martes, 22 de septiembre de 2026

Orquesta Paradiso

 

 

La que siempre toca, hasta en momentos fúnebres, o la que queremos oír cuando el silencio quiere imponerse entre nosotros, para no perdernos en la inmensidad del ruido. A esa es a la que tendremos que recurrir, sin más remedio que saberla escuchar, mirando a las estrellas, que a su vez nos miran un poco escandalizadas.

 

A donde hemos llegado los humanos, parecen decirnos en la lejanía, asombradas de lo que hemos conseguido de este planeta nuestro, que ha puesto a rabiar sus intestinos hasta hacernos sentir sus inclemencias en carne propia, dejando a muchos sin las pertenencias que creían suyas, exclusivas, disonantes a veces con la estructura racional de esa naturaleza que las acogió sin rechistar, hasta que no tuvo más remedio que protestar por los abusos.

 

Una orquesta que bien podría relevar a esa otras más cansinas, que adolecen del espíritu de quienes saben mirar al firmamento, deseando encontrarse alguna vez en él, sin intermediarios que solo saben obtener tajada de lo que intermedian.

El sonido de violines, de fagots ensimismados, de liras teñidas con encanto... no hace sino sumergirnos en lo filosófico, que no antinatural, hasta reblandecer unos corazones que aunque dejen de latir, algún día, habrán sabido acompasarse con la música que se introduce por nuestros oídos hasta hacernos levitar como ángeles ensoberbecidos.

Creo que podríamos, aunque solo fuera por una vez, sentir soberbia de ser humanos y querer llegar hasta ser dioses...   

 

 

Mensajeros del miedo

 

 

Lo último que hemos visto es la criminalización de algunos periodistas, generalmente los que se oponen al tener que escribir lo que no es o reescribir sobre lo que más conviene, evitando las cuestiones peliagudas que señalan bulos y mentiras de parte, cuando no están previamente verificadas. La sorpresa nos deja a todos con la boca abierta, sin poder espetar nada que rechina en los oídos de quienes lo escuchan. Qué fácil puede resultar cualquier gestión de gobierno que pueda ser claramente criticada, cuando son precisamente los críticos quienes están ausentes.

 

Muchos líderes de antaño se dedicaban a perseguir físicamente a sus detractores, lo que significa que podríamos estar desandando mucho terreno en la aclaración que al público le interesa, cuando aparecen señales disruptivas que quieren ocultar lo que tiene que ser visible. Si en estos líderes de hoy se están dando circunstancias semejantes a las de antaño, es muy posible que, de certificarse su poder en las ejecutorias continuadas, se impongan plácidamente unas tesis que hace no mucho tiempo serían radicalmente censuradas.

Por el camino transitado en los nuevos enfoques, no solo hay medios afines, también personas que han sido capaces de renunciar a sus propias ideas para someterse a un poder que paga bien y recompensa a quienes lo arropan. Se puede entender entonces el cómo y el porqué van adquiriendo virtualidad, pero sin acabar en realidad, las tesis que propugnan ahora y que consiguen empañar los prejuicios que hasta hace bien poco se consideraban indispensables en una clase media ordenada y cumplidora, dispuesta a acatar las leyes y seguirlas como fundamentales para la democracia.

Si al mensajero hay que atacarlo por el simple hecho de traer noticias que no son gustosas, y que demuestran el grave deterioro que se está sufriendo, estaremos apañados con lo que puede continuar como objetivo siguiente, en el sentido de privarnos completamente de lo que nos traían de manera continuada. Preguntas supuestamente capciosas para el entrevistado, ordinarias para obtener resultados veraces, van a quedar sin respuesta o directamente señaladas con el fin de perjudicar a quienes las publican.

Por aquí ya vamos caminando por esos espacios mórbidos de esa democracia a la que quieren ver enferma y en camino de pronta desaparición, si nadie le pone remedio. El miedo viene de los que proponen censura y no de quienes estaríamos satisfechos con saber más de lo que se nos oculta. 

Un mundo de todos

 

 

Y para todos, o es que tenemos que prescindir ahora de algo construido en los momentos de horas bajas de aquella Humanidad salida de tan cruento episodio, como fue la II Guerra Mundial. Si eso es lo que quiere Trump, acabar con la ONU, tenemos que impedírselo por cualquier de los medios a nuestro alcance , que puede ser que sean pocos, pero que siempre han supuesto para la Opinión Publica el acicate que, en manos de una mayoría, tiene que dar sus frutos.

 

Por este lado, también la ofensiva trata de cubrir sus objetivos de cercenar lo que no interesa. Si como parece, el alineamiento de fuerzas de ultraderecha, gana posiciones respecto a la democracia constituida, con sus errores continuados y sus descuidos alternativos, es necesario dar una réplica desde las más altas instancias, sin recurrir a la misma práctica que se está dando en las calles, con presencia de alborotadores que, esparciendo bulos a mansalva, se ganan a los incautos que están por el cortoplacismo entreverado de un odio a discreción que no respeta siquiera a los más vulnerables.

 

Los comportamientos de esa derecha ligada también a lo ultra, solo pretende despejar el campo de lo que les podría hacer sombra en un futuro próximo. Para ello ya estamos viendo la forma y los modos, aun cuando aseguren que, en su gobierno, se acabarán los insultos y la mala praxis (?) de comprar lo innecesario, gastando de lo que les es ajeno. ¿Podemos creer todo lo que nos dicen? Yo me niego en rotundo a hacerlo y máxime al comprobar cómo, la gestión que hacen en la Oposición, no da ni para comprar cromos. Me atrevo a insinuar cómo hubieran resuelto el Caso Ceuta, en lugar de tratar de encontrar armas de destrucción masiva, como la extensión de los bulos sobre esos pobres emigrantes que no vienen a delinquir sino que son arrojados de sus propios domicilios en sus países.

Podríamos estar de acuerdo en que la inmigración tendría que estar más regulada, pero no imagino a ningún inmigrante esperando a que caiga la fruta madura del árbol, mientras los intereses cruzados, que en política son siempre oportunistas, se rindan a los de las mayorías que costean todos los resultados, también los desastrados.

Mientras la UE no tome las cartas relativas a la ausencia de injusticias, haremos flaco favor a las demandas que impone una vejez que se incrementa cada día en el Continente, con crecimientos casi negativos y funcionalidades no resueltas.   

Por todo ello sigue siendo tan necesario mantener a la ONU, pero con el compromiso de que haga lo necesario para servirnos de algo... 

miércoles, 2 de septiembre de 2026

Troya y su caballo

 

 

Lo embrollado de esta historia que viene ocupando ya demasiado tiempo, guarda similitud, a mi parecer, con aquella que ocurrió hace siglos y que tanta algarabía, causara entre los participantes de entonces. Lo significativo de ahora son esas víctimas inocentes de las que ya nadie se acuerda y constituyen asunto clave de responsabilidad criminal y no precisamente de España.

 

Las imágenes vistas ayer, de ser reales, no manipuladas, y pertenecer a los hechos citados, bajando de camiones a los jóvenes, bajo la atenta mirada de un uniformado, son prueba eficiente de que, lo ocurrido, pudiera estar planeado. Falta averiguar ahora por quienes, aunque no nos resulta demasiado difícil conociendo cómo está organizada la política en Marruecos y en qué pilares se sustenta.

 

El caballo introducido en Ceuta, para sembrar la enorme discordia, está teniendo unas repercusiones que, si no medidas al detalle, si calculadas con algún detenimiento, pero para la UE, al parecer, no han tenido demasiada relevancia, solo lo han considerado asunto menor al que Sánchez no ha sabido adoptar la solución adecuada. Así hemos sido tratados los españoles del Sur, considerados todavía miembros de segunda categoría, detrás de los drones rusos perdidos en el Este.

No nos merecemos el trato y mucho menos un presidente díscolo que parece tener todas las bazas perdidas, en un Continente escorado a la derecha o más aún, a su extremo, cada día más potente.

La realidad supera la ficción, está claro, y está siendo, la contaminación, tan corrosiva, que beneficia claramente a los ultras, más invisibles de lo que constituyen el puñado de jóvenes exaltados que se hacen ver en las calles. No es tiempo de pasar por alto toda esa propensión a manifestarse en las calles, aunque algunos la prefieran por su facilidad de expansión, ante los grupos más débiles de las sociedades en crisis continuada.

Las consecuencias no han terminado del todo, pero veremos de qué lado inclinan la balanza... 

lunes, 6 de julio de 2026

El puto amo

 

 

No es ninguna adivinanza, es la constatación de todo lo que va a ser capaz de hacer, ante el mundo, para significarse. Lo último ya lo hemos visto, tocar la pieza clave que se rinda a sus pies, para conseguir incluso aquello que nadie osaría, saltándose la norma impuesta. Todo con tal de hacer de su país, o mejor dicho de su hacienda, lo que a nadie le está permitido. Para eso bastaría una llamada de teléfono que movilice a la marioneta puesta a su exclusivo servicio.

 

Claro que hay pocos que se resistan y entre ellos estaría Sánchez, el político que asombra en la parcela insumisa que los demás prefieren evitar. La estanqueidad del resto, agazapada por miedo a quedar a la intemperie, evidencia su escasa valía en cuanto se les pide que afronten la mínima resistencia.

 

En esa escena que se compone cada cuatro años, reflejo de lo que puede servir de apoyo al sustancioso nacionalismo, todo el mundo presume de interés por lograr, con la periodicidad marcada, el beneficio económico capaz de superar cualquier barrera medioambiental que se le presente. Un cuadro perfecto donde se ven reflejados cientos de actores al albur de un balón que rueda todos los días, entusiasmando a millones de forofos.

Cuanta idiotez, cuanta majadería, para mover en poco más de un mes toda esa suerte de datos económicos, de la que se nutren las firmas de moda y en la que empeñan sus ahorros, o su crédito, millones de incautos.

Dentro de unos pocos días se despejará la incógnita de la que se verán ensalzados un puñado de jóvenes agraciados, ya millonarios, a los que la ruleta de la fortuna les emplazará a ocupar el lugar de las estrellas. Todo por meter la bola en el lugar que marca el reglamento, creado para el disfrute, pero administrado para el negocio pleno. Así lo vemos y así lo han convertido, en la historia de las vanidades. Mientras, el puto amo se enseñorea, al tiempo que consigue lo que se le place...    

jueves, 11 de junio de 2026

Pretensiones espirituales

 

 

Imagínense un mundo sin pertenencias, sin élites que no se cansen de apropiaciones indebidas, de fronteras que cierren el paso y de sectas ideológicas que eviten la insumisión de las personas. ¿Nos quedaría espacio para poder retozar con el espíritu? Desde luego que sí, que seríamos más libres de poder alcanzar algunas de las aspiraciones con las que contamos algunos, pero sabemos que no hay nada gratis, que todo tiene al menos el precio de tenerlo que conseguir con mucho esfuerzo y sin descanso a lo que parece que no estemos dispuestos de raíz.  

 

Y si hablamos de espíritu, muchos se confunden con la explicación, se evaden por las ramas del materialismo impuesto que nos hace estar más pendientes de lo último que podamos comprar que de lo que flota en el ambiente para hacerlo desechar de inmediato. Y es el espíritu el que primero se desecha, como intrigante más que como poseedor, de una serie de razones más sublimes que la materia.

 

La propaganda nos bombardea con bombas de racimo, esparcidas por terreno muy abonado para la compra. Me hace mucha gracia cómo se nos sugestiona con la idea de que haya buena y mala propaganda, cuando toda ella adolece del recurso a la reflexión sosegada, que dejamos convenientemente aparcada para que no se interponga al deseo. Sí, así tenemos establecido nuestro comportamiento social, más enfocado al tráfico de cosas que se compran con dinero, más que a lo que pueda conseguirse con la idea razonada de progreso del espíritu, sin duda más acorde con sensibilidad humana que sabe distinguir entre ambas posibilidades.

El consumismo es un cáncer que no distingue entre razas ni credos, solo persigue la creación de más desigualdad entre otras tantas percepciones más sutiles.

La materia gana sobre el espíritu y eso es bien sabido, por eso sería bueno que aprendiéramos a combatir, con más esfuerzo, esas tendencias nuestras a poseer el bien fabricado para nuestro deleite posesivo, bien sea en forma de último modelo de coche o de vestido, que suscite la envidia de nuestro vecino.       

domingo, 19 de octubre de 2025

Personajes clave

 

 

En la política, en la economía, en el pensar o en el proyectar, parecen quedar al margen, aparte del significado que para la historia tengan, aunque se van distribuyendo por ella para insuflarle a nuestros cuerpos, los de aquellos que vivimos casi a sus expensas, el vigor de las causas que previamente ellos han puesto de moda, atendiendo generalmente a sus propios intereses.

 

Y hoy los banqueros han puesto de moda erigirse en concentradores de poder como demostrándole al mundo que se bastan ellos solos para hacerlo. En el caso del BBVA queriéndose engullir al Sabadell, reluce la figura de un tal Sr.Torres, como artífice de la operación orquestada con mucha soberbia, pensando que sería cosa de coser y cantar, hasta el punto de darlo casi por descontado.

 

Y todo viene a cuento del papel que juegan con respecto de la Sociedad a la que dicen servir, pero que la realidad demuestra en buena parte lo contrario, a tenor de los incesantes aumentos de beneficios que al final de cada semestre nos ponen de manifiesto y que apenas suelen revertir en cuestión de zarandajas.

 

Ahora se nos enfrentar en los periódicos a quienes dicen ganan o pierden, pero con la salvedad de ganar en todos los casos más que perder, aunque en esta ocasión no se haya dado el refrán de que el pez chico siempre se come a grande. También se habla de la incidencia que hayan podido tener los políticos en el resultado, pero prima sobre todo la actitud individual de los accionistas de ambas entidades a la hora de sopesar sus propios intereses.

Ocasión propicia, para resaltar el poder que les es conferido a los banqueros frente a la nada indulgente inclinación de prodigar a los clientes más y más comisiones, en cada relación siempre necesaria, que haya de mantenerse con las agencias de servicio público diseminadas (cada vez menos) por el territorio, con enfoque preferente hacia lugares donde el capital se hace más visible y no donde sería más necesario, allí en los territorios donde brillan por su ausencia.  

La imagen de prepotencia que se nos ha mostrado, deja bien a las claras esa intención egocéntrica de quienes se creen sobrados y por encima de todo aquél que a sus pies deba rendirse. Prácticamente el mundo entero. Personajes clave que pintan mucho también en política.