domingo, 9 de agosto de 2026

Influjo

 

 

El que nos llega a todos, vivamos donde vivamos, seamos lo que seamos, pensemos como pensemos hasta un cierto punto... por parte de líderes corruptos instalados cómodamente en sus tronos cedidos, o de gestores ineptos que rematan fechorías a conveniencia, unido a las controversias, a las muchas contradicciones de los "buenismos" fariseos que, de manera hipócrita, nos dicen qué es lo que nos conviene en cada momento, es la tarea con la que hemos de construir el adverso futuro que se nos aparece en el horizonte.

 

Lo más preocupante, a mi juicio, es la sutil forma aplicada para ganarse a los más jóvenes, en compañía de las muchos inconvenientes que les alcanzan en su etapa de crecimiento. Pero no es cuestión de compadecerles, sino de que vean, en los que ya llevamos canas, muchos más ejemplos de vida que los que solemos brindarles con nuestro brindis a un sol que nos calienta más que nunca y del que no aprendimos a protegernos.

 

Nuestra vida social es lo que es, de pobre, de consumista, de glotona del último placer a disposición que fabrica sin cesar una corriente evolutiva. Sí, ya sabemos que hemos hecho del progreso algo que constituye un fin inagotable, y no es que estemos totalmente en contra, sino que pensamos que, si quisiéramos, podríamos ser capaces de evolucionar hacia otro mucho más humano y sostenible. Claro que no dejaremos de encontrarnos con quienes están perfectamente instalados en lo reaccionario, pero si los positivistas, unidos a tantos y tantos mecenas del filantropismo, que los hay, y con poder suficiente, se alejan de todo ese manto negro que nos quiere cegar para siempre, superaríamos, sin duda, esta etapa crítica por la que ya la Humanidad ha pasado tantas veces.

Habría que reponer, ante todo, la confianza de esos jóvenes agredidos para que fueran ellos mismos quienes desarrollaran su cauce virtual que aclare de una vez por todas sus ideales. De momento nos toca a los mayores ser los primeros en advertir de los peligros y, sobretodo, demostrar que hay mucha más vida detrás de buenos principios...  

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