No dejan de sorprendernos las actitudes de nuestros políticos, sobretodo en momentos en los que brilla por su ausencia el mejor juicio con el que afrontar los problemas serios. Que tengan que salir a colación, también en estos casos graves que estamos viviendo, los problemas personales que en ambas direcciones mantienen los presidentes, nos parece de una gravedad, que acabará consiguiendo de la ciudadanía una desesperanza completa en las gestiones que impliquen sus mandatos.
Acabar entre insultos y declaraciones impropias, solo sería propio de personajes de ficción a los que les dotamos de demasiada desvergüenza. De aquí para allá, de allá para acá, es del todo improcedente, cuando arden nuestros bosques por una mala gestión de TODOS, incluyéndonos nosotros mismos si, por omisión, desoímos las recomendaciones.
Sacar a colación el manido Cambio Climático, poniéndolo como moneda de cambio, cuando ya estaríamos en una fase de varios dígitos y no en la primera, no me parece lo procedente ni seguramente se le parezca a cualquier ciudadano al que se le consulte en cualquier lugar del Continente, que ve cómo avanzan sus consecuencias por sus cuatro punto cardinales menos por el nórdico, en un grado que aún podemos agradecer, en parte, por su clima frio en muchos meses del año.
Si recurrimos a los expertos, como debiéramos hacer siempre, valdría mucho más la pena gastar un poco más antes que después, para evitar todo este cataclismo cíclico que, sin duda ninguna, volverá el próximo año y sin remisión posible.
Pero, por favor, servidores públicos, dejen de insultarse y pónganse a trabajar, sin necesidad de hacer declaraciones totalmente inoportunas. Lo agradeceremos todos, principalmente los que están sufriendo ahora las inclemencias.
No hay comentarios:
Publicar un comentario