miércoles, 20 de mayo de 2026

Amigos o enemigos

 

 

Se dice que los amigos los escoge uno, salvo cuando aparecen de improviso y te regalan halagos y parabienes que afectan por completo a tu ego necesitado, mientras estás sufriendo acosos indiscriminados, por parte de quienes han decidido mostrarse, desde un principio, enemigos íntimos. 

 

En política los enemigos aparecen sin avisar, se sustancian aportando distintas manifestaciones que quizás no pasen por la mínima objetividad que se requiere, para dotarlas de la necesaria aquiescencia por parte de entendidos o informados a los que nunca se les ve apoyando tesis escandalosas, sino que suelen pronunciarse solo cuando aparecen signos de identidad preclaros.

 

La cercanía a quienes mandan siempre ha sido interpretada como fórmula interesada para poder situarse en la cocina donde se preparan todos los platos jugosos. ¿Sería de extrañar que haya habido elementos que han procurado, en todo momento, estar lo más cerca posible de los cocineros? Desde otro ángulo, ¿puede hacerse creíble la ingenuidad de esos mismos cocineros para recibir de buen grado a todo aquél que se les acerque?. Particularmente, conociendo las condiciones que han presentado algunos cargos públicos, en toda esa suerte de posibilidades que se les ofrecen, no me cabe una duda singular, capaz de eliminar del todo las debilidades que, a cualquier persona, sin cargos, pudiera hacerle incurrir en pifias.

Yo siempre he procurado realizar elecciones cuidadas para elegir a mis amigos, y me jacto de no incorporar a cualquiera a ese selecto grupo del que nunca quiero apartarme y me ofrece fidelidad constante. Con toda esa información que manejan, con todo ese cuidado que exige su custodia y la deriva de problemas de filtración en que puedan incurrir... ¿la torpeza en el trato, puede exponer a quien maneja asuntos muy confidenciales?. Francamente pienso que se debería de haber hilado muy fino, demasiado fino, para confiarle a tus amistades pasajeras asuntos que te puedan llevar a la más completa de las causas posibles que puedan darse en tu contra. Y hay figuras a las que es casi imposible atribuir acciones tan necias como para ennegrecer tu futuro en instantes.

Amigos pocos, enemigos incontables, cuando te han hecho acreedor de todas las maldades que puedan existir en el mundo. 

El influjo de los Ex

 

 

Las parejas recelan de los Ex, de ellos no suelen hablar cosas buenas, sino que tiene siempre a mano todas las ofensas de que han sido objeto durante la etapa de convivencia plena. Así se suele escribir la historia, quedando aparte los buenos ratos vividos, sustituyéndolos por actos plenos de sinsabores.

 

En las democracias occidentales hay muchas, quizás demasiadas, experiencias con los líderes que resultaron si no del todo fallidas, sí con reflejos de dudosa participación en asuntos, cuanto menos, poco éticos. Pensemos en Sarkozy o en Mitterrand y su descrédito monumental, activos que fueron aclamados en su momento pero que al final cayeron en desgracia, quizás por culpa de su endiosamiento.

Nuestra joven democracia, acogida por todos con entusiasmo, ha pasado por lances de los que arrepentirse en todos y cada uno de sus grandes nombres. Ahora precisamente estamos atravesando un momento delicado de uno de ellos, imputado por un juez, aunque todavía sin detallarse específicamente de lo que en verdad se le acusa. De los anteriores, no se libra nadie, bien por la izquierda, bien por la derecha, de cuyos actos tenemos constancia de relativa proximidad, con juicios todavía inconclusos de los que no se esperan cosas buenas en forma de sentencias. Desde Felipe González a Jose Mª Aznar, pasando por el ínclito pero despeñado Rajoy, hay actuaciones que avergonzarían a cualquier futuro presidente. El caso es que las manchas de tinta negra emborronan los testigos dejados para la posteridad, sin que se nos hayan esclarecido del todo las supuestas buenas intenciones.

Zapatero quedaba por estudiar y, al decir de la oposición, deseosa de acabar con Sánchez, es el principal instigador de la corrupción endémica dentro del PSOE. Ninguno, pues, va a quedar libre de sospecha, respecto a su paso por el sillón más importante que se encuentra en La Moncloa. Veremos en qué queda todo, si es que queda más por aclarar...

Los Ex son, han sido y serán siempre chivos expiatorios a los que nombrar, por sus atropellos causados.   

martes, 19 de mayo de 2026

Somos opinión

 

 

En ella solemos fundamentar nuestro ideario, aunque habría que llegar al fondo con el que maniobramos las noticias recibidas, en base a los porcentajes de veracidad, de transparencia, con los que vamos a ser capaces de construir nuestra propia versión y no las distintas que se nos ofrecen como relativas a hechos reales que aún no hayan sido eficazmente probados.

 

Mi opinión propia, unida a la del resto de ciudadanos, constituyendo la propia que subyace en lo público que, como ya hemos visto en otras ocasiones, puede finalmente verse totalmente mediatizada, no suele llenar los libros de Historia ya que, para terminar viéndose impresa en ellos se requieren los análisis más profundos que puedan realizarse, acudiendo a unas fuentes que sean desde un principio fiables y no nos lleguen viciadas por las distintas intervenciones hechas con fines espurios o simplemente tendenciosas. En política, cualquier política allí donde se haga, parece que vale todo y mucho más a la hora de tender puentes y sensibilidades proclives a los fines que se desean y que las estrategias recomiendan.

De ser más conscientes de que podamos estar siendo utilizados, interesadamente, para decantarnos en favor de unos líderes que gobiernan la escena mundial se llamen como se llamen y tengan sus miras puestas en sus intereses particulares, estaríamos perdiendo, gravemente además, esa capacidad del ser humano para atender en justicia, y con la intención puesta en la mayor ecuanimidad, lo que nos llega por distintas vías y sabemos contiene mentiras o datos erróneos.

La avalancha de medios informando, la cantidad de opiniones desparramadas sin mucho sentido, inciden en la concepción que pueda acabar teniendo la Opinión Pública soberana, que pueda verse influida, sin remedio, a la hora de adoptar posiciones que representan mucho más que una simple opinión sesgada.

Estemos por el creer, pero no a cualquier precio, que para eso fuimos educados, para no quedarnos con el primer fulgor del horizonte que, aún siendo humeante, no concrete del todo de qué lado se puede mostrar una Justicia ciega, pero no idiota.  

domingo, 19 de octubre de 2025

Personajes clave

 

 

En la política, en la economía, en el pensar o en el proyectar, parecen quedar al margen, aparte del significado que para la historia tengan, aunque se van distribuyendo por ella para insuflarle a nuestros cuerpos, los de aquellos que vivimos casi a sus expensas, el vigor de las causas que previamente ellos han puesto de moda, atendiendo generalmente a sus propios intereses.

 

Y hoy los banqueros han puesto de moda erigirse en concentradores de poder como demostrándole al mundo que se bastan ellos solos para hacerlo. En el caso del BBVA queriéndose engullir al Sabadell, reluce la figura de un tal Sr.Torres, como artífice de la operación orquestada con mucha soberbia, pensando que sería cosa de coser y cantar, hasta el punto de darlo casi por descontado.

 

Y todo viene a cuento del papel que juegan con respecto de la Sociedad a la que dicen servir, pero que la realidad demuestra en buena parte lo contrario, a tenor de los incesantes aumentos de beneficios que al final de cada semestre nos ponen de manifiesto y que apenas suelen revertir en cuestión de zarandajas.

 

Ahora se nos enfrentar en los periódicos a quienes dicen ganan o pierden, pero con la salvedad de ganar en todos los casos más que perder, aunque en esta ocasión no se haya dado el refrán de que el pez chico siempre se come a grande. También se habla de la incidencia que hayan podido tener los políticos en el resultado, pero prima sobre todo la actitud individual de los accionistas de ambas entidades a la hora de sopesar sus propios intereses.

Ocasión propicia, para resaltar el poder que les es conferido a los banqueros frente a la nada indulgente inclinación de prodigar a los clientes más y más comisiones, en cada relación siempre necesaria, que haya de mantenerse con las agencias de servicio público diseminadas (cada vez menos) por el territorio, con enfoque preferente hacia lugares donde el capital se hace más visible y no donde sería más necesario, allí en los territorios donde brillan por su ausencia.  

La imagen de prepotencia que se nos ha mostrado, deja bien a las claras esa intención egocéntrica de quienes se creen sobrados y por encima de todo aquél que a sus pies deba rendirse. Prácticamente el mundo entero. Personajes clave que pintan mucho también en política. 

viernes, 22 de agosto de 2025

Mio, tuyo, nuestro...

 

 

Pronombres posesivos que todo lo alcanzan, que todo lo apropian, incluso cuando haría más falta ponerse a compartir cuando escasea. Nos hemos adentrado en tiempos en los que miramos mucho más por lo nuestro que por lo que necesitamos todos y no solo de lo material, que tanto abunda y a veces se desperdicia, sino por lo que nos abundaría más al espíritu.

 

Parece que de lo del espíritu, de lo que no se ve pero se siente, la gente se acuerda poco y reside en la soledad, que inunda de carestía el alma. Tantos, tantos habrá en estos días, lamentándose de lo que hayan perdido, que posiblemente se olviden de los buenos tiempos en los que apenas carecían de algo y vivían felices pensando en lo que habría de ser su futuro, todavía más prometedor y plácido. 

 

Solo cuando volvemos a ser dependientes, cuando todo parece nublarse por el humo, desafiante y negro, adelantado a la voracidad del fuego, nos damos cuenta de esa fragilidad que siempre nos estuvo acechando y no nos hacía verdaderamente conscientes de lo que podría acabar devorándonos. 

Ahora lo mío ha perdido carácter, lo tuyo se desvanece y lo nuestro no forma ya parte del universo fácilmente asimilable, ahora habrá que volver a empezar y lo habremos de hacer todos juntos, hombro con hombro, codo con codo, voluntad con voluntad, cosidos a mano y con fuerza para que no se nos olvide que estamos hechos de barro, pobre pero moldeable que, unido al querer hacer, vaya dejando atrás todo lo malo que fue pensar solo en ti mismo, utilizando los posesivos como única tabla de salvación, en momentos en los que no sirve de nada insuflarlos de materia vana. 

viernes, 18 de julio de 2025

Ejemplaridad

 

 

Los abuelos hemos de tener presente hoy el siguiente dilema: cómo enfrentarse a la obligación de hacer partícipes a nuestros nietos, la idea necesaria de tener que ser honestos, cuando en nuestra contra todos son casos de corrupción y, lo que es peor aún, la asunción de que quizás sea un mal necesario, en este mundo tan competitivo y dedicado a medrar a toda costa.

 

Particularmente mi tesis ya la conocen, estriba en una voluntariedad que tiene que ser indiscutible, incluso a pesar de los riesgos que (estamos viendo) sufren quienes están dispuestos a todo para aferrarse a la ética, en lugar de seguir el curso que marcan todos esos "masters" que inculcan la necesidad de prevalecer como piezas fundamentales de ese capitalismo, tan agresivo, que distingue muy bien entre cualificados y no aptos, a la hora de poner en marcha las prácticas. Precisamente ahora, cuando están proliferando aperturas de escuelas de "negocios", deberíamos interesarnos más por la forma de instruir a nuestros jóvenes en línea con el ultraliberalismo tan de moda.

Si nos decantamos por la idea de que la honestidad no vende, y sirve solo para románticos, nos espera un futuro en el que la depredación va a estar en la cúspide de la comportabilidad humana, dejando a los más débiles al borde de la extinción, como especie rara a eliminar y a la que hacer "bullying" hasta el punto de apartarlos del ámbito.

Aún conservo esperanzas de orientar a mi nieto, por un camino de verdad y de justicia, a los que solo él podrá acceder con sus propios principios...  No sé si voy a poder convencerlo, en esta Sociedad nuestra tan bochornosamente inclinada, de que siga siendo, pese a sus dudas, tan honesto como lo ha sido hasta ahora.