viernes, 16 de octubre de 2026

Orbita Laika

 

 

Qué necesidad para un mundo exterior, tener que presenciar la órbita de cualquiera que pueda creerse el centro, cuando es una mínima expresión, la que proyecta para sí y los suyos, que tampoco son tantos. La egolatría es a la persona lo que para el resto del mundo es la más simple de las individualidades, pero bueno, tampoco hay que menospreciar, aunque resulte inane, toda iniciativa que pueda aportar algo, aunque sea poco, proyectando imagen.

 

Estamos viendo que hay muchos ególatras y se desarrollan por todas partes, pero a destacar quienes cuentan con apoyos de otros muchos que están huérfanos de oportunidades, pero que haciendo piña se llegan a creen insustituibles, en tanto llega alguien que les desmonte y les haga caer del burro en que van montados. Hay toda una comparsa que agita, que mueve, que soslaya la auténtica realidad para parapetarse en lo superfluo, sin saber muy bien dónde está y en qué lugar aparece, cuando se la reclama para hacer su papel de títere.

Puede llegar a pensarse que, si no fuera por ella, muchos ídolos caerían en la senda del olvido. La muestra se puede contemplar con claridad en toda esa serie de políticos que solo valen para enseñorearse cuando consiguen la estrella regalada por quienes están acostumbrados a asistirles. 

Una órbita que pasa totalmente desapercibida, para quienes están más pendientes de la magia de ofrece esa Vía Láctea que tanto destaca en el universo. No hay que dejarse llevar por el ruido que puedan estar haciendo, a resultas de cualquier campaña orquestada para resonar a cada momento...

jueves, 15 de octubre de 2026

Servidores por libre

 

 

No hay nada mejor que te vistan de uniforme y te den una pistola. Yo no lo he experimentado nunca, pero, por lo que se ve, tiene que ser algo único, poder ejercer autoridad casi sin darle cuenta a nadie, con unos jefes que te animan todo el rato a cumplir con tu deber y lo hacen a sabiendas de que el cometido va a ser aprobado por cierta mayoría que ama la ley y el orden, sin molestarse en saber si tanto las leyes como el orden cumplen la normativa que impone el propio sentido crítico, al recibir instrucciones. Así que, entre medias de la reflexión, te puedes movilizar sin miedo a sufrir reprimendas.

 

No sé a quien le puedan extrañar que a una parte de las sociedades nuestras, que amparamos ampliamente con impuestos, de vez en cuando le surjan las dudas sobre el respeto que merecen todas las fuerzas del Orden, sin excepción. Las denuncias de Amnistía Internacional sobre el trato de nuestros soldados a algunos migrantes, sin querer generalizar, solo apuntando a la estricta veracidad de los hechos denunciados, hacen que aparezca una animadversión que enlaza con otros tantos casos de corrupción achacable a los mandos.

Resulta obligado, por tanto, volver la mirada hacia una profesión tan digna como la que responsablemente lleva a cabo la mayoría, a la que habrá que responder con profundo respeto, como lo hacemos ante la respuesta de soldados israelíes capaces de verse en peligro por los acosos de Natanyahu.

Son circunstancias todas, las que conocemos, que han de apoyar, más aún si cabe, a quienes llevan a cabo su trabajo con la honorabilidad que corresponde, sabiendo o mejor intuyendo, las graves consecuencias para su salud laboral, en medio de tantas tensiones. 

No es nada baladí querer entrar en las policías, sin antes sopesar toda la responsabilidad que están contrayendo. Los días de desfile, con uniformes de gala, son solo un producto de conmiseración para tanta presión interna, que no se resuelve de igual manera, si llegas a consentir aquello que habrías de rechazar por sistema.    

miércoles, 14 de octubre de 2026

Preparativos

 

 

Todas las campañas viven de lo mismo, de los discursos para los más afines y de las encuestas para los más creídos. Así se inician desde que se inventaran los mítines y se apiñaran datos, que solo manejan unos pocos, para hacernos creer cuál va a ser la definitiva intención que premie a los candidatos por separado.

 

Unos y otros puede ser que confíen en lo que se les presenta, pero la ciudadanía, en general, no es tan idiota como para creerse a pie juntillas lo que fulanito o menganito hacen ver lo apegados que están a unos pronósticos que solo se basan en arbitrariedades. Por tanto, no seamos ingenuos ni nos dejemos llevar por tan ilusionantes (para algunos) reflejos surgidos en los despachos.

 

Todas las incidencias que se van a ir sumando, hasta que llegue el momento de introducir el voto en la urna, tendrán sus efectos positivos o negativos, y todavía quedan fechas para incorporar alguno más a la trayectoria definitiva que termine en elección clara. Que se quieran significar detalles que no son ni lo parecen, o que se quiera borrar, de un plumazo, a quienes tienen derecho pero no se les reconoce, no es más que querer añadirle flama a lo que no tiene más recorrido que unas anécdotas de campaña. Lo mollar no será extender los engaños, habrá que aplicarse más en hacernos llegar las auténticas razones que esconden las candidaturas, en torno a su ideología.   

miércoles, 2 de septiembre de 2026

Troya y su caballo

 

 

Lo embrollado de esta historia que viene ocupando ya demasiado tiempo, guarda similitud, a mi parecer, con aquella que ocurrió hace siglos y que tanta algarabía, causara entre los participantes de entonces. Lo significativo de ahora son esas víctimas inocentes de las que ya nadie se acuerda y constituyen asunto clave de responsabilidad criminal y no precisamente de España.

 

Las imágenes vistas ayer, de ser reales, no manipuladas, y pertenecer a los hechos citados, bajando de camiones a los jóvenes, bajo la atenta mirada de un uniformado, son prueba eficiente de que, lo ocurrido, pudiera estar planeado. Falta averiguar ahora por quienes, aunque no nos resulta demasiado difícil conociendo cómo está organizada la política en Marruecos y en qué pilares se sustenta.

 

El caballo introducido en Ceuta, para sembrar la enorme discordia, está teniendo unas repercusiones que, si no medidas al detalle, si calculadas con algún detenimiento, pero para la UE, al parecer, no han tenido demasiada relevancia, solo lo han considerado asunto menor al que Sánchez no ha sabido adoptar la solución adecuada. Así hemos sido tratados los españoles del Sur, considerados todavía miembros de segunda categoría, detrás de los drones rusos perdidos en el Este.

No nos merecemos el trato y mucho menos un presidente díscolo que parece tener todas las bazas perdidas, en un Continente escorado a la derecha o más aún, a su extremo, cada día más potente.

La realidad supera la ficción, está claro, y está siendo, la contaminación, tan corrosiva, que beneficia claramente a los ultras, más invisibles de lo que constituyen el puñado de jóvenes exaltados que se hacen ver en las calles. No es tiempo de pasar por alto toda esa propensión a manifestarse en las calles, aunque algunos la prefieran por su facilidad de expansión, ante los grupos más débiles de las sociedades en crisis continuada.

Las consecuencias no han terminado del todo, pero veremos de qué lado inclinan la balanza... 

lunes, 6 de julio de 2026

El puto amo

 

 

No es ninguna adivinanza, es la constatación de todo lo que va a ser capaz de hacer, ante el mundo, para significarse. Lo último ya lo hemos visto, tocar la pieza clave que se rinda a sus pies, para conseguir incluso aquello que nadie osaría, saltándose la norma impuesta. Todo con tal de hacer de su país, o mejor dicho de su hacienda, lo que a nadie le está permitido. Para eso bastaría una llamada de teléfono que movilice a la marioneta puesta a su exclusivo servicio.

 

Claro que hay pocos que se resistan y entre ellos estaría Sánchez, el político que asombra en la parcela insumisa que los demás prefieren evitar. La estanqueidad del resto, agazapada por miedo a quedar a la intemperie, evidencia su escasa valía en cuanto se les pide que afronten la mínima resistencia.

 

En esa escena que se compone cada cuatro años, reflejo de lo que puede servir de apoyo al sustancioso nacionalismo, todo el mundo presume de interés por lograr, con la periodicidad marcada, el beneficio económico capaz de superar cualquier barrera medioambiental que se le presente. Un cuadro perfecto donde se ven reflejados cientos de actores al albur de un balón que rueda todos los días, entusiasmando a millones de forofos.

Cuanta idiotez, cuanta majadería, para mover en poco más de un mes toda esa suerte de datos económicos, de la que se nutren las firmas de moda y en la que empeñan sus ahorros, o su crédito, millones de incautos.

Dentro de unos pocos días se despejará la incógnita de la que se verán ensalzados un puñado de jóvenes agraciados, ya millonarios, a los que la ruleta de la fortuna les emplazará a ocupar el lugar de las estrellas. Todo por meter la bola en el lugar que marca el reglamento, creado para el disfrute, pero administrado para el negocio pleno. Así lo vemos y así lo han convertido, en la historia de las vanidades. Mientras, el puto amo se enseñorea, al tiempo que consigue lo que se le place...    

jueves, 11 de junio de 2026

Pretensiones espirituales

 

 

Imagínense un mundo sin pertenencias, sin élites que no se cansen de apropiaciones indebidas, de fronteras que cierren el paso y de sectas ideológicas que eviten la insumisión de las personas. ¿Nos quedaría espacio para poder retozar con el espíritu? Desde luego que sí, que seríamos más libres de poder alcanzar algunas de las aspiraciones con las que contamos algunos, pero sabemos que no hay nada gratis, que todo tiene al menos el precio de tenerlo que conseguir con mucho esfuerzo y sin descanso a lo que parece que no estemos dispuestos de raíz.  

 

Y si hablamos de espíritu, muchos se confunden con la explicación, se evaden por las ramas del materialismo impuesto que nos hace estar más pendientes de lo último que podamos comprar que de lo que flota en el ambiente para hacerlo desechar de inmediato. Y es el espíritu el que primero se desecha, como intrigante más que como poseedor, de una serie de razones más sublimes que la materia.

 

La propaganda nos bombardea con bombas de racimo, esparcidas por terreno muy abonado para la compra. Me hace mucha gracia cómo se nos sugestiona con la idea de que haya buena y mala propaganda, cuando toda ella adolece del recurso a la reflexión sosegada, que dejamos convenientemente aparcada para que no se interponga al deseo. Sí, así tenemos establecido nuestro comportamiento social, más enfocado al tráfico de cosas que se compran con dinero, más que a lo que pueda conseguirse con la idea razonada de progreso del espíritu, sin duda más acorde con sensibilidad humana que sabe distinguir entre ambas posibilidades.

El consumismo es un cáncer que no distingue entre razas ni credos, solo persigue la creación de más desigualdad entre otras tantas percepciones más sutiles.

La materia gana sobre el espíritu y eso es bien sabido, por eso sería bueno que aprendiéramos a combatir, con más esfuerzo, esas tendencias nuestras a poseer el bien fabricado para nuestro deleite posesivo, bien sea en forma de último modelo de coche o de vestido, que suscite la envidia de nuestro vecino.       

domingo, 19 de octubre de 2025

Personajes clave

 

 

En la política, en la economía, en el pensar o en el proyectar, parecen quedar al margen, aparte del significado que para la historia tengan, aunque se van distribuyendo por ella para insuflarle a nuestros cuerpos, los de aquellos que vivimos casi a sus expensas, el vigor de las causas que previamente ellos han puesto de moda, atendiendo generalmente a sus propios intereses.

 

Y hoy los banqueros han puesto de moda erigirse en concentradores de poder como demostrándole al mundo que se bastan ellos solos para hacerlo. En el caso del BBVA queriéndose engullir al Sabadell, reluce la figura de un tal Sr.Torres, como artífice de la operación orquestada con mucha soberbia, pensando que sería cosa de coser y cantar, hasta el punto de darlo casi por descontado.

 

Y todo viene a cuento del papel que juegan con respecto de la Sociedad a la que dicen servir, pero que la realidad demuestra en buena parte lo contrario, a tenor de los incesantes aumentos de beneficios que al final de cada semestre nos ponen de manifiesto y que apenas suelen revertir en cuestión de zarandajas.

 

Ahora se nos enfrentar en los periódicos a quienes dicen ganan o pierden, pero con la salvedad de ganar en todos los casos más que perder, aunque en esta ocasión no se haya dado el refrán de que el pez chico siempre se come a grande. También se habla de la incidencia que hayan podido tener los políticos en el resultado, pero prima sobre todo la actitud individual de los accionistas de ambas entidades a la hora de sopesar sus propios intereses.

Ocasión propicia, para resaltar el poder que les es conferido a los banqueros frente a la nada indulgente inclinación de prodigar a los clientes más y más comisiones, en cada relación siempre necesaria, que haya de mantenerse con las agencias de servicio público diseminadas (cada vez menos) por el territorio, con enfoque preferente hacia lugares donde el capital se hace más visible y no donde sería más necesario, allí en los territorios donde brillan por su ausencia.  

La imagen de prepotencia que se nos ha mostrado, deja bien a las claras esa intención egocéntrica de quienes se creen sobrados y por encima de todo aquél que a sus pies deba rendirse. Prácticamente el mundo entero. Personajes clave que pintan mucho también en política.