viernes, 2 de octubre de 2026

Uniformidad

 

 

Pero no aquella clásica de los tiempos dictatoriales, sino otra mucho más abierta, pero pensada para aunar criterios amplios que imposibiliten cualquier regreso al pasado. Europa siempre se distinguió por un liberalismo capaz de entender a la multiculturalidad proveniente de la otra punta del mundo, que siempre creyó en nuestra fortuna, pero no en la que cae del cielo, sino en la construida ladrillo a ladrillo, casa por casa, hasta hacer de su habitabilidad un sueño familiar indispensable.

 

Nos quieren hacer creer algunos que no hay manera de convivir con gente distinta, pero es precisamente esa distinción la que es capaz de aumentar el progreso que comienza con lo humano y no con lo temporal. Es cierto que nuestras sociedades imperfectas se mueven por el tener más que por el ser pero, incluso así, se podría llegar al establecimiento de un punto medio del que pueda sonsacarse un beneficio general con el que poder caminar un poco más a gusto, solo haría falta que se moderase la ambición y cedieran un poquito más, solo un poquito más, quienes van sobrados.

La cosa está difícil, pero más aún se pondrá, si quienes podrían hacer eso posible se enrocan en sus posiciones y no cesan de especular con intención de superar todos los márgenes alcanzados. Esas Sociedades con supuesta responsabilidad responsable, que dice no querer entrar en política, pero que arbitran con sus lobbies el límite que no son capaces de superar, por creerlo contrario al sistema prefijado por ellos mismos, con la banca a la cabeza, no ha de suponen un hito insuperable. También han contribuido, y en gran medida, a que se hayan ido superando escollos difíciles, pero no pueden relajarse pensando en historias que ya no son, ni se pueden ver instaladas, en nuestros tiempos modernos.

Todos esos brazos que les sustentan, que les sirven de palanca para mover sus deseos, no deben quedar arrinconados como simples herramientas de trabajo, a las que cuesta movilizar si no se las engrasa, ni se las reconoce su propia valía.    

En el refranero español, existe uno que, por expresivo deja claro el contenido, y no es otro que el de: Favor con favor se paga y quizás sea eso lo que sus señorías pretendan ahora, después del pronunciamiento dado, recoger el favor de seguir disfrutando de sus prebendas, en tanto la ciudadanía se las siga dispensando, aún cuando no se correspondan con sus prestaciones en favor del pueblo.

Habrá que seguir esperando, pues, los siguientes aconteceres en qué derivarán y por parte de quienes serán satisfechos. Estaremos muy pendientes de lo que ocurra. 

Otoño Caliente

 

 

Ya lo pronostiqué en algún momento, con la intuición puesta en las cosas útiles que pudieran servirle a algunos. ¿Se podría creer que Puigdemont pensara en otra cosa que en sí mismo y en sus intereses de volver a su país (Catalunya) como reyezuelo triunfante? Ya lo hemos visto, en términos de solidaridad con los suyos y con quienes padecerán las consecuencias. Esa puede ser que haya sido su estrategia de gran político.

 

Los meteorólogos vaticinan que este otoño vaya a ser el más caliente del siglo, así que preparémonos para lo que viene en Europa, empezando por el Sur y pasando por el Este. Y que luego digan que no hay cambio climático. 

 

Quedaron atrás los disfrutes vacacionales, para entrar de lleno en esa cruda realidad que nos atosiga por todos lados, con unos precios de las cosas que, en cabeza, pondrán el acento en aquello que solo se puede controlar a base de restricciones. Las amenazas de Putin, el mayor descerebrado que pueda uno imaginarse, es otra de las instancias que no se pueden obviar, y para colmo la exagerada confianza de Rutte en nuestras propias fuerzas, con un amparo dudoso en su buen amigo y propulsor Trump. Todo ello pasando por los efectos dilatados que producen las guerras en distintos puntos del globo, que consecuencian lo que estamos viviendo en Europa.

Dejar el coche aparcado podría ser la solución, aunque solo momentánea, ya que no tiene visos de arreglo lo de USA con Irán y en este país se ve que tienen cuerda para rato. Las cuestiones económicas sabemos que son el mejor motor con el que arreglarlo todo, pero cuando éste se gripa y los mecánicos no saben por donde meterle mano, hay que esperar a que llegue la lumbrera que sepa hacerlo y con la carestía de ilustres políticos que tenemos, habrá que confiar en cualquier aprendiz espabilado.

Entretanto revisemos con detenimiento cualquier determinación a seguir, respecto a los apoyos que convenga dar a quienes estén realmente facultados para ayudarnos en salir del atasco que estamos sufriendo.   

jueves, 1 de octubre de 2026

Carne trémula

 

 

El Sistema tiembla y no es una simple opinión, ya que parecen estar dadas por los grandes inversores a sus destinatarios, las correcciones que habrían de atenderse sin falta, para sembrar de miedo ante la hecatombe de una crisis inversora sin paliativos. Además según están siendo armados, con cuchillos jamoneros y piedras afiladas los manifestantes acampados en tan prestigiosa plaza de Madrid, puede ser que sea la iniciativa de un perjuicio insoportable: desaparecerán los lotes a comprar, correrán peligro los alquileres no debidamente anclados y todos esos pequeños propietarios que esperaban pacientemente ver elevadas sus rentas, correrán el peligro de hasta verse obligados a vender con precios recortados.

 

Parece ciencia ficción, pero las fuerzas vivas de la derecha echan campanas al vuelo, presagiando algo que nunca se va a producir, pero conviene distribuir por amplios foros, para que no cunda la desesperación y todos hagamos lo posible para entrar en pánico, si nadie es capaz de resolverlo antes. El presidente de la CAM y el prestigioso Alcalde de nuestra antes bella ciudad, tienen datos sobre la cantidad de bocadillos que puedan abrirse con esas armas afiladas y que puedan ser utilizadas en términos de amenaza grave. Esperan que los jueces, empezando por los suyos, entiendan que no se ha de prolongar, ni un minuto más, tal movida anarquista.

¿Quién podría entrar en pánico? Prácticamente todos, tras llegar a una Entente de pobres, dispuestos a armar la nueva revolución bolchevique pero sin Acorazado Potemkin, solo con perroflautas y chavales sin casa que habitar, hartos de ser pasto de llamas crediticias que les hipotequen de por vida y, además, con el aval de los padres, si es que son poseedores de una casa propia y tengan otro pisito pequeño en la playa.

Poner en riesgo la Propiedad Privada es algo francamente dolente, muy dolente, capaz de tener que poner tierra de por medio a tanto dinero evasivo de otros lugares, que decidieron un día cambiar de rumbo y venirse a España, donde atamos los perros con longanizas, como se decía antes. Yo, como soy de antes, espero hacerme entender con la fórmula.

Hay que tratar de evitar, por todos los medios, que la presión siga por el camino iniciado y nos pueda taponar la famosa garantía jurídica de la que tanto hablamos y tanto podríamos estar alejándonos. Todo menos dejar de exprimir el jugo de tanta naranja ácida, con la que molestar el desayuno de los bed and Brekfast utilizados como reclamo publicitario. Y a la hora de exprimir, habíamos sido hasta ahora únicos.

Pero no, no tengan miedo, que nuestra vida aburguesa de hoy, no propiciará nunca que la sangre acabe en el río. Los comunistas de hoy, como los que habitan la China, están hechos de pasta refractaria a cualquier fuego que les impida dejar de inundar nuestros mercados. Vamos a seguir siendo amantes del Sistema, solo que, por favor, no sigan apretando hasta ahogarnos del todo, todavía podríamos serles muy útiles para sus negocios.