sábado, 6 de junio de 2026

Culo de bolsa

 

 

Cuando te has metido en la faena de hablar por el buen gobierno, no puedes dejar de hacerlo, pues la sensación que te da es que les haces concesiones a quienes no paran de proponer desastres, económicos, humanitarios... sustanciales, en definitiva, para el mejor desarrollo de nuestra vida en común, viciada ya por tantas otros que, de carácter medioambiental, golpean nuestro día a día.

 

He leído en alguna parte que lo que está esperando el gobierno de este país es que lleguen las vacaciones y con ellas ese paréntesis milagroso que nos sume a todos en el mismo letargo que a algunas criaturas en el invierno. La reflexión es válida, quizás estén siendo demasiado abultadas las inferencias que le provocan los asuntos que le están cayendo de golpe y que no puede resolver como quisiera.

 

Pensar que es una meta inalcanzable conseguir un buen gobierno no debería entrar en ningún pronóstico. Hay material suficiente para hacerlo, lo que pasa es que cuesta mucho ejercer la voluntad necesaria que ajuste los tiempos y las necesidades y, claro, sus señorías han de vivir sus vidas de acuerdo a sus propios plazos para no perder comba en sus propios asuntos, distintos de la materia que debería tratarse.

 

Ha llegado el Papa a España y ha puesto en el candelero lo que ya teníamos suscrito: "enfoques identitarios que pueblan el mundo de fantasmas" (sic)Y esto nos suena muchos ¿verdad?, aunque no venga precisamente de la reflexión espiritual, atribuida siempre a doctores de la Iglesia, y es hora ya de que sean ellos quienes pongan de nuevo en la vía la máquina de tren descarrilada a conciencia.

Si hay que llegar hasta el fondo de la bolsa y rebuscar lo que hay dentro, estropeando lo demás, hagamos lo necesario cuanto antes y no dejemos para el final de los tiempos lo mucho que queda por hacer, evitando que entre unos cuantos no agüen la fiesta, decididos, como estamos viendo, a darle la vuelta completa, pero sin más sustancia que su enriquecimiento, para hacernos esclavos de sus pretensiones. 

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