No entra en cualquier expectativa posible, ya que todo punto y seguido exige empezar con una mayúscula, y según andaba el gobierno de coalición, en completo desgobierno, no auguraba nada bueno, sino caer todavía más en la senda del despropósito iniciada por alguno de sus socios. La lona que cuelga de la fachada de la sede de Génova, con la leyenda POR FIN solo inspira el miedo a lo que viene, con la simple insinuación de que Abascal puede llegar a ser Vicepresidente.
De la derecha ya sabemos lo que contiene, que ni siquiera puede ser satisfactorio para sus votantes y estando así las cosas, bajo un murmullo de ilegalidades practicadas, antecedentes amplios de corrupción esperando sentencia... y bastante sospecha de gestión copiada del otro lado del Atlántico, no sé yo si les merecería la pena deshacerse de Sánchez para aliarse con Trump y sumarse a sus deméritos continuados. Toda esa categoría de decisiones contradictorias, de agravios también continuados en asuntos trascendentes, como remigración propuesta, prioridad nacional totalmente asumida y más aún, defensa a ultranza de quienes han conseguido situar la vivienda en el lugar inalcanzable en que se encuentra, nos vuelve a aislar por completo en una Europa que se encuentra democráticamente más en forma.
Claro que la calle se le ha vuelto en contra a Sánchez y que la juventud reclama mucho más de lo poco que se la ofrece, pero no opta a tener que posponer lo ya iniciado, por mucho que Feijóo lo intente y se muestre entusiasmado, con una acción de gobierno a la que no sabría responder desde el minuto uno. Su capacidad es tan pobre, tan sobre-disminuída que ni siquiera volviendo a nombrar ministro de Hacienda a Montoro, sería capaz de enmendar la plana a cualquiera de sus exabruptos. Qué decir de los otros ministerios, cuyas características exigen labor plena de aciertos.
Ahora seremos nosotros los protagonistas y algo tendrá el agua, cuando la bendicen, y temen del ya famoso "pucherazo" para curarse en la salud, si fracasaran sus voluntades. Posiblemente hable de nuevo el gurú Aznar, para agradecerle a todos, jueces, periodistas, contertulios... la misión cumplida del poder hacer, aunque no caiga en la cuenta de que el poder mediático no lo es todo, máxime con los apoyos dados que dejan en evidencia los muchos bulos que se han ido vertiendo y con los insultos proferidos.
Nada está perdido sino que está por comenzar y los comienzos engañan... a veces.