sábado, 10 de enero de 2026

¿Jugada maestra?

 

 

Tildar de maestro a quien, posiblemente, no disponga de cultura suficiente como para tener que demostrarle al mundo su valía, no constituye tampoco una prueba de sapiencia, solo de oportunidad, teniendo en cuenta la facilidad que le aporta poder disponer de unos recursos inmensos a discreción, sin que los organismos fiscalizadores del sistema tomen, de momento, cartas en un asunto que tiene visos de acabar siendo de tanta pobreza humanística.

 

Que coincidan en una persona tantos deméritos, en contraste con tanta rapacidad, que no redunda en beneficios para los propios ciudadanos, salvo aproximarles a un precipicio con caída considerable, nos formula la pregunta de si el presidente actual podrá acabar teniendo, como seguramente por su egocentrismo quisiera, su efigie labrada en la montaña junto a otros presidentes, con una respuesta que cualquier norteamericano de hoy contestaría de modo muy diferente, por razones en todo caso minusvaloradas.

Los hombres de negocios no sirven para hacer política, sirven más bien para hacer de sus habilidades con la moneda toda una caterva de posibilidades instrumentales pero sin consejo, solo adaptadas a aquello que planea sobre su cabeza, evaluando al propio tiempo todo lo que pueda conseguir en un plazo concreto, a partir del cual las incógnitas recaerán del lado ciudadano, que se verá obligado a lidiar con el toro de la reparación que tendrá por delante, de ahí que lo que ahora bulla en su mente sea la necesidad de alargar lo más posible dicho plazo, sin tener que dar más cuentas que las imprescindibles.

La maestría no puede caber en quien no tiene el oficio ni las prácticas suficientes como para dirigir un país, sin más fortaleza que su propia ineptitud y sus propios recursos mentales escasos. Que le acompañe todo un equipo de "expertos" solo nos dice que también juegan con él a la táctica del engaño que convierte la parafernalia en simple acomodo. Cuando un multimillonario se empeña, hay que estar preparados para lo que salga...

No hay comentarios:

Publicar un comentario