sábado, 23 de mayo de 2026

Recorrido abrupto

 

 

Desde que este blog iniciara sus pasos, hace ya 13 años, con intención de apoyar acciones de buen gobierno, de gusto por la integridad, hemos abordado muchos temas y hasta sugerido conclusiones, acertadas o no, con la idea puesta en que mejorara la sensación que pudiera ofrecer el ambiente, respecto a logros completados en su caso.

 

Lamentablemente no se han producido en la medida que esperábamos y no es por ineficacia, a la que nunca apelamos, sin ser poco más que esa palabra en el desierto que pudiera ser reconocida de manera aceptable. Ha ido apareciendo pruebas que han sido incontestables, abundando en una pérdida imparable de buenas prácticas que teníamos el agrado de publicar al conocerlas, pero que, según hemos visto, se han ido ocluyendo con la llegada de idearios fundamentalistas desde una extrema-derecha que, apoyada desde algunos centros de poder, se van consolidando en nuestras sociedades y en sectores, hay que decirlo, poco proclives al análisis y al rechazo, con teorías además insostenibles.  

 

Con serenidad, sin nervios, poniendo objetividad frente a ruido, tenemos que ser claros en destacar la ofensivo que, bien por deméritos propios, bien por la insistente presión que ejerce la derecha para conseguir sus fines, con aportaciones significativas, desde lugares que siempre han sido favorables y ahora ven cómo se ofrecen visibles datos de inseguridad, a la hora de cubrir etapas imprescindibles, sin el consenso de los aliados, las oportunidades de gobierno en buena lid y mejor sustento, han decaído por la cuesta imparable del derrotismo.

Entre tanto podemos ya observar que se han ido descomponiendo grupos antifraude en Comunidades gobernadas por el PP que, con tal de acceder definitivamente a La Moncloa, hace oídos sordos, cuando no incentiva aún más los procesos, planteando recursos judiciales con poco recorrido pero suficiente entidad como para ir posicionándose en el inmovilismo. Los inmigrantes han de pasar todavía por tiempos de zozobra y las leyes promulgadas se encuentra en riesgo de reversión en plazos relativamente cortos. Osea, lo concreto sustituye a lo prosaico, mientras la izquierda que pretendía acabar con el bipartidismo, no se encentra siquiera consigo misma.

Todo ello nos lleva a considerar que quizás donde podría encontrarse mejor el progresismo, es volviendo a esa Oposición sincera que se esfuerza y trabaja por volver al espacio del que nunca debió perder, con tal de ganar todo el tiempo perdido, asomándose a esa corrupción endémica que se resiste en dejarnos.        

viernes, 22 de mayo de 2026

Adictos al cloroformo

 

 

Cuando se confirma nuestro deseo de pasar de puntillas sobre el dolor, en todas sus variantes, aparecen de súbito los recursos a disposición para hacerlo invisible. La escalada en drogas, en sustancias adormecedoras de cualquier situación creada en la que podamos recurrir -el que pueda- a su consumo, no deja de evidenciar lo mal preparados que estamos para hacer frente a unas adversidades de las que nadie nos protege. Es una acumulación a la que respondemos con sucedáneos de distinto calibre, hasta vernos libres -eso creemos- de unas cargas insoportables.

 

Contra eso no hay fuerza humana que detenga el tráfico incesante, acrecentado por unas mafias que no se detienen ante ningún perjuicio, más bien se hacen resistentes y acometen su futuro incrementando precios. En Países Bajos su poder contrasta ya con el constituido y posiblemente, eso creo, si nos dieran a elegir optaríamos por la benevolencia, con tal de que no nos falten sustancias estimulantes, capaces de mitigar el desconsuelo.

 

En este mundo de contrastes, el riesgo que están corriendo las fuerzas de seguridad, empleadas en reprimir el tráfico, puede que no esté justificado, ni auténticamente asumido, por los encargados últimos encargados de la defensa, que encontrarán siempre motivos para justificar su escasez de medios, frente a la super-abundancia que demuestra la parte contraria.

Aparecerán sustancias nuevas, se modularán las formas de atajar los efectos de la Justicia, el caso es poder corroborar que la necesidad se impone frente al deseo reprimido, cuando no existen fórmulas mágicas capaces de impedir nuestras querencias, sobre una incapacidad demostrada para resolver nuestros problemas endémicos.      

jueves, 21 de mayo de 2026

Altos cargos

 

 

No pasa ningún día sin que alguno de ellos, en cualquier parte del mundo, nos ofrezca la explicación del porqué no deberían haber sido elegidos para el cargo. En esta ocasión nos vamos a fijar en el ministro israelí Ben Gvir ampliamente reconocido por su tendencia ultra, y que puede que hasta sea aplaudido por su ferviente sector radical al que pertenece, pero que le hace muy flaco favor al gobierno del país, elegido supuestamente para dar servicio completo a sus ciudadanos y no parcialmente enfocado a la represión del oponente. Cómo ha tenido que ser, la situación provocada, para merecer la repulsa del propio gobierno.

 

Los días pasan, los acontecimientos se superan en términos de guerra abierta, y los indicios de paz duradera se quedan aplazados a lo que puedan decidir, precisamente los ciudadanos, en unos próximos comicios a celebrar en los que tendrán ocasión de mantener en sus puestos a elementos del calibre de este ministro o, por el contrario, elegir a otros que empiecen a considerar como inútil la trayectoria de todo un gobierno que le ha llevado al país al gasto de una verdadera fortuna para proteger... ¿el qué? sin duda el periplo más tétrico que se haya podido vivir en el lugar concéntrico en que lograron vivir otras generaciones, cuando adoptaran aquellas soluciones más bondadosas, alteradas hoy por la rapiña y el odio inculcados.

De la trascendencia que pueda derivarse la elección de un nuevo gobierno, podrá derivar algún rayo de luz que proyecte la paz duradera que necesita ese pueblo hastiado de tanta muerte y de tanto derroche, incapaz de resarcirse en años de vuelta a una normalidad, hoy por hoy casi imposible.

Conceder tanta potestad a según qué perfiles de ministro, parece que sea algo a lo que haya que ponerle freno con carácter inmediato...  

domingo, 19 de octubre de 2025

Personajes clave

 

 

En la política, en la economía, en el pensar o en el proyectar, parecen quedar al margen, aparte del significado que para la historia tengan, aunque se van distribuyendo por ella para insuflarle a nuestros cuerpos, los de aquellos que vivimos casi a sus expensas, el vigor de las causas que previamente ellos han puesto de moda, atendiendo generalmente a sus propios intereses.

 

Y hoy los banqueros han puesto de moda erigirse en concentradores de poder como demostrándole al mundo que se bastan ellos solos para hacerlo. En el caso del BBVA queriéndose engullir al Sabadell, reluce la figura de un tal Sr.Torres, como artífice de la operación orquestada con mucha soberbia, pensando que sería cosa de coser y cantar, hasta el punto de darlo casi por descontado.

 

Y todo viene a cuento del papel que juegan con respecto de la Sociedad a la que dicen servir, pero que la realidad demuestra en buena parte lo contrario, a tenor de los incesantes aumentos de beneficios que al final de cada semestre nos ponen de manifiesto y que apenas suelen revertir en cuestión de zarandajas.

 

Ahora se nos enfrentar en los periódicos a quienes dicen ganan o pierden, pero con la salvedad de ganar en todos los casos más que perder, aunque en esta ocasión no se haya dado el refrán de que el pez chico siempre se come a grande. También se habla de la incidencia que hayan podido tener los políticos en el resultado, pero prima sobre todo la actitud individual de los accionistas de ambas entidades a la hora de sopesar sus propios intereses.

Ocasión propicia, para resaltar el poder que les es conferido a los banqueros frente a la nada indulgente inclinación de prodigar a los clientes más y más comisiones, en cada relación siempre necesaria, que haya de mantenerse con las agencias de servicio público diseminadas (cada vez menos) por el territorio, con enfoque preferente hacia lugares donde el capital se hace más visible y no donde sería más necesario, allí en los territorios donde brillan por su ausencia.  

La imagen de prepotencia que se nos ha mostrado, deja bien a las claras esa intención egocéntrica de quienes se creen sobrados y por encima de todo aquél que a sus pies deba rendirse. Prácticamente el mundo entero. Personajes clave que pintan mucho también en política. 

viernes, 22 de agosto de 2025

Mio, tuyo, nuestro...

 

 

Pronombres posesivos que todo lo alcanzan, que todo lo apropian, incluso cuando haría más falta ponerse a compartir cuando escasea. Nos hemos adentrado en tiempos en los que miramos mucho más por lo nuestro que por lo que necesitamos todos y no solo de lo material, que tanto abunda y a veces se desperdicia, sino por lo que nos abundaría más al espíritu.

 

Parece que de lo del espíritu, de lo que no se ve pero se siente, la gente se acuerda poco y reside en la soledad, que inunda de carestía el alma. Tantos, tantos habrá en estos días, lamentándose de lo que hayan perdido, que posiblemente se olviden de los buenos tiempos en los que apenas carecían de algo y vivían felices pensando en lo que habría de ser su futuro, todavía más prometedor y plácido. 

 

Solo cuando volvemos a ser dependientes, cuando todo parece nublarse por el humo, desafiante y negro, adelantado a la voracidad del fuego, nos damos cuenta de esa fragilidad que siempre nos estuvo acechando y no nos hacía verdaderamente conscientes de lo que podría acabar devorándonos. 

Ahora lo mío ha perdido carácter, lo tuyo se desvanece y lo nuestro no forma ya parte del universo fácilmente asimilable, ahora habrá que volver a empezar y lo habremos de hacer todos juntos, hombro con hombro, codo con codo, voluntad con voluntad, cosidos a mano y con fuerza para que no se nos olvide que estamos hechos de barro, pobre pero moldeable que, unido al querer hacer, vaya dejando atrás todo lo malo que fue pensar solo en ti mismo, utilizando los posesivos como única tabla de salvación, en momentos en los que no sirve de nada insuflarlos de materia vana. 

viernes, 18 de julio de 2025

Ejemplaridad

 

 

Los abuelos hemos de tener presente hoy el siguiente dilema: cómo enfrentarse a la obligación de hacer partícipes a nuestros nietos, la idea necesaria de tener que ser honestos, cuando en nuestra contra todos son casos de corrupción y, lo que es peor aún, la asunción de que quizás sea un mal necesario, en este mundo tan competitivo y dedicado a medrar a toda costa.

 

Particularmente mi tesis ya la conocen, estriba en una voluntariedad que tiene que ser indiscutible, incluso a pesar de los riesgos que (estamos viendo) sufren quienes están dispuestos a todo para aferrarse a la ética, en lugar de seguir el curso que marcan todos esos "masters" que inculcan la necesidad de prevalecer como piezas fundamentales de ese capitalismo, tan agresivo, que distingue muy bien entre cualificados y no aptos, a la hora de poner en marcha las prácticas. Precisamente ahora, cuando están proliferando aperturas de escuelas de "negocios", deberíamos interesarnos más por la forma de instruir a nuestros jóvenes en línea con el ultraliberalismo tan de moda.

Si nos decantamos por la idea de que la honestidad no vende, y sirve solo para románticos, nos espera un futuro en el que la depredación va a estar en la cúspide de la comportabilidad humana, dejando a los más débiles al borde de la extinción, como especie rara a eliminar y a la que hacer "bullying" hasta el punto de apartarlos del ámbito.

Aún conservo esperanzas de orientar a mi nieto, por un camino de verdad y de justicia, a los que solo él podrá acceder con sus propios principios...  No sé si voy a poder convencerlo, en esta Sociedad nuestra tan bochornosamente inclinada, de que siga siendo, pese a sus dudas, tan honesto como lo ha sido hasta ahora.