6 de julio de 2026

El puto amo

 

 

No es ninguna adivinanza, es la constatación de todo lo que va a ser capaz de hacer, ante el mundo, para significarse. Lo último ya lo hemos visto, tocar la pieza clave que se rinda a sus pies, para conseguir incluso aquello que nadie osaría, saltándose la norma impuesta. Todo con tal de hacer de su país, o mejor dicho de su hacienda, lo que a nadie le está permitido. Para eso bastaría una llamada de teléfono que movilice a la marioneta puesta a su exclusivo servicio.

 

Claro que hay pocos que se resistan y entre ellos estaría Sánchez, el político que asombra en la parcela insumisa que los demás prefieren evitar. La estanqueidad del resto, agazapada por miedo a quedar a la intemperie, evidencia su escasa valía en cuanto se les pide que afronten la mínima resistencia.

 

En esa escena que se compone cada cuatro años, reflejo de lo que puede servir de apoyo al sustancioso nacionalismo, todo el mundo presume de interés por lograr, con la periodicidad marcada, el beneficio económico capaz de superar cualquier barrera medioambiental que se le presente. Un cuadro perfecto donde se ven reflejados cientos de actores al albur de un balón que rueda todos los días, entusiasmando a millones de forofos.

Cuanta idiotez, cuanta majadería, para mover en poco más de un mes toda esa suerte de datos económicos, de la que se nutren las firmas de moda y en la que empeñan sus ahorros, o su crédito, millones de incautos.

Dentro de unos pocos días se despejará la incógnita de la que se verán ensalzados un puñado de jóvenes agraciados, ya millonarios, a los que la ruleta de la fortuna les emplazará a ocupar el lugar de las estrellas. Todo por meter la bola en el lugar que marca el reglamento, creado para el disfrute, pero administrado para el negocio pleno. Así lo vemos y así lo han convertido, en la historia de las vanidades. Mientras, el puto amo se enseñorea, al tiempo que consigue lo que se le place...    

jueves, 11 de junio de 2026

Pretensiones espirituales

 

 

Imagínense un mundo sin pertenencias, sin élites que no se cansen de apropiaciones indebidas, de fronteras que cierren el paso y de sectas ideológicas que eviten la insumisión de las personas. ¿Nos quedaría espacio para poder retozar con el espíritu? Desde luego que sí, que seríamos más libres de poder alcanzar algunas de las aspiraciones con las que contamos algunos, pero sabemos que no hay nada gratis, que todo tiene al menos el precio de tenerlo que conseguir con mucho esfuerzo y sin descanso a lo que parece que no estemos dispuestos de raíz.  

 

Y si hablamos de espíritu, muchos se confunden con la explicación, se evaden por las ramas del materialismo impuesto que nos hace estar más pendientes de lo último que podamos comprar que de lo que flota en el ambiente para hacerlo desechar de inmediato. Y es el espíritu el que primero se desecha, como intrigante más que como poseedor, de una serie de razones más sublimes que la materia.

 

La propaganda nos bombardea con bombas de racimo, esparcidas por terreno muy abonado para la compra. Me hace mucha gracia cómo se nos sugestiona con la idea de que haya buena y mala propaganda, cuando toda ella adolece del recurso a la reflexión sosegada, que dejamos convenientemente aparcada para que no se interponga al deseo. Sí, así tenemos establecido nuestro comportamiento social, más enfocado al tráfico de cosas que se compran con dinero, más que a lo que pueda conseguirse con la idea razonada de progreso del espíritu, sin duda más acorde con sensibilidad humana que sabe distinguir entre ambas posibilidades.

El consumismo es un cáncer que no distingue entre razas ni credos, solo persigue la creación de más desigualdad entre otras tantas percepciones más sutiles.

La materia gana sobre el espíritu y eso es bien sabido, por eso sería bueno que aprendiéramos a combatir, con más esfuerzo, esas tendencias nuestras a poseer el bien fabricado para nuestro deleite posesivo, bien sea en forma de último modelo de coche o de vestido, que suscite la envidia de nuestro vecino.       

domingo, 19 de octubre de 2025

Personajes clave

 

 

En la política, en la economía, en el pensar o en el proyectar, parecen quedar al margen, aparte del significado que para la historia tengan, aunque se van distribuyendo por ella para insuflarle a nuestros cuerpos, los de aquellos que vivimos casi a sus expensas, el vigor de las causas que previamente ellos han puesto de moda, atendiendo generalmente a sus propios intereses.

 

Y hoy los banqueros han puesto de moda erigirse en concentradores de poder como demostrándole al mundo que se bastan ellos solos para hacerlo. En el caso del BBVA queriéndose engullir al Sabadell, reluce la figura de un tal Sr.Torres, como artífice de la operación orquestada con mucha soberbia, pensando que sería cosa de coser y cantar, hasta el punto de darlo casi por descontado.

 

Y todo viene a cuento del papel que juegan con respecto de la Sociedad a la que dicen servir, pero que la realidad demuestra en buena parte lo contrario, a tenor de los incesantes aumentos de beneficios que al final de cada semestre nos ponen de manifiesto y que apenas suelen revertir en cuestión de zarandajas.

 

Ahora se nos enfrentar en los periódicos a quienes dicen ganan o pierden, pero con la salvedad de ganar en todos los casos más que perder, aunque en esta ocasión no se haya dado el refrán de que el pez chico siempre se come a grande. También se habla de la incidencia que hayan podido tener los políticos en el resultado, pero prima sobre todo la actitud individual de los accionistas de ambas entidades a la hora de sopesar sus propios intereses.

Ocasión propicia, para resaltar el poder que les es conferido a los banqueros frente a la nada indulgente inclinación de prodigar a los clientes más y más comisiones, en cada relación siempre necesaria, que haya de mantenerse con las agencias de servicio público diseminadas (cada vez menos) por el territorio, con enfoque preferente hacia lugares donde el capital se hace más visible y no donde sería más necesario, allí en los territorios donde brillan por su ausencia.  

La imagen de prepotencia que se nos ha mostrado, deja bien a las claras esa intención egocéntrica de quienes se creen sobrados y por encima de todo aquél que a sus pies deba rendirse. Prácticamente el mundo entero. Personajes clave que pintan mucho también en política.