sábado, 20 de junio de 2026

Personas buenas

 

 

Hay quienes las señalan como incapaces de hacer obras malas, que no han sentido la persuasión de una carrera más activa en la lucha por su ascenso, en estas sociedades cargadas de grandes proyectos. Quizás sean éstas, las que acaban pagando el pato de tantas omisiones, que no han podido nunca ser productivas. Todo un gran número de seres bien mandados, sumisos en sus tareas, poco necesitados de exuberantes logros que les distingan por categorías, pero con capacidades para analizar cuán les está resultando cara la vida y por qué seguirla manteniendo inalterada, esperando que alguna vez se concilien sus más básicas necesidades, pendientes de una normativa que nunca llega.

 

Son gentes de clase media baja, o baja a secas, a las que se las va apartando poco a poco, de ese estado de bienestar que se decía ampliable, como relativo al espacio gratuito que concedieran los más ricos, a quienes alguna vez les apretaba los gestos voluntariosos, cediendo una brizna de su poder consabido, al que siempre se tenía presente.

 

Las gentes de éxito, bien por el azar, bien por su obsesiva rapacidad por querer conseguirlo, llegan hoy a ese punto al que les da igual cómo vivan aquellos que les atienden en cualquiera de sus necesidades perentorias. Se paga lo que sea y en paz, acogiendo cualquier iniciativa municipal que les evite siquiera la vista momentánea de la suciedad y del desorden. Cuadrillas bien informadas, resueltas a cumplir bien su trabajo, se limitarán a cumplir las órdenes de arrojar al camión de la basura, cualquier prebenda útil de la que pudiera servirse en mendigo, como la más simple herramienta que le hubiera podido ser proporcionada por quien la tuviera de sobra, o pudiera estar cansado de guardarla.

Todas esas buenas gentes, al ver cómo se comporta un alcalde que ha de velar por todos, quizás caiga en la cuenta de que, su falta de mesura, incide plenamente en la comprensión que pueda tenerse de cualquier persona buena...      

No hay comentarios:

Publicar un comentario