A doña Ursula, la respetada lideresa de los lares europeos, dispuesta a declararle al mundo que Europa, nuestra Europa, ha quedado desgastada para la posteridad. Tanto que tenemos que renunciar a nuestros ideales y acercarnos a ese nuevo mundo que tanto nos escandaliza, patrocinado por unos nuevos líderes más cercanos a su liberalismo en cuestión.
Tenemos que buscar un sitio, para no quedar atascados en la condición de mejores y más ilustrados, y no entorpecer a los que vienen arrasando todo lo que tocan. Debemos comprender que se ha de proteger a toda costa nuestro lugar en el planeta, aunque el planeta parezca reclamarnos mucha más atención de la que le prestamos. La situación manda y hay que dejarse de ñoñerías que solo convencen a los "progres", para pasar a colocarnos en esa posición correcta que sitúa al capitalismo en el centro nodular del siglo XXI, dispuesto a todo, también a segar vidas, bajo el pretexto de ideologías que se dicen ahora insostenibles, a pesar de vivir rodeadas de otras que se expresan de igual manera, pero que alimentan en grado sumo las prácticas aconsejadas desde los centros de poder económico. ¿Qué diferencia a Arabia Saudí en el entorno de Oriente Medio? Sencillamente que es proclive a sostenerlo sin paliativos, a marcar la ruta a seguir en la zona, al mando de un Salman, capaz de mandar asesinar a quienes le haga la contra.
Von del Layen tiene quien la escuche, es indudable que si no fuera así no lo hubiera dicho, pero con ello no hace sino confirmar lo que ya sabíamos de ella, aunque su fina compostura nos tuviera un poco despistados.
Mal camino el emprendido, para un tiempo de cambios que nubla el recorrido...