jueves, 20 de agosto de 2026

La piel del otro

 

 

Desde luego que, si no te importa, no vale lo mismo que la tuya ni la de los tuyos, independientemente de lo que puedan valorarse ambas. Lo tuyo es lo tuyo y lo demás es solo cuestión de convivencia, pero cuando ésta no es buena, sobra lo demás y surgen las consabidas dificultades que empeoran, aún más si cabe, cualquier relación humana que se imponga.

 

De ahí a hacer una disgregación completa, solo hay una cuestión de tiempo que ha de ser, sin duda, el menor posible. Actuar con celeridad, en casos como el de Ceuta, es de una exigencia candente, ya que es posible que, en el filo de la navaja, afilada y sensible, se den circunstancias que empeoren todavía más las cosas.

La ciudadanía ceutí es también compleja, parece dividida en cuestiones de fondo y también de forma, pero si no cesan de llegar elementos queriendo dificultar todavía más cualquier arreglo, el disparadero a la que se le coloca será detonante de lo que nadie quiere.

El que sean niños y jóvenes mejora mucho la situación creada porque ni son violentos ni llevan encima la idea de desestabilizar el lugar que les ha acogido, aunque no del todo, por una población desacostumbrada a tales sobresaltos. Sus deseos son diáfanos y son expresados por cada uno de los entrevistados por los medios desplazados a la ciudad. No vienen en son de guerra ni pretenden lo que otros nos quieren hacer ver con las gafas oscuras puestas.  

Así, la empatía cobra especial relevancia, pero sin contar con la idea de poder mezclarse en el lugar de la polarización que algunos pretenden y de la que se sirven como plato principal, de una cena que celebrarán en privado, cuando gane su insidioso cometido.

El resto de Europa expectante, con discursos que ahora invalidan la gestión, más humanitaria que calculadora, para quienes tienen que lidiar con ella y quizás no sepan bien cómo hacerlo. Pero de incompetentes sabemos ya mucho y no todos están en el lado de Pedro Sánchez.

Los rostros, los signos visibles de los cuerpos en litigio, dicen bastante de por sí, en una historia que tenderá a repetirse, mientras la UE persista en su modus operandi.   

No hay comentarios:

Publicar un comentario