sábado, 11 de julio de 2026

Administrar

 

 

Es algo más que gestionar cuentas, hacer anotaciones, seguir el curso de unos presupuestos... es adecuar el poder y el saber, para que nada escape a la consideración de cuanto represente lo que se haya puesto en nuestras manos para que nada se pierda por el camino. Y en vista de cómo están las cosas respecto a la corrupción, parecería lógico que los administrados sospechen de todo y de más, hasta sentirse estafados por todos lados.

 

Abundan los administradores, de fincas, de colegios profesionales, de cuentas abiertas para cualquier mantenimiento..., de las que rendir detallada cuenta en los momentos pactados, de las que poder deducir el exacto cumplimiento, no solo en materia contable, también en modélica praxis, para que nunca aparezca la duda y se arbitren los medios a aplicar para que todo funcione.

Con ocasión de que aparezcan catástrofes naturales, enseguida hay quien se pregunta si todos los medios necesarios estaban disponibles, si no se habrían pospuesto las dotaciones justas, para aplicarlas llegado el caso. Pero no, ahora es el momento en que aparecen las críticas de los expertos que detallan cómo es recurrente la falta de bomberos en sus parques, en medio de consideraciones peregrinas del porqué mantenerlas si, con un poco de suerte, no van a ser necesarias.

En la administración se dan frecuentemente casos en los que, distintas partidas de gasto, se enjugan en capítulos distintos de los que después no se termina de dar cuenta, ofreciendo en el cómputo global soluciones que no obedecen a la realidad, circulando con la opacidad necesaria para que acaben teniendo la respuesta que le conviene a alguien, tomado como gran artífice administrativo.

En un país rico como es el nuestro, se pierden demasiadas anotaciones nunca hechas, en despachos nunca registrados, o solo cuando las sospechas atenazan a sus moradores. Estar solo pendientes de los movimientos de cualquier inspección, hecha sin previo aviso, evidencia el grado de disposición del actuante ante una materia que debería ajustar, con total honestidad, la calidad de todas sus maniobras. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario