Los tiempos mutan, avanzan, se consolidan o se derrapan, el caso es que los acontecimientos dan paso a nuevos mecanismos con los que ponerse a labrar un futuro que, sin ser cierto, sin ser metódico, nos trae consecuencias que han de barnizarse desde las distintas manos que operan la brillantez del mueble. Obviamente nunca resulta brillante, ni siquiera lúcido, solo impostado para la ocasión y que tenga que situar al amo donde le corresponda a efectos del gran público.
Toda esa labor que se fragua de manera constante, aunque a veces imperceptible, está para algo y no solo para pasar el rato, ya que la maquinaria está diseñada con ese objeto y tiene que servir con alguna eficacia, no es como aquellos inventos del TBO que solo servían para poner en marcha icónicas líneas futuristas.
Se inventan muchas soluciones, aunque falta saber cuáles son válidas y no quedan reducidas a la última boutade con la que querer impresionar al "respetable" que siempre paga los vidrios rotos. Hoy es la IA la que se lleva la palma, pero no tiene mucho de científica, más bien de trabajo acumulativo en esa "nube" a la que tanto se alude, en la que resulta estar todo guardado para cualquier ocasión, en la que no recordemos donde lo dejamos cuando lo olvidamos. Pero bueno, cuando se emplean tantos recursos y los ricos se entretienen dándole cancha, para llegar hasta el fondo de su papanatismo, será que deba buscarse la utilidad que corresponda.
Una nueva era en la que USA siga en esa dejación de principios éticos, de la mano de un rey sin corona, pero resuelto a serlo de cualquier modo, en tanto le sigan asistiendo quienes están a la espera de poder ser cortesanos de por vida y disfrutar con ello de las prebendas que tuvieron, en su tiempo, aquellos señores feudales...
No hay comentarios:
Publicar un comentario