Como diría el rey emérito, "me llena de orgullo y satisfacción" (pero con carácter de realidad) haber nacido en una ciudad como Madrid, tan acogedora y formal como estaba siendo hasta hace bien poco, en la que siempre se acogió a todo aquél que llegaba hasta ella. Con mi ya dilatada edad, se imaginarán todo lo que he podido observar en ella. ¡Jamás! un comportamiento como el que algunos aprovechan, para revertir precisamente nuestra conducta de madrileños, donde ni siquiera reconocemos a las familias del rellano, que antes se prestaban gentilmente a cualquier solicitud de ayuda.
Nuestra Sociedad ha cambiado para lo micro, mucho más que para lo macro, y eso va solo en perjuicio de una calidad de vida que antes nos hermanaba y ahora parece repudiarnos. ¿Qué puede haber ocurrido? Está en boca de todos y todos tendrían respuesta, como también imagino lo harán en otras grandes ciudades europeas aquejadas por los mismos problemas.
Que ahora podamos ser epicentro de una mejora social que logre poner los puntos sobre las íes, demostrándole al mundo que aún hay juventud aprovechable, que no se rinde ante quienes quieren someterla, puede ser el inicio de algo que no han podido resolver los gobiernos habidos desde el inicio de nuestra democracia, dándole carpetazo a lo que, incluso con el franquismo, lograron las familias con sus contratos de inquilinato.
Formo parte de una gran familia numerosa y cuando envejecieron mis padres, fueron los propietarios mismos quienes habilitaron una solución para ellos que les evitara tener que subir escaleras hasta su cuarto piso, y fue incluso económico-práctica dotándoles de una vivienda de planta más baja, con un complemento dinerario... y sin coste de alquiler de por vida. Aquella generación de "amos" era de otra calaña, mucho más sensibilizada y creyente (no religiosa) de lo que había que resolver con decencia.
Que haya que recurrir ahora al bochorno de tener que señalar a los que, deprisa y corriendo, quieren enmendar su plana, aunque con procedimientos que ya no "cuelan", es la prueba eficiente de que todo ha dejado de ser y tener el momento de conciencia con el que enfilar los negocios "rentables".