El hecho de que unos cuantos borrachos mentales estén logrando llevarnos a un callejón sin salidas, no quita para que el mundo reaccione en la forma adecuada, es decir, tratando de volver a los pasos iniciados en el esplendor de nuestros mejores días sobre la Tierra. Sé que lo que formulo no deja de ser también utopía mezclada con oportunismo, pero por intentarlo no estaría de más que surgieran voces por todos lados, para tratar de volver al orden que nos fuéramos dando tras aquella Revolución Industrial, con sus mejoras y vicios ocultos.
Hoy las voces se arrugan. Son conscientes de que todo el camino que hay por delante está plagado de zarzas y que nosotros mismos, los enfrentados al sinfín de problemas diarios, que aún no sabemos de qué manera superarlos, no damos con la tecla del "reset", así que mucho menos afrontar el poder de quienes lo usan para nuestro castigo, si es que lo merecemos, después de haber contribuido en la manera que lo hicimos, lo hacemos y seguiremos haciendo, para situarles en el lugar que ocupan.
La simbología a veces permite albergar creencias, y quizás sea bueno, por un momento, empezar a creer que pueda haber algún modo de desmontar la deriva impuesta con tamaña empresa inhumana y destructiva, sin que todavía sepamos, al completo, qué es lo que hay detrás de todo esto, que suma cifras mil-millonarias, sin saber el monto que terminarán alcanzando.
La oferta del cambio estaría iniciándose si desde el propio dominio imperial se empezaran a dar las circunstancias para ello, pero quizás sea todavía pronto para acrecentar la ilusión, mientras las grandes empresas no se posicionen en contra de lo que hay, y no se apresuren a defenderse con más beneficios especulativos, en lugar de pronunciarse debidamente.
Si, como parece, todo es cuestión de más dinero, a base de gastarse antes todo lo nuestro, estaríamos en la conclusión de una fatalidad como recompensa. Para mí sería de un derrotismo demasiado miserable.
Quedarse en segundo plano es admitir al completo que estamos siendo vencidos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario