sábado, 12 de septiembre de 2026

Tiempo de análisis

 

 

En los que los vecinos se muestran huraños, nos cuesta comunicar, juzgamos alegremente aquello que no nos gusta, simplemente porque no concuerdan las aficiones, la manera de vestir o el corte de pelo con el que salimos a la calle, sin saber que podemos ser objeto de burla. En ellos se impone un análisis concienzudo, sin pátina que le cambie el color original a las cosas que se nos ponen delante.

 

Es fácil dejarse llevar, más que atreverse a ponerle trabas a los conocimientos que mantenemos vivos, sin saber siquiera el tiempo que vayan a permanecer enquistados, hasta modificarlos con alguna conquista nueva. Una ocasión de oro para empezar a dudar, también de nosotros mismos, y de nuestras convicciones que no quieren ponerse a prueba.

Del mundo imperfecto que nos rodea, sabemos ya muchas cosas que no nos atrevemos a cambiar por falta del rigor que se nos ha ido escapando, poco a poco, lentamente, auspiciado por el talento avasallador que dicen contenerse en lo nuevo, pero aún no ensayado.

La dificultad estriba quizás en que las aguas torrenciales de lo inmediato, nos llevan corriente abajo hasta sepultarnos en la basura acumulada durante siglos, como ocurriera en el Tibet, con ese glaciar que se veía venir pero que nunca se halló el momento de detenerle o de ponerse a salvo.

Seguirá aconteciendo lo imprevisto, pero posiblemente sigamos distraídos con lo que nos lleva cada día a la saturación de estos tiempos modernos cargados de iniquidad, de la que solo se salvan los inconscientes. 

viernes, 11 de septiembre de 2026

Los retos viajan en tartana

 

 

La tartana fue, en tiempos, la palabra que se utilizaba para referirse al vehículo de pasajeros al que costaba siquiera encaminarse hacia la dirección propuesta. Llegaba siempre tarde y a veces hasta mal. Por fortuna hoy es solo una cita anecdótica, pero sirve para relacionarla con lo que, por ejemplo, le está costando a nuestra UE relanzarse con brío al mundo atrayente que suponen las nuevas herramientas tecnológicas, al tiempo que se mantienen realidades sociales a las que aspiran en otros mundos, a los que todavía no ha llegado el bienestar que disfrutamos y no solo en el plano acomodaticio, sino en el de derechos y libertades.

 

Por supuesto que a lo que primero se atiende en nuestra Unión, es a la voluntad de inicio, de crear un fuerte nexo de integración industrial y comercial (del carbón y del acero) que tuviera la repercusión mundial que posteriormente ha tenido y actualmente tiene. Pero ello no obsta para que lo demás no termine siendo excluyente, sino que fortalezca, todavía más, unas relaciones que bien podrían acabar siendo de índole federalista, aunque todavía habrá que esperar mucho para que se consiga. Los logros, siendo muy importantes, están todavía en mantillas y, según se ve, intercedidos por aplicaciones foráneas de peso que nos advierten de amplias dificultades.

Se echan de menos algunos ensayos alternativos de políticas que no sean demasiado coincidentes con las que vive hoy la geopolítica, ensimismada en cambiar los roles tradicionales de consistencia humanística, sirviéndose de las modernas tecnologías imperantes, de las que no somos primeros. Sin embargo se están perdiendo valores que teníamos por ya logrados, sin que sus sustitutos sean distintos a los de acumular más y más poder, en manos de quienes ya lo tenían antes.      

¿Va perdiendo fuelle la virtud del europeísmo? Al paso que van los nuevos logros, quedan siglos para recuperar la esperanza...  

Recordatorio

 

 

Solemne y triste a la vez, al tiempo que los EE.UU. se ve inmerso, una vez más, en una guerra con consecuencias todavía quizás más sangrantes, a efectos de los múltiples atolladeros en que le está metiendo su díscolo presidente. La crisis económica agravándose, aunque solo para algunos, mientras hay quienes se aprovechan largamente de la situación creada.

 

Desde afuera da la sensación de no haber aprendido nada desde que sucumbiera el Estado por las manías persecutorias de sus presidentes, pendientes de originar conflictos allí donde fuera posible sacar tajada de sus osadas iniciativas. 

 

El común denominador que cuenta entre todos ellos es manejar la certeza de que su dominio del mundo, en compañía de las grandes compañías que les soportan (no a ellos, que también, sino al sistema que manejan) no se acabará nunca y para ello necesitan las alianzas con los grandes bloques del Este, con una China que no cesa de agrandar sus influencias en el mundo, aunque con otra técnica más diferente, que puede resultar hasta más atractiva, como competidores de gran tonelaje.

El fracaso con Irán traerá unas consecuencias todavía no demasiado apreciadas, pero latentes, en previsión de resultados contradictorios que no figuraban en el proyecto inicial, diseñado por el amigo Netanyahu.

Los estadounidenses, en este día de reflexión, deberían sentir el resquemor del sentimiento del mundo exterior sobre actuaciones no justificadas de sus presidentes, que entre aranceles, disputas territoriales y asuntos varios preocupantes, incitan al hecho de tener que protegerse, en lugar de encontrar refugio en el Imperio.  

miércoles, 2 de septiembre de 2026

Troya y su caballo

 

 

Lo embrollado de esta historia que viene ocupando ya demasiado tiempo, guarda similitud, a mi parecer, con aquella que ocurrió hace siglos y que tanta algarabía, causara entre los participantes de entonces. Lo significativo de ahora son esas víctimas inocentes de las que ya nadie se acuerda y constituyen asunto clave de responsabilidad criminal y no precisamente de España.

 

Las imágenes vistas ayer, de ser reales, no manipuladas, y pertenecer a los hechos citados, bajando de camiones a los jóvenes, bajo la atenta mirada de un uniformado, son prueba eficiente de que, lo ocurrido, pudiera estar planeado. Falta averiguar ahora por quienes, aunque no nos resulta demasiado difícil conociendo cómo está organizada la política en Marruecos y en qué pilares se sustenta.

 

El caballo introducido en Ceuta, para sembrar la enorme discordia, está teniendo unas repercusiones que, si no medidas al detalle, si calculadas con algún detenimiento, pero para la UE, al parecer, no han tenido demasiada relevancia, solo lo han considerado asunto menor al que Sánchez no ha sabido adoptar la solución adecuada. Así hemos sido tratados los españoles del Sur, considerados todavía miembros de segunda categoría, detrás de los drones rusos perdidos en el Este.

No nos merecemos el trato y mucho menos un presidente díscolo que parece tener todas las bazas perdidas, en un Continente escorado a la derecha o más aún, a su extremo, cada día más potente.

La realidad supera la ficción, está claro, y está siendo, la contaminación, tan corrosiva, que beneficia claramente a los ultras, más invisibles de lo que constituyen el puñado de jóvenes exaltados que se hacen ver en las calles. No es tiempo de pasar por alto toda esa propensión a manifestarse en las calles, aunque algunos la prefieran por su facilidad de expansión, ante los grupos más débiles de las sociedades en crisis continuada.

Las consecuencias no han terminado del todo, pero veremos de qué lado inclinan la balanza... 

lunes, 6 de julio de 2026

El puto amo

 

 

No es ninguna adivinanza, es la constatación de todo lo que va a ser capaz de hacer, ante el mundo, para significarse. Lo último ya lo hemos visto, tocar la pieza clave que se rinda a sus pies, para conseguir incluso aquello que nadie osaría, saltándose la norma impuesta. Todo con tal de hacer de su país, o mejor dicho de su hacienda, lo que a nadie le está permitido. Para eso bastaría una llamada de teléfono que movilice a la marioneta puesta a su exclusivo servicio.

 

Claro que hay pocos que se resistan y entre ellos estaría Sánchez, el político que asombra en la parcela insumisa que los demás prefieren evitar. La estanqueidad del resto, agazapada por miedo a quedar a la intemperie, evidencia su escasa valía en cuanto se les pide que afronten la mínima resistencia.

 

En esa escena que se compone cada cuatro años, reflejo de lo que puede servir de apoyo al sustancioso nacionalismo, todo el mundo presume de interés por lograr, con la periodicidad marcada, el beneficio económico capaz de superar cualquier barrera medioambiental que se le presente. Un cuadro perfecto donde se ven reflejados cientos de actores al albur de un balón que rueda todos los días, entusiasmando a millones de forofos.

Cuanta idiotez, cuanta majadería, para mover en poco más de un mes toda esa suerte de datos económicos, de la que se nutren las firmas de moda y en la que empeñan sus ahorros, o su crédito, millones de incautos.

Dentro de unos pocos días se despejará la incógnita de la que se verán ensalzados un puñado de jóvenes agraciados, ya millonarios, a los que la ruleta de la fortuna les emplazará a ocupar el lugar de las estrellas. Todo por meter la bola en el lugar que marca el reglamento, creado para el disfrute, pero administrado para el negocio pleno. Así lo vemos y así lo han convertido, en la historia de las vanidades. Mientras, el puto amo se enseñorea, al tiempo que consigue lo que se le place...    

jueves, 11 de junio de 2026

Pretensiones espirituales

 

 

Imagínense un mundo sin pertenencias, sin élites que no se cansen de apropiaciones indebidas, de fronteras que cierren el paso y de sectas ideológicas que eviten la insumisión de las personas. ¿Nos quedaría espacio para poder retozar con el espíritu? Desde luego que sí, que seríamos más libres de poder alcanzar algunas de las aspiraciones con las que contamos algunos, pero sabemos que no hay nada gratis, que todo tiene al menos el precio de tenerlo que conseguir con mucho esfuerzo y sin descanso a lo que parece que no estemos dispuestos de raíz.  

 

Y si hablamos de espíritu, muchos se confunden con la explicación, se evaden por las ramas del materialismo impuesto que nos hace estar más pendientes de lo último que podamos comprar que de lo que flota en el ambiente para hacerlo desechar de inmediato. Y es el espíritu el que primero se desecha, como intrigante más que como poseedor, de una serie de razones más sublimes que la materia.

 

La propaganda nos bombardea con bombas de racimo, esparcidas por terreno muy abonado para la compra. Me hace mucha gracia cómo se nos sugestiona con la idea de que haya buena y mala propaganda, cuando toda ella adolece del recurso a la reflexión sosegada, que dejamos convenientemente aparcada para que no se interponga al deseo. Sí, así tenemos establecido nuestro comportamiento social, más enfocado al tráfico de cosas que se compran con dinero, más que a lo que pueda conseguirse con la idea razonada de progreso del espíritu, sin duda más acorde con sensibilidad humana que sabe distinguir entre ambas posibilidades.

El consumismo es un cáncer que no distingue entre razas ni credos, solo persigue la creación de más desigualdad entre otras tantas percepciones más sutiles.

La materia gana sobre el espíritu y eso es bien sabido, por eso sería bueno que aprendiéramos a combatir, con más esfuerzo, esas tendencias nuestras a poseer el bien fabricado para nuestro deleite posesivo, bien sea en forma de último modelo de coche o de vestido, que suscite la envidia de nuestro vecino.       

domingo, 19 de octubre de 2025

Personajes clave

 

 

En la política, en la economía, en el pensar o en el proyectar, parecen quedar al margen, aparte del significado que para la historia tengan, aunque se van distribuyendo por ella para insuflarle a nuestros cuerpos, los de aquellos que vivimos casi a sus expensas, el vigor de las causas que previamente ellos han puesto de moda, atendiendo generalmente a sus propios intereses.

 

Y hoy los banqueros han puesto de moda erigirse en concentradores de poder como demostrándole al mundo que se bastan ellos solos para hacerlo. En el caso del BBVA queriéndose engullir al Sabadell, reluce la figura de un tal Sr.Torres, como artífice de la operación orquestada con mucha soberbia, pensando que sería cosa de coser y cantar, hasta el punto de darlo casi por descontado.

 

Y todo viene a cuento del papel que juegan con respecto de la Sociedad a la que dicen servir, pero que la realidad demuestra en buena parte lo contrario, a tenor de los incesantes aumentos de beneficios que al final de cada semestre nos ponen de manifiesto y que apenas suelen revertir en cuestión de zarandajas.

 

Ahora se nos enfrentar en los periódicos a quienes dicen ganan o pierden, pero con la salvedad de ganar en todos los casos más que perder, aunque en esta ocasión no se haya dado el refrán de que el pez chico siempre se come a grande. También se habla de la incidencia que hayan podido tener los políticos en el resultado, pero prima sobre todo la actitud individual de los accionistas de ambas entidades a la hora de sopesar sus propios intereses.

Ocasión propicia, para resaltar el poder que les es conferido a los banqueros frente a la nada indulgente inclinación de prodigar a los clientes más y más comisiones, en cada relación siempre necesaria, que haya de mantenerse con las agencias de servicio público diseminadas (cada vez menos) por el territorio, con enfoque preferente hacia lugares donde el capital se hace más visible y no donde sería más necesario, allí en los territorios donde brillan por su ausencia.  

La imagen de prepotencia que se nos ha mostrado, deja bien a las claras esa intención egocéntrica de quienes se creen sobrados y por encima de todo aquél que a sus pies deba rendirse. Prácticamente el mundo entero. Personajes clave que pintan mucho también en política.